Datos personales

Mi foto
cordoba, andalucia, Spain
Mostrando entradas con la etiqueta LA ALACENA DE MAPI COCINA GRAN CANARIA LOS CLASICOS DE LA ISLA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LA ALACENA DE MAPI COCINA GRAN CANARIA LOS CLASICOS DE LA ISLA. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2026

MOJO DE QUESO Y ALMENDRAS

 



Mojo de queso y almendras, cremosidad con sabor canario

Hay mojos que se sirven para mojar y otros que invitan a untar una buena rebanada de pan. Esta versión reúne el sabor intenso del queso canario curado con el toque delicado de las almendras y el aroma de las especias. Una preparación sabrosa para acompañar unas papas arrugadas o convertir un sencillo aperitivo en algo especial.


Ingredientes

  • 100 g de queso canario curado, preferiblemente de cabra o queso palmero ahumado
  • 50 g de almendras peladas, crudas o ligeramente tostadas
  • 20 g de pimiento rojo fresco o morrón
  • 1 diente de ajo, sin el germen interior
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre de vino
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • Una pizca de sal, con moderación






Preparación

Si utilizas un mortero, maja primero el queso cortado en trozos pequeños junto con las almendras, hasta conseguir una pasta con algo de textura.

Si prefieres utilizar una batidora o un procesador de alimentos, introduce el queso troceado y las almendras en el vaso. Añade el pimiento rojo, el ajo pelado, el comino, el pimentón dulce, el vinagre y un chorrito del aceite de oliva.

Tritura hasta obtener una pasta homogénea. Después, con la batidora a velocidad baja, incorpora poco a poco el resto del aceite, en forma de hilo, hasta conseguir una textura cremosa y untable.

Prueba el mojo y ajusta el punto de vinagre o sal si fuera necesario, teniendo en cuenta que el queso curado ya aporta bastante sabor.

Pásalo a un cuenco y déjalo reposar un rato en la nevera para que se integren los aromas. Antes de servirlo, remuévelo y deja que pierda un poco el frío para apreciar mejor sus matices.





Consejo de Mapi

Si tuestas ligeramente las almendras antes de preparar el mojo, conseguirás un aroma más intenso y un sabor muy agradable. No te excedas con el ajo ni con la sal: el protagonista debe seguir siendo el queso. Sírvelo en un cuenco de barro con pan tostado o unas papas arrugadas, y tendrás un aperitivo sencillo que sabe a disfrutar de la buena mesa.

domingo, 11 de octubre de 2026

ARVEJAS COMPUESTAS.UN CLASICO DE LA COCINA CANARIA

 



Arvejas compuestas, un clásico de la cocina canaria

Hay platos que saben a hogar y a cocina de toda la vida, y las arvejas compuestas son uno de ellos. En Canarias, los guisantes se visten de fiesta con un buen sofrito, chorizo, panceta, papas doraditas y huevo duro. Un guiso sabroso y generoso, de esos que se disfrutan sin prisas y que siempre invitan a repetir.


Ingredientes

  • 800 g-1 kg de arvejas (guisantes), frescas o congeladas
  • 3-4 papas medianas
  • 4 huevos
  • 100 g de panceta o beicon
  • 1 trozo de chorizo, cortado en rodajas
  • 1 cebolla grande
  • 3 dientes de ajo
  • pimiento rojo
  • 400 g de tomate natural triturado
  • 1 cucharada de azúcar, si hace falta corregir la acidez del tomate
  • ½ vaso de vino blanco
  • Agua, la necesaria
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra












    Elaboración

    Cuece los huevos en agua hirviendo durante unos 10-12 minutos. Enfríalos, pélalos y resérvalos.

    Pela las papas y córtalas en dados. Fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro. Retíralas y déjalas escurrir sobre papel absorbente.

    En un caldero amplio, calienta un chorrito de aceite de oliva y sofríe la cebolla, los ajos y el pimiento rojo, todo bien picado. Añade una pizca de sal y deja que las verduras se ablanden a fuego medio.

    Incorpora la panceta y el chorizo, y rehoga durante unos minutos para que suelten su sabor. Aparta un instante el caldero del fuego y añade el pimentón dulce, removiendo para evitar que se queme.

    Agrega el tomate triturado, el laurel, el tomillo y el orégano. Si el tomate resulta ácido, incorpora un poco de azúcar. Deja que el sofrito se cocine a fuego suave durante 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Vierte el vino blanco y deja que hierva un par de minutos para que se evapore el alcohol. Añade las arvejas y suficiente agua para cubrirlas ligeramente. Tapa el caldero y cocina a fuego 

    medio-suave durante unos 25-30 minutos, o hasta que estén tiernas. Si son frescas, el tiempo puede variar; si son congeladas, comprueba el punto antes de prolongar la cocción.

    Cuando las arvejas estén listas, incorpora las papas fritas durante los últimos minutos si quieres que absorban parte de la salsa. También puedes reservarlas para colocarlas por encima al servir.

    Reparte las arvejas compuestas en los platos y acompaña con los huevos duros cortados en cuartos o rodajas y las papas doradas.





