Bienvenidos a La Alacena de Mapi Bienvenidos a mi rinconcito, donde el tiempo se detiene para recuperar los sabores de siempre. Aquí, la cocina es un acto de amor que se cuece a fuego lento. Rescato las recetas de mi abuela Josefa, platos que llenan la casa de recuerdos. Creo que la cocina auténtica no necesita prisas, solo paciencia y cariño. Este blog es mi homenaje a las raíces y a la cocina honesta. ¡Pongámonos el delantal y empecemos a cocinar!
sábado, 25 de julio de 2026
VINAGRE CON MIEL Y ANIS ESTRELLADO
PUDING DE MANZANAS Y PASAS CON CANELA
¿Quién es capaz de rechazar un trozo de tarta, un pastel o un buen pudin casero?
Los postres hechos en casa tienen el encanto de lo artesano y nos permiten darles ese toque especial que tanto nos gusta.
El pudin que hoy os propongo es una de las recetas a las que más cariño tengo, porque ya lo preparaba junto a mi abuela cuando apenas tenía seis años. Cada vez que lo hago, el aroma de la canela y las manzanas me transporta a aquellos días felices en su cocina.
Espero que os guste tanto como a mí.
Ingredientes
2 manzanas.
3 huevos.
400 g de pasas de Corinto.
500 ml de leche.
60 g de azúcar.
3 magdalenas.
Un trozo de cáscara de limón.
1 rama de canela.
Para el caramelo
2 cucharadas de azúcar.
2 cucharadas de agua.
1.º Pon las pasas en un cuenco, cúbrelas con agua templada y déjalas en remojo unos minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 180 ºC.
2.º Vierte la leche en un cazo y añade el azúcar, la rama de canela y la cáscara de limón. Lleva a ebullición, retira del fuego y deja templar.
Trocea las magdalenas, pela las manzanas y córtalas en dados.
3.º Prepara el caramelo calentando el azúcar con el agua hasta obtener un bonito color dorado.
Viértelo en un molde para plum cake o de corona y mueve el molde para cubrir completamente la base y las paredes. Haz este paso con cuidado, ya que el caramelo alcanza una temperatura muy elevada.
4.º Coloca sobre el caramelo las magdalenas troceadas. Añade encima los dados de manzana y termina repartiendo las pasas bien escurridas.
5.º Cuela la leche ya aromatizada y mézclala con los huevos previamente batidos. Remueve bien y vierte la preparación sobre el molde.
Hornea al baño María durante 40 minutos a 180 ºC.
6.º Deja templar, desmolda y sirve frío.
Sugerencia
Este delicioso pudin puede servirse solo, acompañado de nata montada o con una exquisita crema inglesa casera, cuya receta os dejo a continuación.
CREMA INGLESA CASERA
Ingredientes
500 ml de leche entera.
6 yemas de huevo (L).
125 g de azúcar.
1 vaina de vainilla.
Una espiral de piel de limón o de naranja.
Elaboración
1.º Pon la leche en un cazo junto con 75 g de azúcar, la vaina de vainilla y la piel del cítrico elegido. Lleva a ebullición, retira del fuego y deja infusionar durante unos 5 minutos.
2.º En un bol bate las yemas con el resto del azúcar hasta obtener una mezcla espumosa.
3.º Retira la vainilla y vierte poco a poco la leche caliente sobre las yemas, sin dejar de remover para evitar que cuajen.
4.º Devuelve la mezcla al cazo y cocina al baño María, a fuego suave, durante unos 5 minutos o hasta que espese ligeramente. Sabrás que está lista cuando cubra el dorso de una cuchara y al pasar el dedo deje un surco limpio.
5.º Pásala por un colador fino y enfríala rápidamente colocando el recipiente sobre un baño de hielo.
Consejo de Mapi
viernes, 24 de julio de 2026
MERMELADA DE CEBOLLA
MERMELADA DE CEBOLLA
Es una mermelada con un contraste dulce-salado que sabe riquísima y es súper fácil de hacer. ¡Hacerla os encantará!
INGREDIENTES:
- 1 kg de cebollas
- 550 g de azúcar
- Aceite de oliva
- Una pizca de sal
ELABORACIÓN:
- Preparación y horneado: Pelamos las cebollas y las lavamos bien. Forramos la bandeja del horno con papel de aluminio (o papel vegetal), colocamos encima las cebollas enteras o en mitades, las salpimentamos con una pizca de sal y las rociamos con un chorro de aceite.
- Asado: Horneamos a 200 °C durante unos 35 minutos aproximadamente. A media cocción, les damos la vuelta para que se asen bien por todos lados, teniendo mucho cuidado de que no se nos quemen.
- Cocción con azúcar: Cuando tengamos la cebolla asada, la sacamos del horno y la incorporamos a una olla junto con el azúcar. Cocemos a fuego medio durante unos 30 minutos, removiendo constantemente para que no se pegue.
- Textura: Pasado este tiempo, apagamos el fuego, dejamos templar ligeramente y trituramos el contenido con la batidora para conseguir la textura fina y característica de mermelada.
