CALDO VERDE CANARIO
Un plato humilde de cuchara, de los que saben a casa
Hay platos que no necesitan grandes ingredientes para convertirse en una comida reconfortante. Este caldo verde canario es uno de ellos: papas, verduras, hierbas y unas pocas especias que, cocinadas despacio, consiguen un caldo sabroso y bien ligado.
Es una receta sencilla y tradicional, de esas que forman parte de la cocina cotidiana de las islas. El huevo, añadido al final, termina de convertir este caldo en un plato completo y reconfortante. Y el toque de hierbabuena fresca aporta ese aroma que lo hace especialmente agradable.
Ingredientes
1 kg de papas
½ tomate maduro
4 huevos
½ pimiento verde
½ cebolla
1 diente de ajo
Unas ramas de perejil
Hierbabuena o hierbahuerto al gusto
1 punta de cucharita de cominos
1 pizca de pimentón
Unas hebras de azafrán
Sal
Un chorrito de aceite de oliva
Caldo o agua, la necesaria
Elaboración
Ponemos un poquito de aceite en un caldero y comenzamos haciendo un sofrito con el ajo picadito y la cebolla. Cuando la cebolla empiece a pocharse, añadimos el pimiento verde picado, sazonamos ligeramente y dejamos que las verduras se hagan despacio.
Incorporamos el tomate pelado y picado y seguimos cocinando hasta que el sofrito esté bien pochado.
Añadimos las papas, peladas y chasqueadas en trozos, y removemos para que se mezclen bien con el sofrito.
Agregamos el perejil picado, los cominos, el pimentón y unas hebras de azafrán. Removemos con cuidado y cubrimos con caldo o agua.
Dejamos que hierva y cocinamos hasta que las papas estén tiernas y el caldo haya quedado ligeramente ligado y sabroso.
Cuando las papas estén en su punto, incorporamos los huevos uno a uno directamente al caldo. Apagamos el fuego y dejamos que se cocinen con el calor del propio potaje. Probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.
Servimos bien caliente y acompañamos con unas hojas de hierbabuena o hierbahuerto fresco, que aportarán un aroma y un toque de frescor delicioso.
Consejo de Mapi
Para que el caldo quede con cuerpo, no hace falta añadir espesantes. El propio almidón de las papas, junto con el movimiento del guiso, irá ligando el caldo. Y el huevo, cocinado suavemente al final, debe quedar hecho pero jugoso.




No hay comentarios:
Publicar un comentario