    Consejo de Mapi

    Si quieres una salsa más trabada y sabrosa, deja reposar el guiso unos minutos antes de servirlo. Puedes 

    añadir parte de las papas al caldero para que se empapen bien y reservar el resto para colocarlas por encima, conservando así su toque crujiente. ¡Y no te olvides del pan para disfrutar hasta la última cucharada de salsa!



viernes, 2 de octubre de 2026

LICOR DE PLÁTANO CANARIO

 






Licor de plátano canario

Si hay un sabor que nos lleva directamente a Canarias, ese es el del plátano. Este licor casero es una manera sencilla de aprovechar unos plátanos bien maduros y convertirlos, con un poco de paciencia, en una bebida dulce y aromática. Se prepara con pocos ingredientes y solo necesita unos días de reposo para que el ron vaya tomando todo el sabor del plátano.


Ingredientes

2 plátanos maduros

2 tazas de ron blanco Arehucas

1 taza de jarabe simple






Preparación

Cortamos los plátanos en trozos pequeños y los ponemos en un frasco de cristal junto con el ron blanco.

Cerramos el frasco y dejamos reposar durante 7 días, agitándolo suavemente una vez al día.

Pasado este tiempo, colamos el ron con un colador de malla fina para retirar los trozos de plátano.

Después volvemos a colarlo, esta vez utilizando un filtro de café, para eliminar cualquier resto más pequeño que haya podido quedar.

Mientras hacemos el segundo filtrado, preparamos el jarabe simple con partes iguales de agua y azúcar. Calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto y dejamos enfriar completamente.

Añadimos el jarabe al ron de plátano y agitamos suavemente para que quede bien integrado.

Embotellamos y dejamos listo para disfrutar.






Consejo de Mapi

Es importante dejar enfriar completamente el jarabe antes de incorporarlo al ron. Y cuanto más cuidado tengamos al filtrar el plátano, más limpio y fino quedará el licor. 


FRANGOLLO


 



Frangollo

El frangollo es uno de esos dulces canarios de los de antes, hecho con ingredientes sencillos y con ese aroma tan especial que dejan la canela, el limón y la matalahúva. Un postre humilde y tradicional, de los que se preparaban en casa y que, servido frío y acompañado de un poquito de miel o miel de palma, resulta sencillamente delicioso.


Ingredientes

1,5 l de leche

250 g de harina para frangollo Comeztier

3 yemas de huevo

100 g de azúcar

50 g de pasas

50 g de almendras

1 cucharada de mantequilla

La piel de 1 limón

1 palito de canela en rama

1 cucharadita de matalahúva o anís

Miel o miel de palma para servir, opcional






Preparación

Tostamos las almendras en una sartén y las reservamos.

Ponemos la leche en un caldero junto con la piel de limón y la canela. Cuando comience a hervir, retiramos la piel del limón.

Bajamos el fuego y vamos incorporando muy poco a poco la harina de frangollo, sin dejar de remover, para que se disuelva bien y no se formen grumos.

Cuando la mezcla haya espesado, añadimos las yemas de huevo previamente batidas, el azúcar, la mantequilla, la matalahúva, las pasas y las almendras. Removemos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.

Seguimos cocinando durante unos diez minutos más, removiendo, hasta conseguir una mezcla espesa.

Vertemos el frangollo en cuencos individuales o en una fuente y dejamos enfriar. Podemos decorarlo con unas pasas y almendras por encima.

A la hora de servir, podemos acompañarlo con un chorrito de miel o de miel de palma.






Consejo de Mapi

La harina de frangollo necesita hacerse despacio y sin dejar de remover, para que quede fina y sin grumos. Y si lo acompañamos con un poquito de miel de palma, tenemos un postre canario de los de toda la vida.

jueves, 17 de septiembre de 2026

EL GOFIO CANARIO EL PAN DE LOS GUANCHES Y EL ALMA DE LAS ISLAS


 



GOFIO CANARIO: EL PAN DE LOS GUANCHES Y EL ALMA DE LAS ISLAS


Considerado el pan de los guanches, el gofio ocupa un lugar privilegiado en la mesa de Canarias. Desde tiempos muy antiguos es un ingrediente básico de numerosos platos tradicionales, como las pellas, el escaldón o el rancho canario, pero también está presente en recetas modernas e imaginativas como turrones, helados y mousses. Su elaboración sigue conservando una profunda esencia artesanal.


Un alimento milenario de los antiguos pobladores


Delicias tradicionales y recetario popular

Los canarios han ideado un buen número de recetas con gofio, desde la humilde pella, elaborada simplemente con agua, azúcar y aceite, hasta el escaldón, mezclado con caldo y dejado cocer a fuego lento, que suele tomarse para acompañar caldos, pucheros y cazuelas.

A la hora del postre, el gofio se disfruta mezclado con nueces, miel y azúcar; amasado con plátanos o higos; o en forma de helado, mousse, turrón e incluso licor.






Hoy los gofios más habituales son el de trigo, especialmente tradicional en Tenerife y La Palma, y el de millo, muy arraigado en Gran Canaria y las islas orientales. También existen gofios de cebada, habas, garbanzos, avena y otras variedades. Son especialmente habituales y apreciados los gofios de mezcla, elaborados con dos o más componentes, como el de trigo y millo.


El secreto del molino y el tueste

El gofio se caracteriza por un aroma seco, penetrante y terroso, un color amarillento que varía en función del tipo de grano y del tueste, y una textura polvorienta que no agrada a todos los paladares.

Aunque los ingredientes sean los mismos, cada gofio es diferente, pues el resultado depende en gran parte de las características que aporta el molino que lo elabora.