- Envasado: Ponemos la mermelada en botes de cristal, esterilizamos y ya estará lista para consumir o conservar.
Ideal para: Acompañar asados, pollo a la plancha, patés en canapés e incluso con quesos variados. ¡Despertad vuestra imaginación, os sorprenderá!
jueves, 23 de julio de 2026
LOS POSTRES DE CADA DIA
EL RINCON DULCE
DE
LA ALACENA DE MAPI
Los dulces de cada día
Hay recuerdos que permanecen para siempre en nuestra memoria. Basta con cerrar los ojos para volver a sentir el aroma de un bizcocho recién horneado, el sonido de una cuchara removiendo unas natillas al fuego o el crujido de unas rosquillas recién fritas enfriándose sobre un paño de cocina. Son recuerdos sencillos, pero tienen la fuerza de devolvernos a nuestra infancia y a aquellos días en los que la cocina era el corazón de la casa.
En muchas familias no hacía falta que llegara una fiesta para preparar un dulce. Bastaba con que fuera domingo, con que vinieran unos familiares a merendar o simplemente con que hubiera ganas de compartir un café alrededor de la mesa. Con ingredientes humildes que nunca faltaban en la despensa —harina, huevos, leche, azúcar, aceite o unas frutas de temporada— nuestras madres y abuelas eran capaces de crear auténticas maravillas.
Aquellos dulces no buscaban sorprender por su aspecto ni por ingredientes difíciles de encontrar. Su mayor virtud era la sencillez. Eran recetas hechas sin prisas, amasadas con paciencia y horneadas mientras toda la casa se llenaba de un olor que anunciaba que algo bueno estaba a punto de salir del horno. Muchas veces ni siquiera daba tiempo a que se enfriaran por completo, porque siempre había alguna mano impaciente que cortaba el primer trozo.
En este rincón de La Alacena de Mapi no encontrarás dulces propios de Aragón, Córdoba o Canarias, porque esos ya tienen su lugar dentro de cada una de esas tierras. Aquí he querido reunir esa repostería casera que ha formado parte de tantos hogares y que, de una manera u otra, hemos compartido todos alguna vez.
Rosquillas, magdalenas, bizcochos, flanes, natillas, arroz con leche, tartas sencillas y muchos otros dulces que han acompañado desayunos, meriendas y sobremesas familiares. Recetas que no entienden de fronteras, porque viajaban de una casa a otra escritas en un papel, aprendidas de una vecina o heredadas de una madre a una hija.
Espero que, al recorrer estas páginas, no solo encuentres recetas para preparar en casa. Ojalá también despierten algún recuerdo, el de una cocina llena de vida, una mesa rodeada de familia o el de aquella persona que, con un delantal puesto y una sonrisa, hacía que un sencillo dulce se convirtiera en uno de los mejores momentos del día.
Porque hay sabores que nunca se olvidan, y los dulces de cada día siempre tendrán el poder de hacernos volver a casa.
VINAGRE DE ALBAHACA
VINAGRE DE ALBAHACA
INGREDIENTES:
- 1 litro de vinagre de vino tinto
- 20 hojas de albahaca fresca (que estén bien sanas)
PREPARACIÓN:
- Limpieza: Limpie suavemente las hojas de albahaca con un paño levemente humedecido.
- Maceración: Introduzca las hojas de albahaca en un bote o frasco de cristal con cierre hermético.
- Escaldado: Ponga el vinagre de vino tinto en un cazo y llévelo a ebullición. Cuando rompa a hervir, viértalo aún caliente directamente sobre las hojas de albahaca.
- Reposo: Cierre el bote herméticamente y déjelo macerar durante 5 a 6 días en un lugar fresco y protegido de la luz.
- Filtrado y embotellado: Transcurrido el tiempo de maceración, filtre el preparado con un colador fino y páselo a una botella limpia para su conservación.
Nota: Este vinagre es ideal para aliñar ensaladas como la Caprese, ensaladas de pasta y para dar un toque especial a guisos de carne, como los estofados de ternera.
ACEITE DE AJO Y ROMERO
ACEITE DE AJO Y ROMERO
INGREDIENTES:
- 4 ramitas de romero fresco
- 4 dientes de ajo
- 1/2 litro de aceite de oliva virgen extra
PREPARACIÓN:
- Limpieza: Lave cuidadosamente el romero y séquelo bien con papel absorbente. Lave los ajos y séquelos también por completo
- Preparación de los ingredientes: Coloque las ramitas de romero en una botella de cristal limpia. Haga un pequeño corte a los dientes de ajo (sin pelar o pelados, según prefiera) e introdúzcalo en la botella.
- Maceración: Llene la botella con el aceite de oliva virgen extra hasta cubrir los ingredientes. Deje macerar en un lugar seco, fresco y oscuro durante 15 días.
- Uso: Transcurrido el tiempo de maceración, el aceite estará listo para aliñar y aromatizar sus plato
Ideal para: Ternera estofada, carne con patatas, cordero al horno, patatas asadas y setas a la plancha o a la parrilla.
