Datos personales

Mi foto
cordoba, andalucia, Spain

miércoles, 7 de octubre de 2026

LICOR DE FLORES DE SAUCO

 



Licor de flores de saúco

Las flores de saúco tienen un perfume muy particular, fresco y delicado, que queda precioso cuando se deja macerar lentamente en alcohol junto con limón. Este es un licor de paciencia, de los que se preparan cuando llega la temporada y después se guardan para disfrutar más adelante. El resultado es aromático, suave y con un agradable toque cítrico.


Ingredientes

30 racimos de flores de saúco, recogidos en primavera y sin partes marchitas o leñosas

1 litro de vodka de buena calidad y sabor suave

250 g de azúcar blanco o moreno

2 limones ecológicos


Elaboración

Revisamos cuidadosamente los racimos de flores de saúco para retirar cualquier pequeño insecto y las partes marchitas o leñosas. No es necesario lavarlos con agua, para conservar mejor su polen y su aroma natural.

Lavamos bien los limones y los cortamos en rodajas finas.

En una jarra grande de cristal con tapa vamos colocando los ingredientes por capas: primero unas flores de saúco, después unas rodajas de limón y un poco de azúcar. Repetimos las capas hasta terminar con todos los ingredientes.

Vertemos el vodka hasta cubrir completamente las flores, el limón y el azúcar. Si alguna flor tiende a subir a la superficie, podemos colocar unas rodajas de limón algo más gruesas encima para ayudar a mantenerla bajo el alcohol.

Cerramos bien la jarra y dejamos macerar durante 6 semanas a temperatura ambiente, en un lugar protegido de la luz directa.

Pasado este tiempo, filtramos el licor con una tela fina o un colador de tela para retirar las flores y cualquier sedimento.

Pasamos el licor a una botella de vidrio limpia, cerramos bien y lo conservamos preferiblemente en un lugar fresco o en el frigorífico.






Consejo de Mapi

Este licor necesita su tiempo. Las seis semanas de maceración son las que consiguen que el perfume del saúco y el limón se integren bien. Una vez filtrado, déjalo reposar unos días más antes de probarlo y sírvelo bien frío.

LICOR DE AVELLANAS

 



Licor de avellanas

Las avellanas tostadas tienen un aroma que llena la cocina y que aquí queda recogido en un licor de sobremesa, cálido y muy aromático. El brandy le da profundidad, mientras la vainilla aporta ese toque dulce que acompaña a la avellana sin quitarle protagonismo. Un licor para tomar despacio y disfrutar de su sabor a fruto seco.


Ingredientes

225 g de avellanas crudas con piel

250 ml de vodka

125 ml de brandy o coñac

1 vaina de vainilla

55 g de azúcar blanco

60 ml de agua


Elaboración

Precalentamos el horno a 160 °C. Extendemos las avellanas sobre una bandeja y las tostamos durante unos 15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas y desprendan todo su aroma, procurando que no se quemen para evitar que el licor quede amargo.

Las dejamos enfriar y las frotamos suavemente para retirar parte de la piel. Después las picamos de forma basta.

Ponemos las avellanas en un frasco de vidrio limpio y hermético. Añadimos el vodka y el brandy o coñac, cerramos y agitamos suavemente. Dejamos macerar en un lugar fresco y oscuro durante 4 semanas.

Abrimos la vaina de vainilla a lo largo, raspamos las semillas y las incorporamos al frasco junto con la vaina troceada. Dejamos reposar la mezcla durante 2 semanas más.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Filtramos el licor con un colador de malla fina o un filtro de café para retirar todos los restos de avellana y conseguir un líquido limpio.

Mezclamos el licor filtrado con el almíbar frío, incorporándolo poco a poco hasta encontrar el punto de dulzor que nos guste.

Pasamos el licor a una botella de cristal limpia, cerramos bien y dejamos reposar unos días antes de servir para que los sabores terminen de integrarse.






Consejo de Mapi

No tengas prisa con el tostado de las avellanas: deben quedar aromáticas y ligeramente doradas, pero nunca demasiado oscuras. Ese pequeño detalle es el que hará que el licor tenga un sabor profundo y agradable, sin notas amargas.

LICOR DE MANDARINAS

 




Licor de mandarina

La mandarina, con su perfume dulce y fresco, es de esas frutas que parecen hechas para convertirse en licor. Una preparación sencilla que aprovecha sus pieles para guardar en la botella todo su aroma.