El grado de tueste que se da al grano, la cantidad de sal, la velocidad de la molienda, la separación de las muelas y la proporción de los distintos granos son algunos de los factores que hacen que cada gofio tenga su propia personalidad.

Cada molino tiene su propia fórmula magistral y los molineros la guardan celosamente.

Huella cultural, paisaje y recuperación de los molinos

Con los años, y más allá de la mesa, el gofio ha dejado una huella imborrable en el patrimonio cultural y en el paisaje de Canarias.

Se ha quedado incluso en el lenguaje, en expresiones tan populares como «estar hecho gofio», que significa estar molido o muy cansado, o «hacerse gofio», utilizada cuando alguien acaba hecho pedazos.

También entró en las casas formando parte del ajuar doméstico y de los aperos que muchas familias conservaban, como los molinos de mano y los tostadores.

Y, sobre todo, dejó su huella en el territorio, salpicando las islas de molinos de agua, viento, fuego, motor o electricidad. Muchos de ellos dejaron de funcionar en la década de 1960, cuando el gofio entró en una época de retroceso y su consumo quedó limitado, en buena parte, al ámbito local y rural.

Pero en los últimos años, en distintos puntos de las islas, se está trabajando para recuperar los antiguos molinos. Un claro ejemplo es el molino de agua de Firgas, del año 1517, considerado el más antiguo de las islas que todavía sigue en funcionamiento y declarado Bien de Interés Cultural.

Igualmente, el gofio recupera el terreno perdido, conquistando a nuevos consumidores y pasando del campo a la ciudad, de la casa al restaurante y del ámbito local al global.

Buena parte de este renacer tiene que ver con el auge de los alimentos naturales y ecológicos, pero también con el magnífico trabajo de los productores, que buscan consolidar la Indicación Geográfica Protegida para el gofio. De esta manera, sería posible disfrutar de este alimento ancestral sin necesidad de viajar a Canarias.





RECETAS ANTIGUAS CON GOFIO


Pella dulce o de pastores

Un alimento energético que los pastores llevaban al monte. No necesita fuego y se conserva perfectamente durante días.

Ingredientes

Gofio, de trigo o mezcla; agua; una pizca  sal; miel de palma o de abeja; queso tierno canario desmenuzado y almendras picadas.


Preparación

Se pone el gofio en un recipiente. Antiguamente se utilizaba incluso un zurrón de piel de cabra.

Se añade el agua poco a poco, junto con la miel, el queso y las almendras. Se amasa con las manos hasta obtener una pasta compacta y firme.

Se le da forma de cilindro, formando un rulo, y se corta en rodajas para comer.


Gofio con leche, el desayuno de antes

La comida reconfortante con la que empezaban el día los niños y los trabajadores del campo antes de afrontar las largas jornadas.


Ingredientes

Leche de cabra o de vaca, gofio y una cucharada de azúcar o miel, opcional.


Preparación

Se calienta la leche. En la taza se añaden dos o tres cucharadas grandes de gofio, se vierte la leche caliente y se remueve bien.

Dependiendo de la cantidad de gofio, se puede tomar más líquido, con una textura parecida a la de un chocolate espeso, o mucho más denso, para comerlo con cuchara.

En algunas casas se añadía un trozo de corteza de limón al calentar la leche para darle un toque de aroma.

El gofio, humilde y sencillo, ha acompañado durante generaciones a los canarios. Un alimento nacido del grano tostado y del trabajo de los molinos que terminó convirtiéndose en mucho más que una harina: en parte de la memoria y de la identidad de las islas.





miércoles, 16 de septiembre de 2026

BACALAO DE CAMPO

 




Bacalao de campo

Hay nombres que ya te ponen el plato delante. Bacalao de campo suena a caldero al fuego, a papas, verduras y un buen majado hecho en mortero, de esos guisos en los que no hace falta mucho para conseguir una comida completa y llena de sabor.

El bacalao se cocina al final, sobre las papas y las verduras, para que quede jugoso y vaya recogiendo todos los aromas del sofrito y del majado. Un plato de cuchara sencillo, de los que piden sentarse a la mesa con hambre y tener un buen trozo de pan cerca.


Ingredientes

500 g de bacalao, previamente desalado y cortado en trozos

4 papas grandes, peladas y chascadas

1 pimiento verde

1 pimiento rojo

3 tomates maduros, pelados y picados

1 taza de guisantes

1 zanahoria, cortada en rodajas

4 dientes de ajo

1 cucharadita de comino

1 cucharadita de pimentón dulce

Un puñado de cilantro fresco o perejil

Aceite de oliva

Un chorrito de vinagre

Agua o caldo de pescado

Sal






Elaboración

En un caldero hondo ponemos un buen chorro de aceite de oliva y añadimos los pimientos, los tomates y la zanahoria. Sofreímos a fuego medio hasta que las verduras estén blanditas.

Mientras tanto, preparamos el majado. En un mortero machacamos bien los dientes de ajo junto con el comino, el pimentón, el cilantro y un grano de sal. Añadimos un chorrito de vinagre y mezclamos bien.

Incorporamos las papas chascadas y los guisantes al caldero con el sofrito. Añadimos el majado y removemos con cuidado para que todos los ingredientes queden bien impregnados de sus sabores.

Cubrimos con agua caliente o caldo de pescado, pero solamente hasta llegar al ras de las papas. Subimos el fuego hasta que comience a hervir y después lo bajamos a fuego medio.