OREJAS DE CERDO DE VICENTE PIEDRAFITA
OREJA DE CERDO GUISADA AL ESTILO DE VICENTE PIEDRAFITA
Esta receta me la enseñó Vicente Piedrafita, un gran amigo de mi padre. Él y su mujer, Pilar, venían muchas veces a visitarnos y se quedaban unos días en casa. Entre conversaciones, buenos ratos y comidas compartidas, Vicente me enseñó a preparar este guiso de oreja de cerdo, una receta sencilla y llena de sabor que siempre me recordará su amistad y aquellos días en familia.
Ingredientes
1 oreja de cerdo
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
2 tomates maduros rallados
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel
1 copa de vino blanco
Caldo de carne o agua, la necesaria para cubrir ligeramente la oreja
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra recién molida
Preparación
Lava bien la oreja de cerdo y córtala en trozos pequeños.
Cuécela en abundante agua con un poco de sal durante 30 o 40 minutos, hasta que esté tierna. Escúrrela y resérvala.
En una sartén o cazuela amplia, sofríe la cebolla, los ajos y los dos pimientos, todo bien picado, con un buen chorro de aceite de oliva.
Añade el tomate natural rallado y cocina hasta que pierda el agua y quede bien concentrado.
Incorpora la oreja cocida, el pimentón y la hoja de laurel, removiendo para que se impregne bien del sofrito.
Vierte la copa de vino blanco y deja que reduzca unos minutos para que se evapore el alcohol.
Añade caldo de carne o agua hasta cubrir ligeramente la oreja y cocina a fuego lento durante unos 20 minutos.
Prueba el guiso, rectifica de sal y pimienta si fuera necesario y sirve bien caliente.
Consejo de Mapi
Os aconsejo preparar este guiso unas horas antes de servirlo. El reposo hace que todos los sabores se integren mucho mejor y, al calentarlo de nuevo, estará todavía más rico.
MACARRONES GRATINADOS AL HORNO DE LEÑA
250 g de salsa de tomate casera
2 cebollas medianas
2 dientes de ajo
100 g de queso rallado al gusto
1 copa de coñac
1 hoja de laurel
1 cucharadita de orégano
Sal
Pimienta negra recién molida
Perejil picado (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén de fondo grueso y sofríe la cebolla picada hasta que esté tierna. Añade los ajos picados y cocina un minuto más.
Incorpora la carne picada y rehógala hasta que quede bien dorada.
Añade la salsa de tomate casera, el orégano y una pizca de pimienta negra recién molida. Cocina el conjunto durante unos 3 minutos y reserva.
Mientras tanto, pon una olla con abundante agua y la hoja de laurel. Cuando rompa a hervir, añade la sal y los macarrones. Cuécelos siguiendo el tiempo indicado por el fabricante y remueve de vez en cuando.
Escurre los macarrones y colócalos en una fuente de horno previamente untada con un poco de aceite. Añade la salsa con la carne y mezcla bien.
Riega con la copa de coñac y espolvorea el queso rallado por toda la superficie.
Gratina en la parte media del horno hasta que el queso se funda y adquiera un bonito color dorado.
Sirve inmediatamente
Si utilizas un buen tomate casero y un queso que funda bien, conseguirás unos macarrones mucho más sabrosos y con un gratinado irresistible.
ARROZ CON COSTILLAS DE LA ABUELA JOSEFA
Hay platos que saben a domingo y a familia, y este arroz con costillas es uno de ellos. Mi abuela Josefa lo preparaba a fuego lento, dejando que las costillas soltaran todo su sabor antes de añadir el arroz. Es una receta humilde, tradicional y de esas que siempre reúnen a todos alrededor de la mesa.
Ingredientes
750 g de costillas de cerdo troceadas
Sal
Pimienta negra recién molida
30 ml de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pimiento verde
2 cucharadas de tomate casero
1 cucharadita de carne de pimiento choricero
100 ml de vino blanco
1 litro de agua
Una pizca de azafrán
320 g de arroz redondo
Preparación
Limpia las costillas retirando el exceso de grasa para que el arroz no quede demasiado graso. Salpiméntalas.
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia y dora las costillas a fuego medio hasta que tomen un bonito color. Retíralas y resérvalas.
Mientras tanto, pica la cebolla, los ajos y el pimiento verde.
En el mismo aceite sofríe las verduras a fuego suave con una pizca de sal hasta que estén tiernas y ligeramente doradas.
Añade el tomate casero y la carne de pimiento choricero. Cocina el conjunto durante un par de minutos para que se integren bien los sabores.
Incorpora de nuevo las costillas y vierte el vino blanco. Deja que el alcohol se evapore durante unos minutos.
Añade el agua y el azafrán. Cocina a fuego medio durante unos 25 minutos, o hasta que las costillas estén tiernas. Si fuera necesario, prolonga unos minutos más la cocción.
Cuando las costillas estén en su punto, incorpora el arroz y reparte bien por toda la cazuela.
