Flamenquín de jamón serrano
El flamenquín es uno de los platos más representativos de la gastronomía cordobesa. Según un estudio de la Universidad de Córdoba, su origen se sitúa en la localidad de Bujalance, donde comenzó a elaborarse hace siglos.
La receta tradicional consiste en un fino filete de lomo de cerdo que envuelve una tira de jamón serrano. Después se reboza en harina, huevo y pan rallado para, finalmente, freírlo hasta conseguir un exterior dorado y crujiente.
Su curioso nombre parece deberse al color dorado que adquiere al freírse, similar al cabello rubio de los soldados flamencos que acompañaban al emperador Carlos V.
Ingredientes
12 filetes de lomo de cerdo muy finos.
200 g de jamón serrano cortado en tiras.
2 huevos.
Harina.
Pan rallado.
Aceite de oliva para freír.
Sal.
Elaboración
Aplasta ligeramente los filetes de lomo para que queden lo más finos posible.
Coloca una tira de jamón serrano sobre cada filete y enróllalo formando un cilindro, procurando que quede bien cerrado.
Pasa cada flamenquín por harina, después por huevo batido y, por último, por pan rallado.
Fríelos en abundante aceite de oliva bien caliente hasta que estén dorados por todos los lados.
Retíralos y déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Consejo de Mapi
En Córdoba es muy habitual acompañar los flamenquines con patatas fritas, ensalada, pimientos fritos y una cucharada de mayonesa. Si utilizas jamón serrano de buena calidad y filetes de lomo muy finos, conseguirás un flamenquín mucho más jugoso y con todo el sabor de la receta tradicional.









