Dejamos cocinar durante unos 15 minutos, hasta que las papas estén casi tiernas.

Colocamos entonces los trozos de bacalao desalado sobre las papas. Tapamos el caldero y dejamos cocinar todo junto a fuego lento durante unos 5-7 minutos más, hasta que el bacalao esté en su punto y las papas completamente tiernas.

Servimos bien caliente, procurando que en cada plato haya un poco de bacalao, papas, verduras y esa salsa llena de sabor.






Consejo de Mapi

El bacalao se añade al final para que no se haga demasiado y quede jugoso. Y las papas, mejor chascadas que cortadas a cuchillo: así sueltan parte de su almidón durante la cocción y ayudan a que el caldo quede más ligado.

sábado, 12 de septiembre de 2026

MUS DE GOFIO CANARIO

 




MUS DE GOFIO CANARIO


Hay recetas que nacen de grandes cocinas y otras que nacen, simplemente, de tener una buena despensa y saber mirar lo que hay dentro.

El gofio convivía en ella con ingredientes que estaban al alcance de todos, entre ellos la leche condensada. Y de esa mezcla de cosas sencillas fue tomando forma una manera distinta de disfrutar uno de los sabores más queridos de Canarias: llevarlo a la mesa convertido en un postre suave, dulce y cremoso, de esos que parecen humildes cuando los ves y sorprenden en cuanto hundes la cuchara.

Porque el gofio tiene algo especial. Su sabor tostado es intenso, pero cuando se encuentra con la nata, la leche condensada y esa textura ligera de la mousse, se transforma. Sigue estando ahí, reconocible, pero vestido de fiesta.

Y quizá por eso esta receta tiene tanto encanto. No necesita ingredientes difíciles ni adornos exagerados. Un buen gofio, unos cuantos ingredientes de los de siempre y un poco de paciencia son suficientes para conseguir un postre que puede cerrar una comida familiar o aparecer en una mesa de fiesta y dejar a todos preguntando qué lleva.


El gofio forma parte de la cocina canaria de toda la vida. En esta ocasión lo llevamos al terreno dulce para preparar una mousse cremosa y suave, con todo el sabor del gofio y el contraste de unas almendras tostadas.


Ingredientes

40-50 g de gofio canario, preferiblemente de millo (maíz) o mezcla

400 ml de nata para montar, con un mínimo del 35 % de materia grasa y muy fría

150 g de leche condensada

2 huevos, separando las yemas de las claras

30 ml de leche entera

Almendras tostadas, picadas o laminadas, para decorar

Canela en polvo, opcional







Elaboración

Ponemos las dos yemas en un bol amplio junto con la leche condensada y batimos bien hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.

Tamizamos el gofio sobre la mezcla y removemos con una espátula. Al principio quedará una pasta bastante espesa, por lo que iremos añadiendo los 30 ml de leche poco a poco, mezclando hasta conseguir una crema uniforme y sin grumos.

En otro recipiente, bien limpio y frío, montamos la nata hasta que quede firme.

En un tercer bol, completamente limpio y sin restos de grasa, montamos las claras con una pizca de sal hasta conseguir un punto de nieve firme.

Incorporamos primero la nata montada a la crema de gofio, poco a poco y con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, procurando no perder el aire que hemos conseguido al montarla.

Después añadimos las claras montadas y volvemos a mezclar con mucha suavidad, siempre con movimientos envolventes, hasta que la mousse quede ligera y homogénea.

Repartimos la mousse en copas o vasitos, ayudándonos de una cuchara o de una manga pastelera. Tapamos y dejamos reposar en la nevera durante al menos 3 o 4 horas. Si podemos dejarla de un día para otro, todavía mejor, porque ganará consistencia y los sabores estarán más asentados.

Justo antes de servir, decoramos con unas almendras tostadas, picadas o laminadas, y, si nos gusta, un toque muy ligero de canela o de gofio espolvoreado.








Consejo de Mapi

 el gofio tiene mucho carácter, así que merece la pena ir ajustando la cantidad entre 40 y 50 gramos según el tipo de gofio que utilicemos y lo intenso que queramos su sabor.





lunes, 7 de septiembre de 2026

CALDO VERDE CANARIO

 





CALDO VERDE CANARIO


Un plato humilde de cuchara, de los que saben a casa

Hay platos que no necesitan grandes ingredientes para convertirse en una comida reconfortante. Este caldo verde canario es uno de ellos: papas, verduras, hierbas y unas pocas especias que, cocinadas despacio, consiguen un caldo sabroso y bien ligado.

Es una receta sencilla y tradicional, de esas que forman parte de la cocina cotidiana de las islas. El huevo, añadido al final, termina de convertir este caldo en un plato completo y reconfortante. Y el toque de hierbabuena fresca aporta ese aroma que lo hace especialmente agradable.


Ingredientes 

1 kg de papas

½ tomate maduro

4 huevos

½ pimiento verde

½ cebolla

1 diente de ajo

Unas ramas de perejil

Hierbabuena o hierbahuerto al gusto

1 punta de cucharita de cominos

1 pizca de pimentón

Unas hebras de azafrán

Sal

Un chorrito de aceite de oliva

Caldo o agua, la necesaria









Elaboración

Ponemos un poquito de aceite en un caldero y comenzamos haciendo un sofrito con el ajo picadito y la cebolla. Cuando la cebolla empiece a pocharse, añadimos el pimiento verde picado, sazonamos ligeramente y dejamos que las verduras se hagan despacio.