Cuece el arroz durante 10 minutos a fuego vivo y después baja el fuego para continuar la cocción entre 8 y 10 minutos más, hasta que esté en su punto.
Retira del fuego y deja reposar tapado 5 minutos antes de servir.
Consejo de Mapi
Si utilizas un buen caldo casero en lugar de agua, el arroz quedará todavía más sabroso. Y recuerda que un buen reposo de cinco minutos es tan importante como la propia cocción.
martes, 21 de julio de 2026
LICOR DE MORAS SILVESTRES
LICOR DE MORAS SILVESTRES
Hay recetas que empiezan mucho antes de entrar en la cocina. Esta comienza cada verano, entre zarzas y caminos, buscando las moras silvestres en su punto justo de maduración.
Quien haya recogido moras alguna vez sabrá que no es una tarea sencilla. Las zarzas no ponen las cosas fáciles y siempre terminan dejando algún arañazo como recuerdo. Pero merece la pena. Las moras silvestres tienen un aroma y un sabor que ninguna otra puede igualar, y son las auténticas protagonistas de este licor.
En la fotografía podéis verme peleándome con las zarzas mientras recojo las moras silvestres. Quien haya salido alguna vez a buscarlas sabrá que no siempre se dejan coger fácilmente. Pero os aseguro que, cuando meses después abrís la botella y servís el primer vaso de licor, cada arañazo merece la pena.
Una vez recogidas, solo queda llevarlas a casa y dejar que el tiempo haga su trabajo. Porque, como ocurre con todos los buenos licores artesanos, la paciencia también forma parte de la receta.
Este licor es perfecto para servir bien frío después de una comida, pero también resulta ideal para aromatizar postres, macedonias, helados o cualquier elaboración donde los frutos del bosque sean protagonistas.
Y si lo embotelláis en una bonita botella de cristal y la adornáis con un lazo morado, tendréis un regalo artesanal que sorprenderá a cualquiera.
Ingredientes
1 litro de aguardiente de orujo blanco de buena calidad.
1 kg de moras silvestres recién recolectadas.
500 g de azúcar.
500 ml de agua.
1 rama de canela.
La piel de 1 limón (solo la parte amarilla).
Elaboración
Lavamos cuidadosamente las moras para eliminar cualquier resto de hojas, polvo o pequeñas impurezas.
Preparamos un almíbar poniendo al fuego el agua, el azúcar, la rama de canela y la piel del limón. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando. Dejamos enfriar completamente.
En un recipiente de cristal con cierre hermético colocamos las moras, añadimos el aguardiente de orujo blanco y el almíbar ya frío, junto con la canela y la piel del limón.
Cerramos bien el recipiente y lo dejamos macerar durante 10 días en un lugar fresco y protegido de la luz.
Transcurrido este tiempo, filtramos el licor y lo embotellamos.
Aunque puede probarse antes, el resultado mejora muchísimo dejando reposar la botella al menos tres meses. Como ocurre con los buenos vinos, el tiempo juega a su favor.
Consejo de Mapi
Si podéis recoger las moras vosotros mismos, el licor tendrá un aroma y un sabor incomparables. Elegid siempre las moras bien maduras y sanas, ya que de ellas dependerá gran parte del resultado final.
LICOR DE LIMON O LEMONCELLO
LIMONCELLO (LICOR DE LIMÓN)
Hay pocos aromas tan frescos e intensos como el de un limón recién cortado. Si además procede de un limonero de casa, el resultado es un licor lleno de perfume, color y sabor.
El limoncello es una bebida tradicional muy apreciada por su frescura y por su agradable sabor cítrico. Prepararlo en casa es muy sencillo y el resultado merece la pena. El único secreto está en utilizar buenos limones y tener un poco de paciencia durante la maceración.
Ingredientes
1 litro de aguardiente de orujo blanco.
La piel de 8-10 limones grandes (preferiblemente caseros y sin tratar).
1,5 litros de agua mineral.
875 g de azúcar.
Elaboración
Lavamos muy bien los limones y los secamos.
Con ayuda de un pelador retiramos únicamente la parte amarilla de la piel, procurando no llevarnos la parte blanca, ya que amargaría el licor.
Introducimos las pieles en un recipiente de cristal con cierre hermético y añadimos el aguardiente.
Cerramos el recipiente y dejamos macerar entre 15 y 18 días, hasta que el alcohol adquiera un intenso color amarillo.
Retiramos las pieles.
Preparamos un almíbar calentando el agua mineral con el azúcar durante 12 a 15 minutos, removiendo de vez en cuando.
Cuando el almíbar esté completamente frío, lo mezclamos con el alcohol aromatizado.
Removemos bien, embotellamos y dejamos reposar unos 10 días antes de consumirlo para que todos los sabores se integren.
Consejo de Mapi
Servid siempre el limoncello muy, muy frío, incluso conservándolo en el congelador. Así es como mejor se aprecia su aroma, su textura y todo el sabor del limón.