Ingredientes

Pieles de 6–8 mandarinas, limpias y sin la parte blanca

500 ml de vodka u orujo

500 g de azúcar blanco

500 ml de agua



Elaboracion

Lavamos muy bien las mandarinas y retiramos las pieles con ayuda de un pelador, procurando llevarnos únicamente la parte coloreada y evitando la parte blanca, que puede aportar amargor.

Introducimos las pieles en un frasco de vidrio limpio, con cierre hermético, y añadimos el alcohol. Cerramos bien, agitamos suavemente y dejamos macerar en un lugar fresco, oscuro y seco durante 10–15 días, agitando el frasco una vez al día.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Calentamos a fuego medio y, desde el primer hervor, dejamos cocinar unos cinco minutos, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Colamos el alcohol para retirar las pieles de mandarina y mezclamos el líquido aromatizado con el almíbar ya frío.

Pasamos el licor a botellas limpias o esterilizadas utilizando un embudo, cerramos bien y dejamos reposar al menos una semana más en un lugar fresco antes de servirlo.

Podemos tomarlo bien frío.






Consejo de Mapi

La parte blanca de la piel es la enemiga de los licores de cítricos. Pelad las mandarinas con mimo, quedándoos solo con la piel de color, y tendréis un licor mucho más perfumado, limpio y agradable.

LICOR DE JENJIBRE

 




Licor de jengibre

Un licor casero con ese punto cálido y ligeramente picante del jengibre, de los que se preparan con paciencia y después se disfrutan despacio, bien frío y en buena compañía.


Ingredientes

Jengibre fresco: 100 g

Azúcar: 250 g


Elaboracion

Pon en un cazo el agua y el azúcar y calienta hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Deja enfriar el almíbar.

Introduce el jengibre en un tarro de cristal, añade el aguardiente y, cuando el almíbar esté frío, incorpóralo también.

Cierra bien el tarro y déjalo reposar en un lugar fresco y oscuro durante unas tres semanas, agitándolo suavemente de vez en cuando.

Pasado ese tiempo, cuela el licor y pásalo a una botella limpia. Déjalo reposar unos días antes de consumirlo para que los sabores terminen de asentarse.





Consejo de Mapi

Si te gusta un licor con más carácter, puedes dejar el jengibre unos días más en maceración antes de colarlo. Lo importante es ir probándolo hasta encontrar ese punto de jengibre que más te guste.

LICOR DE SEMILLAS DE HINOJO Y ANÍS ESTRELLADO

 





Licor de semillas de hinojo y anís estrellado

Un licor aromático y de sabor cálido, de esos que recuerdan a las despensas de antes, cuando las semillas y las especias servían para preparar en casa pequeños licores para después de una buena comida.


Ingredientes

½ litro de aguardiente o vodka

1 cucharada sopera de semillas de hinojo

5–7 estrellas de anís estrellado

200–250 ml de agua

200–250 g de azúcar


Preparación

Ponemos las semillas de hinojo y las estrellas de anís en una sartén, a fuego bajo, durante uno o dos minutos, lo justo para que desprendan todo su aroma sin llegar a quemarse. Las pasamos a un mortero y las rompemos ligeramente.

Introducimos las especias en un frasco de vidrio limpio, con cierre hermético, añadimos el aguardiente o el vodka y cerramos bien. Dejamos macerar en un lugar fresco y oscuro durante dos a cuatro semanas, moviendo suavemente el frasco cada pocos días, sin necesidad de abrirlo.

Preparamos entonces un almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Lo dejamos hervir un par de minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto por completo, y dejamos enfriar completamente.

Colamos el alcohol macerado para retirar las semillas y el anís y mezclamos el líquido con el almíbar ya frío.

Embotellamos y dejamos reposar un par de días más en un lugar oscuro antes de servir, para que los aromas y sabores terminen de integrarse.






Consejo de Mapi

No tengáis prisa con la maceración. En los licores caseros, el tiempo también es un ingrediente: cuanto más reposado esté, más redondo quedará su sabor.

LICOR DE CARDAMOMO

 



Licor de cardamomo

El cardamomo tiene un aroma intenso, fresco y ligeramente cítrico, y cuando se encuentra con la piel de naranja da como resultado un licor elegante y muy aromático, de esos que se disfrutan despacio después de una comida.


Ingredientes

20 vainas de cardamomo verde

700 ml de vodka de buena calidad

150 g de azúcar blanco

150 ml de agua

Piel de 1 naranja, solo la parte aromática, sin la parte blanca

½ vaina de vainilla o 1 ramita pequeña de canela


Elaboración

Machacamos ligeramente las vainas de cardamomo con el plano de un cuchillo o en un mortero, simplemente para abrirlas y dejar que sus semillas desprendan todo su aroma.