Incorporamos el tomate pelado y picado y seguimos cocinando hasta que el sofrito esté bien pochado.

Añadimos las papas, peladas y chasqueadas en trozos, y removemos para que se mezclen bien con el sofrito.

Agregamos el perejil picado, los cominos, el pimentón y unas hebras de azafrán. Removemos con cuidado y cubrimos con caldo o agua.

Dejamos que hierva y cocinamos hasta que las papas estén tiernas y el caldo haya quedado ligeramente ligado y sabroso.

Cuando las papas estén en su punto, incorporamos los huevos uno a uno directamente al caldo. Apagamos el fuego y dejamos que se cocinen con el calor del propio potaje. Probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.

Servimos bien caliente y acompañamos con unas hojas de hierbabuena o hierbahuerto fresco, que aportarán un aroma y un toque de frescor delicioso.





Consejo de Mapi

Para que el caldo quede con cuerpo, no hace falta añadir espesantes. El propio almidón de las papas, junto con el movimiento del guiso, irá ligando el caldo. Y el huevo, cocinado suavemente al final, debe quedar hecho pero jugoso.


miércoles, 26 de agosto de 2026

CHURROS DE PESCADO

 




Churros de pescado 


Hay sabores que huelen a domingo en familia, a charlas en torno a la mesa y a la brisa del Atlántico colándose por la ventana. Hoy nos vamos directos a la cocina tradicional canaria para preparar unos churros de pescado que son puro mimo: crujientes por fuera, con ese corazón tierno de cherne o bacalao picado con todo el cariño, y un toque de cilantro que lo impregna todo. Coge el delantal, que te enseño cómo se hacen."

Churros de Pescado Canarios 


Ingredientes 

500 g de cherne salado o bacalao salado,también puedes hacerlos con pescado fresco blanco pero a mí me gusta más el pescado salado porque quedan con más sabor ,ya desalado, limpio de espinas y piel, y picadito muy fino a cuchillo).

​3 dientes de ajo.

​1 buen manojo de cilantro fresco y unas hojitas de perejil.

​1 huevo (esencial para ligar la masa y que mantenga la forma alargada de churro).

​55 g de harina de trigo (equivalente a unas 3-4 cucharadas soperas).

​1 cucharadita de café de levadura química (polvos de hornear).

​Nota: No añadas sal al majado, el pescado ya aporta la justa.


Elaboracion

El desalado perfecto

​Corta el cherne o el bacalao en trozos medianos.

​Sumérgelo en abundante agua fría con la piel hacia arriba (para que la sal caiga al fondo).

​Déjalo desalar en la nevera durante 24 a 36 horas, cambiando el agua cada 8 o 12 horas.

La preparación previa:

​Antes de picarlo, prueba un pellizco de pescado crudo. Tiene que quedar sabroso pero no salado, ya que al freírse el sabor se concentra.

Truco de Mapi

Seca muy bien los trozos con papel de cocina antes de picarlos para que no aporten humedad a la masa.






Elaboración de la masa


​Pica el pescado desalado muy fino a cuchillo.

​Prepara un majado en el mortero con los dientes de ajo, el cilantro fresco y las hojitas de perejil.

​Mezcla el pescado picado con el majado, añade el huevo para ligar bien la masa, los 55 g de harina de trigo y la levadura química. Remueve bien hasta que todo quede integrado.reserva una media hora en la nevera para que coja cuerpo

Elaboración de la masa:

​Pica el pescado desalado muy fino a cuchillo.

​Prepara un majado en el mortero con los dientes de ajo, el cilantro fresco y las hojitas de perejil.

​Mezcla el pescado picado con el majado, añade el huevo para ligar bien la masa, los 55 g de harina de trigo y la levadura química. Remueve bien hasta que todo quede integrado.reserva una media hora en la nevera para que coja cuerpo


El toque final al freír


​Truco maestro: Recuerda untarte bien las manos en aceite para moldearlos y darles su característica forma alargada de churro.

​El aceite de la sartén debe estar caliente pero no humeando, para que el pescado (que está crudo y picadito) se cocine bien por dentro mientras se dora y se infla por fuera.

​Retíralos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvelos bien calientes.






 Consejo de mapi


yo suelo servirlos con una ensalada canaria fresquita de lechuga tomate  cebolla morada ,atún, huevos duros,aceitunas y aguacate.




​



sábado, 15 de agosto de 2026

COCIDO CANARIO

 




COCIDO CANARIO

Hay sabores que tienen la capacidad de detener el tiempo y traernos de golpe los recuerdos más felices de la niñez. En esta receta rescatamos el auténtico cocido canario: el de las abuelas, el de las reuniones familiares alrededor de la mesa y el cariño puesto en cada hervor. Prepárate para disfrutar de un plato que es pura historia y corazón canario.


Ingredientes

200 g de garbanzos
500 g de ternera, a ser posible morcillo
150 g de tocino
150 g de judías verdes
150 g de calabaza
500 g de papas
2 piñas de millo (mazorcas de maíz)
1 tomate grande maduro
1 bubango mediano (calabacín)
1 batata mediana
1 cebolla grande
½ repollo pequeño
2 zanahorias grandes
3 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
Unas hebras de azafrán
Fideos finos
Pimienta
Sal









Elaboración

Ponemos los garbanzos en remojo la noche anterior.