Vino de enebro
Recoger las bayas de enebro nunca fue una tarea fácil. Sus ramas pinchan muchísimo y, cuando iba a buscarlas, siempre me ponía unos guantes de jardinero para poder recogerlas sin acabar con las manos llenas de pinchazos. Pero, como tantas veces ocurre en el campo, el esfuerzo siempre tiene su recompensa.
VINO DE ENEBRO
El enebro es un arbusto muy presente en muchas zonas de España. Sus bayas, de intenso aroma y sabor ligeramente resinoso, se han utilizado desde antiguo para aromatizar bebidas y preparar remedios tradicionales.
Este vino de enebro es una elaboración sencilla, con un carácter muy especial y un aroma inconfundible. Servido bien frío resulta una bebida muy agradable para disfrutar con tranquilidad.
Ingredientes
Para preparar 1 litro de vino de enebro necesitaremos:
1 litro de vino blanco seco.
100 g de bayas de enebro verdes.
100 g de azúcar en terrones.
Elaboración
Machacamos ligeramente las bayas de enebro en un mortero o con una picadora, procurando romperlas para que desprendan todo su aroma.
Disolvemos el azúcar en el vino blanco.
Vertemos el vino en un tarro de cristal previamente esterilizado e incorporamos las bayas de enebro machacadas.
Cerramos herméticamente y dejamos macerar durante tres semanas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Transcurrido este tiempo, filtramos el vino con un tamiz de tela o una gasa fina.
Embotellamos, cerramos bien y dejamos reposar unos días antes de servir.
Consejo de Mapi
Servid este vino bien frío para apreciar mejor todos los aromas que aportan las bayas de enebro.
FLORES FRITAS
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FLORES FRITAS
Un molde, un viaje y una receta que no podía faltar
Las flores fritas siempre me llamaron la atención. Las había visto durante algunos de mis viajes por Galicia, donde son un dulce muy tradicional, pero nunca me había animado a prepararlas.
Años después, ya viviendo en Córdoba, un día vi el molde para hacerlas en una ferretería. No pude resistirme y me lo llevé a casa. Busqué la receta, empecé a hacer pruebas y descubrí un dulce tan bonito como delicioso.
Aunque son típicas de distintas regiones de España, en Córdoba también es frecuente encontrarlas en panaderías y confiterías durante todo el año. Su textura ligera y crujiente, cubierta de azúcar y canela, hace que sea uno de esos dulces tradicionales que siempre apetecen.
Ingredientes
½ litro de leche.
2 huevos medianos.
4 cucharadas de anís dulce.
Ralladura de 1 naranja.
400 g de harina de trigo.
Aceite de girasol para freír.
Azúcar.
Canela molida.
Elaboración
En un bol bate los huevos y añade la leche, el anís dulce y la ralladura de naranja. Incorpora poco a poco la harina, mezclando con unas varillas o un tenedor hasta obtener una masa fina y sin grumos, con una textura similar a unas natillas ligeras.
Cubre el recipiente y deja reposar la masa durante unos 20 minutos.
Mientras tanto, calienta abundante aceite de girasol en una sartén honda. Introduce el molde de las flores dentro del aceite para que se caliente al mismo tiempo. Este paso es muy importante, ya que el molde debe estar bien caliente para que la masa se adhiera correctamente.
Remueve ligeramente la masa e introduce el molde solo hasta la mitad de su dibujo, sin cubrirlo por completo. Pásalo inmediatamente al aceite caliente. En unos segundos la flor comenzará a desprenderse del molde. Si fuera necesario, ayúdate suavemente con un tenedor.
Fríe cada flor hasta que esté bien dorada por ambos lados. Retírala y déjala escurrir sobre papel absorbente.
Vuelve a calentar el molde antes de repetir la operación con cada flor hasta terminar toda la masa.
Cuando aún estén templadas, rebózalas en una mezcla de azúcar y canela.
Consejo de Mapi
El secreto de unas flores fritas perfectas está en mantener siempre el molde muy caliente. Si pierde temperatura, la masa no se agarrará bien y las flores no saldrán con su forma característica. También es importante no introducir el molde por completo en la masa, para que la flor pueda desprenderse con facilidad al freírla.
GACHAS DULCES
GACHAS DULCES
Un dulce descubrimiento en una panadería cordobesa
Hay recetas que llegan a nuestra cocina por pura curiosidad. Así me ocurrió con estas gachas dulces.
Nunca las había probado hasta que un día las vi en la panadería donde solía comprar el pan. Me llamaron la atención y, como soy muy curiosa, pregunté qué eran. Compré una ración, las probé... y me conquistaron desde la primera cucharada.
Después investigué cómo se preparaban y desde entonces forman parte de mi recetario. Hoy siguen siendo un postre muy especial en mi casa. De hecho, cada vez que nos reunimos en familia, mi hija siempre me pide que haga unas buenas gachas dulces.
En la provincia de Córdoba es tradición prepararlas para el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, aunque en localidades como Fernán Núñez también se elaboran con motivo de la festividad de San Diego, el 13 de noviembre.