Introducimos el cardamomo y la piel de naranja en un frasco de vidrio limpio, con cierre hermético. Si queremos darle un toque más cálido, añadimos también la vainilla o la canela.

Vertemos el vodka, procurando que todos los ingredientes queden bien cubiertos. Cerramos el frasco y lo dejamos macerar en un lugar fresco, oscuro y seco durante tres o cuatro semanas, agitándolo suavemente un par de veces por semana.

Pasado este tiempo, preparamos un almíbar calentando el agua con el azúcar a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo, retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Colamos el alcohol infusionado con un colador de malla fina y, si queremos que quede especialmente limpio, lo filtramos después con una gasa o un filtro de café.

Pasamos el líquido a una botella y añadimos el almíbar frío. Mezclamos bien y dejamos reposar el licor embotellado durante una o dos semanas más en un lugar oscuro para que los sabores terminen de asentarse.

Podemos servirlo bien frío o con hielo.






Consejo de Mapi

La piel de naranja es importante que vaya sin nada de la parte blanca. Es esa piel fina y aromática la que queremos; la parte blanca puede aportar un amargor que no necesitamos.

LICOR DE NUEZ MOSCADA

 




Licor de nuez moscada

La nuez moscada tiene un aroma cálido y profundo que convierte este licor en uno de esos sabores para tomar despacio, en una copita pequeña y después de comer. Un licor sencillo, de los que se preparaban dejando que las especias hicieran su trabajo con el paso de los días.


Ingredientes

3 nueces moscadas enteras

1 litro de vodka o aguardiente de sabor neutro

400 g de azúcar

½ litro de agua

1 trocito muy pequeño de corteza de limón, solo la parte amarilla


Elaboración

Rompemos las nueces moscadas enteras con un mortero o dándoles un golpe suave con un rodillo de cocina. No debemos triturarlas hasta convertirlas en polvo; basta con partirlas en trozos medianos para que puedan liberar sus aromas.

Introducimos los trozos de nuez moscada en un frasco de vidrio limpio, con cierre hermético, junto con la corteza de limón. Añadimos el vodka o el aguardiente, cerramos bien y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15–20 días, agitando suavemente el frasco una vez al día.

Durante la maceración, el alcohol irá adquiriendo un bonito tono dorado o ámbar.

Pasado el tiempo, colamos el alcohol con un colador fino y lo filtramos después con una gasa gruesa o un filtro de papel para café, hasta conseguir un líquido limpio y sin pequeñas partículas de la especia.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Lo llevamos a ebullición a fuego medio y dejamos cocinar durante 3–5 minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto. Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo.

Cuando el almíbar esté frío, lo incorporamos al alcohol aromatizado y mezclamos bien. Embotellamos y dejamos reposar.







Consejo de Mapi

Aunque podemos probarlo enseguida, merece la pena esperar una semana antes de abrir la botella. El reposo suaviza la nuez moscada y hace que el licor quede mucho más redondo. Servido bien frío y en una copita pequeña, es perfecto para terminar una comida.

ARANCELLO

 





Arancello

El Arancello es un licor de naranja de aroma intenso y sabor limpio, elaborado con las pieles de la fruta y dejado reposar con paciencia. Su secreto está en aprovechar únicamente la parte coloreada de la piel, donde se concentran los aceites esenciales de la naranja.


Ingredientes

5 naranjas grandes, preferiblemente ecológicas

500 ml de vodka neutro de buena calidad

500 ml de agua

400 g de azúcar blanco


Preparación

Lavamos muy bien las naranjas bajo el grifo con agua templada, ayudándonos de un cepillo para retirar cualquier impureza o resto de cera. Las secamos completamente.

Con un pelador de verduras o un cuchillo bien afilado, retiramos únicamente la parte naranja de la piel, evitando en lo posible la parte blanca, ya que puede aportar amargor al licor.

Introducimos las pieles en un frasco de vidrio limpio, de boca ancha y con cierre hermético. Añadimos el vodka, cerramos bien y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15–20 días. Agitamos suavemente el frasco cada dos o tres días.

Al terminar la maceración, el alcohol habrá adquirido un intenso color naranja y las pieles estarán mucho más pálidas.

Preparamos entonces el almíbar. Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. No es necesario que llegue a hervir. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Filtramos el alcohol macerado con un colador fino o una gasa para retirar todas las pieles de naranja.