Al día siguiente ponemos agua en una olla y, cuando empiece a hervir, añadimos los garbanzos, el tocino, el morcillo, la cebolla, el tomate y un diente de ajo. Dejamos cocer durante aproximadamente una hora desde que comience a hervir, retirando la espuma que vaya apareciendo en la superficie.

Mientras tanto, lavamos y picamos el repollo. Pelamos la calabaza y las zanahorias y limpiamos las judías verdes. Pelamos también la batata y las papas y cortamos todo en dados. Cortamos el bubango en trozos y las mazorcas de maíz en rodajas gruesas.

Pasada la primera hora de cocción, incorporamos todas las verduras a la olla junto con los garbanzos y la carne. Añadimos sal y dejamos cocer durante 30 minutos desde que vuelva a hervir.

Preparamos entonces el majado. En un mortero ponemos los dos dientes de ajo restantes, la pimienta, el pimentón dulce y las hebras de azafrán. Majamos todo hasta obtener una pasta homogénea.

Añadimos el majado a la olla y dejamos cocer unos 15 minutos más. Probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.
Una vez terminado el cocido, colamos el caldo y lo ponemos de nuevo al fuego para cocer en él los fideos finos y preparar la sopa.

Servimos la sopa por un lado y colocamos las verduras, la carne y el tocino en una fuente, para que cada comensal pueda servirse a su gusto.









Consejo de Mapi

Si dejamos reposar el cocido unos minutos antes de servirlo, los sabores se asientan y el caldo queda todavía más sabroso. Y si sobra caldo, no lo desperdiciéis: es perfecto para preparar otra sopa o utilizarlo como fondo para otros guisos. 

«Con el caldo del cocido también se suele preparar un delicioso escaldón de gofio. Si quieres ver la receta, puedes encontrarla aquí.»














viernes, 17 de julio de 2026

ROPA VIEJA CANARIA


Ropa Vieja: El sabor de siempre en La Alacena de MAPI

​La Ropa Vieja es, para mí, uno de los platos más reconfortantes de nuestra gastronomía. Es esa cocina de aprovechamiento que transforma ingredientes sencillos en un manjar lleno de sabor y cariño. En mi cocina, siempre procuro mantener la tradición, cuidando cada detalle para que cada bocado nos traslade a los fogones de nuestras abuelas.


​Ingredientes

  • ​Carne y pollo (aprovechados de un buen cocido), bien desmenuzados.
  • ​Garbanzos cocidos.
  • ​Papas (cortadas en cuadraditos pequeños para freír).
  • ​Para el sofrito: Cebolla y ajos (en tiritas), pimiento (en tiritas), tomate triturado, aceite de oliva virgen extra.
  • ​Aromáticos y sazón: Pimentón, laurel, tomillo, orégano, pimienta en grano y sal.
  • ​Un chorrito de vino.
  • Un vaso de caldo del cocido
  • ​Hierbahuerto fresco (para el toque final al servir).




​Elaboración paso a paso

  1. ​Preparación: Comenzamos desmenuzando bien el pollo y la carne, asegurándonos de retirar cualquier hueso o resto no deseado. Reservamos.
  1. ​El sofrito: En una sartén honda o caldero, ponemos un poco de aceite y sofreímos los ajos y la cebolla cortados en tiritas. Cuando empiecen a dorarse, añadimos el pimiento también en tiritas.
  1. ​La base: Incorporamos el tomate triturado y dejamos cocinar a fuego suave hasta obtener un sofrito espeso y sabroso.
  1. ​Integración: Añadimos una cucharadita de pimentón y rehogamos durante un minuto con cuidado de que no se queme. Incorporamos el pollo y la carne que habíamos desmenuzado, rehogando otro minuto para que tomen los sabores. Le añadimos el caldo y dejamos que se evapore todo el líquido.
  1. ​Aromas y cocción: Añadimos los garbanzos cocidos, la hoja de laurel, el tomillo, el orégano y unos granos de pimienta. Sazonamos al gusto con sal y  un chorrito de vino. Tapamos y dejamos que todo hierva junto 
  1. ​El toque final: Servimos bien caliente, acompañando con unas papas fritas en cuadraditos y un poco de hierbahuerto fresco picado por encima. ¡Un plato de diez!






El truco de MAPI: "Para que la Ropa Vieja quede de escándalo, el secreto está en el sofrito y en la paciencia. No añadas las papas fritas hasta el último segundo justo antes de servir. Si las echas antes, pierden su textura crujiente y se ablandan demasiado con la salsa. Mantener ese contraste entre la melosidad del guiso y la textura crujiente de las papitas es lo que marca la diferencia en cada bocado."

Nota 

A mí personalmente como me gusta que sepa a hierbahuerto al comerla cuando añado el caldo

MOJO ROJO CANARIO


MOJO ROJO CANARIO


​El mojo rojo, al igual que el verde, es por excelencia una de las salsas más famosas de las Islas Canarias. No hay restaurante, bar o guachinche que no sirva unas buenas papas arrugadas acompañadas de su mojo. Recetas hay tantas como cocineros, pues en cada casa tienen su secreto; unos ponen más cantidad de un ingrediente, otros quitan otro... Yo os voy a dar mi receta personal, la que hago siempre en casa, y espero que os guste tanto como a mí.