Ingredientes
1 litro de leche.
150 ml de aceite de oliva virgen extra.
150 g de harina de trigo.
220 g de azúcar.
La piel de 1 limón.
25 g de matalahúva (anís en grano).
1 cucharadita de sal.
Canela molida.
Pan frito (picatostes).
Elaboración
Tuesta la harina en una sartén, removiendo continuamente para que tome un ligero color dorado sin llegar a quemarse. Reserva.
Fríe los picatostes en aceite de oliva y déjalos escurrir sobre papel absorbente.
En una sartén honda o un cazo, calienta el aceite junto con la piel de limón y la matalahúva hasta que la piel comience a dorarse ligeramente. Retira del fuego y cuela el aceite para eliminar la piel y las semillas.
Vuelve a poner el aceite aromatizado en la sartén y añade la leche. Cuando esté caliente, reserva un vaso y disuelve en él la harina tostada, el azúcar y la sal, mezclando muy bien hasta que no queden grumos.
Incorpora esta mezcla poco a poco a la leche caliente, sin dejar de remover con unas varillas o una cuchara de madera, hasta que las gachas espesen y adquieran una textura suave y cremosa.
Reparte en una fuente grande o en cuencos individuales. Decora con los picatostes y espolvorea generosamente con azúcar y canela molida.
Deja enfriar antes de servir.
Consejo de Mapi
Si las preparas unas horas antes, estarán todavía más buenas. A mí me gusta servirlas a temperatura ambiente, con una buena cantidad de picatostes crujientes y un poco más de canela justo antes de llevarlas a la mesa.
REVUELTO CORDOBES
REVUELTO CORDOBÉS
Un revuelto sencillo con todo el sabor de Córdoba
Hay recetas que llegan a nuestra cocina de la forma más inesperada. Este revuelto cordobés lo probé por primera vez en un hogar de Córdoba y me conquistó desde el primer bocado. Me sorprendió cómo unos ingredientes tan sencillos podían dar como resultado un plato tan sabroso.
Desde entonces forma parte de mi recetario. Los espárragos silvestres, el jamón ibérico y el vino de Montilla-Moriles se unen en una receta humilde, rápida de preparar y llena del sabor de la cocina tradicional cordobesa.
INGREDIENTES
-1 manojo grande de espárragos silvestres
-2 cebollas de buen tamaño
-4 huevos
- 100gramos de jamon ibérico
-1 vaso de vino montilla moriles
aceite de oliva virgen extra
sal
PREPARACIÓN
Ponemos a sofreír los espárragos troceados junto con las cebollas picadas finamente y rehogamos unos 5 minutos
Seguidamente añadiremos el vino.Dejamos reducir hasta que el vino evapore por completo.
Añadimos el jamón y los huevos batidos ligeramente cuajar dando vueltas y servir inmediatamente en platos de barro preferiblemente.
EL TRUCO DE MAPI
yo los suelo servir con unas tostadas de pan frotadas con medio ajo y rociadas con un hilo de aceite virgen extra realza mucho el sabor del revuelto.
LICOR DIGESTIVO DE HIERBAS
LICOR DIGESTIVO DE HIERBAS AROMÁTICAS
Hay licores que forman parte de nuestras costumbres desde hace generaciones. Este licor digestivo de hierbas aromáticas es uno de ellos.
Elaborado con una cuidada selección de plantas y especias, resulta ideal para disfrutar después de una buena comida. El aroma del tomillo, el romero, el espliego, la menta y el hinojo se une a la suavidad de la manzanilla, los cítricos y las especias, dando como resultado un licor equilibrado, muy aromático y de sabor agradable.
Siempre que puedo utilizo las hier as recién recolectadas.Es en ese momento cuando conservan todo su aroma y sus aceites esenciales,consiguiendo un licor más fragante y lleno de matizes.
Como ocurre con todos los buenos licores artesanos, la paciencia será nuestra mejor aliada.
Ingredientes
1 botella de aguardiente de orujo de buena calidad
500 ml de agua.
300 g de azúcar.
2 ramas de tomillo fresco.
2 ramas de espliego (lavanda) fresca.
2 ramas de romero fresco.
2 ramas de menta fresca.
2 ramas de hinojo fresco.
1 puñado de flores de manzanilla natural
La piel de 1 limón (solo la parte amarilla).
1 ramita de canela.
2 clavos de olor.
4 flores de anís estrellado.
Elaboración
Introducimos en un recipiente de cristal hermético todas las hierbas aromáticas, las especias y la piel del limón.
Añadimos el aguardiente de orujo, cerramos bien el recipiente y lo dejamos macerar durante dos semanas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Mientras tanto, preparamos un jarabe poniendo al fuego el agua junto con el azúcar. Removemos hasta que el azúcar se disuelva completamente y dejamos enfriar.
Cuando el jarabe esté completamente frío, lo incorporamos al aguardiente macerado.
Volvemos a cerrar el recipiente y dejamos reposar otras dos semanas.