​Aquí en las Islas, el mojo lo comemos con todo: verduras, pescados, carnes, o simplemente untando un buen trozo de pan o en un bocadillo de atún. ¡Es una delicia!

​

​Ingredientes

  • ​1 pimiento rojo asado (limpio de semillas y piel)
  • ​4 o 5 dientes de ajo
  • ​120 gr de aceite de oliva virgen extra
  • ​1/2 cucharita de café de pimentón dulce
  • ​1 cucharada de comino molido
  • ​1 pimienta picona (en su defecto, puedes usar guindilla o cayena)
  • ​20 gr de vinagre de vino
  • ​1 pizco de sal gorda




​

​Elaboración

​1. Preparación

En el vaso de la batidora, colocamos todos los ingredientes (el pimiento asado, los ajos, el pimentón, el comino, la pimienta picona, el vinagre y la sal), excepto el aceite de oliva.

​2. Batido

Trituramos bien todo el conjunto hasta que quede una mezcla homogénea y bien integrada.

​3. Emulsionar

Sin dejar de batir, vamos añadiendo el aceite de oliva poco a poco. Esto ayudará a que el mojo vaya espesando y adquiera esa textura deliciosa que tanto nos gusta. ¡Y ya está listo para disfrutar





​Emplatado Final y El Truco de Mapi

​Para el emplatado, te sugiero esta presentación rústica  usando cucharillas de madera artesanal para servir el mojo desde los cuencos de barro a un plato de papas arrugadas.



​


​ El Truco de Mapi: ¡Potencia el sabor con el pimiento!

suelo asar yo misma una buena cantidad de pimientos rojos en casa. Les quito la piel y las semillas con cuidado y los dejo enfriar antes de usarlos para el mojo. Si te sobra un poco de jugo del asado (el "santo grial" del pimiento), añádelo también a la batidora. ¡El sabor se multiplica por diez y le da una intensidad de color increíble! Si quieres un extra de textura, puedes machacar los ingredientes en un mortero en lugar de usar la batidora, pero esta versión rápida es ideal para el día a día.

ESCALDON DE GOFIO CANARIO



Hoy os presento una receta canaria que, personalmente, me encanta. Suele servirse de aperitivo y, además de ser muy sencilla, está riquísima. Como ocurre con el mojo, con el escaldón pasa lo mismo: hay infinidad de variantes porque en cada casa lo hacen a su manera. Yo os presento la mía, hecha desde cero, porque la base fundamental para un buen escaldón es, sin duda, un buen caldo. Hoy lo haré de pescado, pero recordad que también podéis hacerlo de pollo o de carne.




​FUMET DE PESCADO

​Ingredientes:

  • ​250 g de gambas o langostinos sin cocer.
  • ​500 g de raspas y cabezas de pescado blanco (rape, merluza, etc.; yo usé cabeza de cherne).
  • ​1 cebolla.
  • ​1 zanahoria.
  • ​1 puerro.
  • ​2 litros de agua.
  • ​Aceite de oliva y sal.

​Elaboración:

  1. ​Preparación: Pela las gambas y reserva las cabezas y las cáscaras. Haz lo mismo con los restos del pescado. Arregla el puerro, pela la cebolla y lava la zanahoria. Pica todas las verduras muy finitas.
  2. ​Sofrito: En un caldero grande, echa un poco de aceite y sal. A fuego medio, sofríe las verduras hasta que estén blanditas y empiecen a dorarse (unos 10 minutos).
  3. ​Caldo: Incorpora las cabezas y cáscaras de las gambas, revuelve todo y deja que se sofría 2-3 minutos. Añade las raspas, las cabezas de pescado y los 2 litros de agua. Sube el fuego.
  4. ​Desespumar: Conforme vaya apareciendo espuma en la parte superior, ve retirándola con una espumadera.
  5. ​Cocción: Cuando empiece a hervir, baja el fuego a temperatura media y deja cocinar durante 25 minutos más, sin dejar de desespumar si es necesario.
  6. ​Finalizar: Retira del fuego y cuela el caldo. ¡Ya lo tienes listo



​CÓMO PREPARAR EL GOFIO ESCALDADO

​Ingredientes:

  • ​50 g de gofio (de trigo o maíz).
  • ​250 ml del fumet de pescado o que hemos hecho antes o caldo de cocido o de carne  o pollo a vuestro gusto.
  • ​2 ramitas de hierbahuerto (hierbabuena).
  • ​1/4 de cebolla morada.
​Infusionar: 
El fumet debe estar hirviendo. Échale al caldo una ramita de hierbahuerto durante un par de minutos para que coja sabor y, después, retírala.
  1. ​Mezclar: En un bol, pon el gofio. Ve añadiendo el caldo de pescado poco a poco mientras remueves con unas varillas para evitar que se formen grumos. Ajusta la cantidad de gofio o caldo según la textura que busques (ni muy líquido ni demasiado espeso).
  2. ​Presentación: Decora con una ramita fresca de hierbabuena y unos gajos de cebolla morada

​Consejos de Mapi a la hora de servir

​El gofio escaldado se debe tomar recién hecho y calentito, que es como realmente se disfruta. Se suele servir como aperitivo, acompañado de mojo verde o rojo —todo un clásico—, o como guarnición de otros platos. Puede que no sea el plato más "vistoso", pero os aseguro que si lo probáis, ¡repetiréis seguro!