Finalmente, filtramos el licor con un colador fino o una tela limpia, eliminando todas las hierbas y especias. Embotellamos y ya estará listo para disfrutar.
Consejo de Mapi
Este licor resulta ideal para servir bien frío después de una comida, especialmente en celebraciones familiares. Si podéis dejarlo reposar unas semanas más una vez embotellado, los aromas terminarán de integrarse y el resultado será todavía mejor.
PACHARAN O LICOR DE ENDRINAS
PACHARÁN O LICOR DE ENDRINAS
Si hay un licor que marcó el comienzo de mi afición por la elaboración artesanal, ese fue el pacharán.
Fue el primer licor que aprendí a preparar y, desde entonces, cada temporada de endrinas espero con la misma ilusión el momento de llenar los tarros y dejar que el tiempo haga su trabajo.
El pacharán es un licor sencillo, que es originario de Navarra ,pero necesita su ingrediente más importante: la paciencia. Durante meses, las endrinas irán cediendo lentamente su color, su aroma y todo su sabor al anís, hasta conseguir ese característico tono rojo rubí que lo hace inconfundible.
INGREDIENTES
Para obtener aproximadamente 1 litro de pacharán:
½ litro de anís dulce.
½ litro de anís seco.
300 g de endrinas maduras.
Elaboración
Lavamos bien las endrinas y las dejamos secar completamente.
Introducimos las endrinas en un tarro de cristal previamente esterilizado, con una capacidad aproximada de litro y cuarto.
Añadimos el anís dulce y el anís seco, cerramos el tarro herméticamente y lo guardamos en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Dejamos macerar como mínimo seis meses, dando la vuelta al tarro de vez en cuando para favorecer una maceración uniforme.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, colamos el licor utilizando un tamiz de tela o una gasa fina y lo embotellamos.
Ya solo queda dejarlo bien frío... y disfrutarlo.
Consejo de Mapi
El pacharán alcanza todo su aroma cuando se sirve muy frío. Podéis conservar la botella en el frigorífico o servirlo con un par de cubitos de hielo.
Hay personas que al realizarlo le añaden una rama de vainilla o de canela pero yo no sé lo pongo porque el verdadero pacharán no la lleva.
lunes, 20 de julio de 2026
LA BODEGA DE LA ALACENA DE MAPI
LA BODEGA DE LA ALACENA DE MAPI
Entre rocas y recuerdos:
Mi bodega
FLAMENQUIN CORDOBES
Flamenquín de jamón serrano
El flamenquín es uno de los platos más representativos de la gastronomía cordobesa. Según un estudio de la Universidad de Córdoba, su origen se sitúa en la localidad de Bujalance, donde comenzó a elaborarse hace siglos.
La receta tradicional consiste en un fino filete de lomo de cerdo que envuelve una tira de jamón serrano. Después se reboza en harina, huevo y pan rallado para, finalmente, freírlo hasta conseguir un exterior dorado y crujiente.
Su curioso nombre parece deberse al color dorado que adquiere al freírse, similar al cabello rubio de los soldados flamencos que acompañaban al emperador Carlos V.
Ingredientes
12 filetes de lomo de cerdo muy finos.
200 g de jamón serrano cortado en tiras.
2 huevos.
Harina.
Pan rallado.
Aceite de oliva para freír.
Sal.
Elaboración
Aplasta ligeramente los filetes de lomo para que queden lo más finos posible.
Coloca una tira de jamón serrano sobre cada filete y enróllalo formando un cilindro, procurando que quede bien cerrado.
Pasa cada flamenquín por harina, después por huevo batido y, por último, por pan rallado.
Fríelos en abundante aceite de oliva bien caliente hasta que estén dorados por todos los lados.
Retíralos y déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Consejo de Mapi
En Córdoba es muy habitual acompañar los flamenquines con patatas fritas, ensalada, pimientos fritos y una cucharada de mayonesa. Si utilizas jamón serrano de buena calidad y filetes de lomo muy finos, conseguirás un flamenquín mucho más jugoso y con todo el sabor de la receta tradicional.
domingo, 19 de julio de 2026
LA COCINA A FUEGO LENTO DE NUESTRAS ABUELAS.....
… Aromas de antaño
BERENGENAS CON MIEL DE CAÑA
Las berenjenas fritas con miel de caña son uno de los entrantes más tradicionales de la cocina cordobesa. Aunque hoy podemos encontrarlas en bares y restaurantes de toda Andalucía, en Córdoba ocupan un lugar muy especial. Su contraste entre el crujiente del rebozado, el ligero amargor de la berenjena y el dulzor de la miel de caña las convierte en un bocado irresistible. Además, es una receta sencilla, económica y perfecta para compartir como aperitivo o entrante.
Ingredientes
2 berenjenas grandes
300 g de harina de trigo
1/3 de litro de cerveza
1 sobre de levadura en polvo
2 huevos
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Miel de caña
Elaboración
Lava y seca bien las berenjenas, ya que utilizaremos también su piel. Córtalas por la mitad a lo largo y, después, divide cada mitad en dos trozos. Finalmente, córtalas en tiras de aproximadamente un dedo de grosor.
Coloca las berenjenas en un escurridor, espolvoréalas con sal y déjalas reposar durante unos 30 minutos. Así soltarán parte de su agua y perderán el posible amargor.
Mientras tanto, prepara la masa para el rebozado. Separa las yemas de las claras. Bate las yemas en un bol y añade la cerveza, la levadura y una pizca de sal. Incorpora la harina poco a poco, removiendo hasta obtener una masa lisa y fluida.
Monta las claras a punto de nieve e incorpóralas con movimientos suaves y envolventes para que la masa quede ligera y esponjosa.
Seca muy bien las berenjenas con papel de cocina para eliminar toda la humedad. Pásalas por la masa de rebozado y fríelas en abundante aceite de oliva virgen extra bien caliente hasta que estén doradas y crujientes.
Retíralas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvelas inmediatamente, regándolas con un generoso hilo de miel de caña.
Mi consejo
Para conseguir unas berenjenas especialmente crujientes, es importante que el aceite esté bien caliente y no freír demasiadas a la vez. Sírvelas recién hechas, cuando el rebozado conserva toda su textura, y acompáñalas con una buena miel de caña de calidad. El contraste entre el crujiente y el dulzor es lo que hace de este plato un auténtico clásico de la gastronomía cordobesa.
Despensa Artesanal
La Alacena de Mapi: Despensa Artesanal
Introducción:
"Las conservas son capaces de acercarnos los manjares más apetecibles desde los lugares más distantes de la tierra. Durante las guerras mundiales, la industria de conservas experimentó uno de los momentos de mayor apogeo, al hacerse necesario proveer a los soldados con alimentos duraderos.
Pero más allá de la historia industrial, la esencia verdadera de la conserva nació originalmente en el calor de nuestras propias cocinas. Fue en el hogar donde comenzamos a guardar los frutos de la tierra para proveernos de alimentos en los momentos de escasez o fuera de temporada. Aquella tradición artesanal, que nació para cuidar de los nuestros, es la que hoy, en La Alacena de Mapi, queremos recuperar y compartir con todos vosotros, guardando la esencia de cada producto para disfrutarla durante todo el año."
Explora nuestra despensa
- [ Aceites Aromatizados ] (Aceite al aroma de vainilla, menta, tomillo y romero...)
- [ Vinagres Aromatizados ] (Vinagre con miel, azafrán, albahaca...)
- [ Mermeladas y Dulces ] (Mermelada de cebolla, albaricoques, caquis...)
- [ Conservas Saladas y Escabeches ] (Setas, verduras, bonito...)
recordad: una despensa llena no es solo un lugar donde guardar alimentos; es un rincón donde se conservan los sabores, las tradiciones y los recuerdos de toda una vida.
Gracias por acompañarme en este viaje por Aragón, Córdoba y Canarias. Nos vemos muy pronto en una nueva receta de La Alacena de Mapi.
sábado, 18 de julio de 2026
SALMOREJO CORDOBES
¿Cuál es la mejor receta de salmorejo?
¡Ufff! Hay tantas recetas de salmorejo como personas que lo preparan. Cada uno le da su toque personal y todas tienen algo especial.
Yo os voy a poner la receta auténtica de siempre, la que se ha hecho toda la vida en mi casa. Aunque mucha gente no lo sabe, antes de que el tomate llegara a España el salmorejo no era rojo, sino blanco. A esa receta se le llama mazamorra, y ya os la pondré también para que la tengáis, porque merece mucho la pena.
Ingredientes
500 g de tomates maduros.
100 g de pan blanco del día anterior.
75 g de aceite de oliva virgen extra.
1 diente de ajo.
1 cucharadita de sal.
Para acompañar:
Jamón en taquitos.
Huevo duro picado.
Preparación
Lavamos muy bien los tomates, les quitamos el pedúnculo y los troceamos, con piel y todo.
Cortamos el pan en trozos pequeños. Procurad que tenga buena miga, porque eso también se nota en el resultado.
Ponemos en el vaso de la batidora los tomates, el pan, el ajo y la sal. Batimos hasta que quede todo bien integrado.
Cuando ya lo tengamos, vamos echando el aceite de oliva poco a poco, sin dejar de batir, hasta conseguir una crema espesita. Puede que no haga falta añadir todo el aceite.
Probamos y rectificamos de sal si hace falta. Después lo pasamos por un colador para que nos quede una crema bien fina.
Lo guardamos en la nevera para que esté bien fresquito y lo servimos acompañado de jamón en taquitos y huevo duro picado.
Nota
Para hacer un buen salmorejo, el secreto está en usar un buen pan, tomates maduros cogidos de la huerta el mismo día, si puede ser, y un aceite de oliva virgen extra de primerísima calidad.
Y ya está... ese es el secreto.

















