MOJO VERDE CANARIO


​



MOJO VERDE CANARIO


El mojo verde canario es una salsa increíblemente sabrosa y refrescante, gracias a su ingrediente principal: el cilantro. Antiguamente, se elaboraba majando los ingredientes pacientemente en el mortero, un proceso precioso, aunque hoy en día solemos recurrir a la batidora eléctrica para ganar tiempo sin perder ni un ápice de sabor.


​Es el acompañamiento ideal para nuestro escaldón de gofio, pescados a la plancha o las clásicas papas arrugadas. Como cada casa tiene su propia versión, aquí os comparto la mía. ¡Espero que os guste!

​

​Ingredientes

  • ​1 manojo de cilantro
  • ​Medio manojo de perejil
  • ​3 dientes de ajo
  • ​Un poquito de comino
  • ​1 pimienta picona (verde)
  • ​250 ml de aceite de oliva
  • ​Un chorrito de vinagre de vino
  • ​Sal gorda


​


​

Elaboración

​1. Preparación de la base

Pelamos los ajos y los partimos por la mitad. Los introducimos en el vaso de la batidora.

​2. Las hierbas y vegetales

Lavamos bien el cilantro y el perejil, descartando los tallos y usando solo las hojas; las añadimos al vaso. Lavamos el pimiento verde, lo cortamos en daditos y lo incorporamos también.

​3. El toque picante

Limpiamos la pimienta picona (retiramos las semillas para controlar el picor) y la añadimos junto al resto de ingredientes.

​4. Emulsionar

Agregamos el comino, la sal gorda y el aceite de oliva. Trituramos todo bien hasta obtener una salsa homogénea.

​5. El toque final

Por último, añadimos el chorrito de vinagre y removemos suavemente con una cuchara para que se integre todo. ¡Ya está listo para degustar!



Emplatado Final y El Truco de Mapi

​El Truco de Mapi: Aunque la batidora es muy cómoda, si tienes unos minutos, ¡prueba a usar el mortero para los ajos y el comino antes de añadir el resto de ingredientes a la batidora! Majar el ajo con la sal gorda y el comino crea una base de sabor mucho más profunda y aromática. Además, si ves que el mojo queda muy espeso, añade un chorrito de agua fría; esto le dará una textura mucho más ligera y resaltará la frescura de las hierbas.


PAPAS ARRUGADAS


Papas arrugadas: El alma de la mesa canaria


​Hace poco os compartí la receta del mojo rojo canario... Hoy toca el turno a su pareja inseparable: las papas arrugadas. Las papas con mojo son exquisitas y un éxito asegurado en cualquier reunión. Me gusta pensar en esta receta como el acompañante fiel que nunca falla, igual que esos platos sencillos que preparaba mi  abuela, donde la calidad del producto lo es todo. Aquí, en mi cocina de Gran Canaria, prepararlas es un ritual que me devuelve la calma




Ingredientes:


​2 kilos de papas para arrugar (lo ideal es usar variedades como la "papa bonita" o la "chinegua", pequeñas, de sabor cremoso y que quedan bien prietas al cocerse).


​2 puñados de sal gorda marina (la fina no sirve)



Preparación:

Lava las papas muy bien, sin quitarles la piel, ya que esta es la que protegerá el interior y nos dará esa textura única. Ponlas en un caldero y añade la sal gorda marina. Vierte el agua justa, de modo que las papas queden cubiertas del todo.


​Cuécelas a fuego medio durante unos 20-25 minutos, dependiendo del tamaño. Sabrás que están listas cuando, al pincharlas con un palillo, este entre sin esfuerzo.


​El paso final es el que marca la diferencia: retira toda el agua del caldero, vuelve a poner las papas al fuego un instante y muévelas con cuidado para que pierdan la humedad sobrante y la sal se adhiera a la piel, dejándolas perfectamente arrugadas


​Para que queden en su punto justo, el secreto está en no dejarlas secar demasiado al fuego tras retirar el agua. Debes mover el caldero con firmeza pero con cariño; solo queremos que la piel se "arrugue" y quede ese punto blanco de sal, no que se tuesten. Es un gesto que se aprende con los años y que le da ese acabado brillante y delicioso que tanto nos gust maravillosa isla, he ido aprendiendo trucos de las personas canarias que me han acogido con tanto cariño. Poco a poco voy perfeccionando mis recetas y este es uno de los secretos que he aprendido: al cocer las papas, añado un trozo de limón. El ácido actúa como un blanqueante natural que limpia la piel y evita que se oscurezca; así, el contraste entre la piel y la costra blanca de sal luce mucho más atractivo en la mesa."



El Truco de Mapi

​Para que queden en su punto justo, el secreto está en no dejarlas secar demasiado al fuego tras retirar el agua. Debes mover el caldero con firmeza pero con cariño; solo queremos que la piel se "arrugue" y quede ese punto blanco de sal, no que se tuesten. Es un gesto que se aprende con los años y que le da ese acabado brillante y delicioso que tanto nos gusta.


Aunque llevo poco tiempo en esta maravillosa isla, he ido aprendiendo trucos de las personas canarias que me han acogido con tanto cariño. Poco a poco voy perfeccionando mis recetas y este es uno de los secretos que he aprendido: al cocer las papas, añado un trozo de limón. El ácido actúa como un blanqueante natural que limpia la piel y evita que se oscurezca; así, el contraste entre la piel y la costra blanca de sal luce mucho más atractivo en la mesa