Cuando el almíbar esté completamente frío, incorporamos el alcohol filtrado y mezclamos bien. El licor adquirirá entonces su característico aspecto ligeramente opaco y brillante.

Con ayuda de un embudo, pasamos el Arancello a botellas de cristal limpias o esterilizadas y las cerramos herméticamente.

Dejamos reposar las botellas en un lugar oscuro durante al menos una semana. Si podemos esperar entre 15 y 30 días, el resultado será todavía más redondo.

Antes de servirlo, podemos enfriar la botella en el congelador durante al menos cuatro horas. Al tener una graduación alcohólica elevada, no se congelará y quedará muy frío, denso y agradable.






Consejo de Mapi

Aquí está el verdadero secreto: nada de parte blanca de la naranja. Cuanto más limpia esté la piel, más aromático y menos amargo quedará el Arancello. Y si tenéis paciencia para dejarlo reposar unas semanas, mejor que mejor.


LICOR DE TÉ DE ROCA Y HINOJO

 




Licor de té de roca y hinojo

Un licor de aromas silvestres y sabor anisado, de esos que nos llevan a las hierbas que se recogían y guardaban en casa para preparar infusiones y licores. El té de roca y el hinojo se unen aquí en una combinación sencilla y muy aromática.


Ingredientes

1 litro de aguardiente de orujo, preferiblemente neutro, de unos 35–40º

15–20 g de té de roca seco

2–3 ramas verdes de hinojo fresco

1 cucharadita de semillas de hinojo, opcional

300 g de azúcar

300 ml de agua


Preparación

Lavamos las ramas de hinojo y las dejamos secar bien.

En un tarro grande de vidrio, de boca ancha y con cierre hermético, introducimos el hinojo y el té de roca. Añadimos las semillas de hinojo si queremos intensificar el toque anisado.

Vertemos el aguardiente, procurando que las hierbas queden completamente cubiertas. Cerramos el tarro y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15–20 días, agitando suavemente cada dos o tres días.

Pasado este tiempo, preparamos el almíbar calentando el agua con el azúcar a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se disuelva y dejamos hervir suavemente durante unos cinco minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Añadimos el almíbar frío al tarro de la maceración y mezclamos bien. Cerramos de nuevo y dejamos reposar una semana más en un lugar oscuro para que los sabores terminen de integrarse.

Finalmente, filtramos el licor con una gasa limpia, un colador de tela fina o filtros de café y lo pasamos a una botella de cristal limpia. Cerramos bien.

Aunque ya podemos probarlo, si lo dejamos madurar entre uno y tres meses en la botella, el resultado será mucho más suave y redondo.






Consejo de Mapi

Este es de los que agradecen el reposo. Si podéis olvidaros de la botella durante unas semanas, mucho mejor: el tiempo hace que el hinojo y el té de roca se integren y el licor gane en suavidad. Servidlo bien frío y en copitas pequeñas.

LICOR DE SALVIA Y OREGANO

 



Licor de salvia y orégano

La salvia y el orégano, dos hierbas de aroma intenso y muy presentes en la cocina tradicional, se juntan en este licor de sabor profundo y carácter mediterráneo. Una de esas preparaciones que necesitan poco más que buenas hierbas y paciencia.


Ingredientes

1 litro de aguardiente blanco o anís, seco o dulce

Un buen manojo de hojas frescas de salvia

Un buen manojo de ramitas u hojas de orégano fresco

400 g de azúcar

400 ml de agua


Preparación

Lavamos bien las hojas de salvia y las ramitas de orégano para retirar cualquier impureza y las secamos completamente con papel de cocina.

Introducimos las hierbas en un frasco grande de vidrio, limpio y con cierre hermético. Vertemos el aguardiente o el anís hasta cubrirlas por completo.

Cerramos el frasco y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante tres o cuatro semanas, moviéndolo suavemente cada pocos días.

Cuando haya terminado la maceración, preparamos el almíbar. Calentamos el agua con el azúcar y dejamos hervir a fuego suave durante unos cinco minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Filtramos el aguardiente macerado con un colador de tela o papel para retirar todos los restos de las hierbas y mezclamos el líquido con el almíbar frío.

Pasamos el licor a botellas de vidrio limpias, cerramos bien y dejamos reposar en un lugar fresco y oscuro durante al menos un mes. Si tenemos paciencia, lo ideal es esperar unos tres meses antes de probarlo.






Consejo de Mapi

Con los licores de hierbas, la paciencia tiene premio. Si podéis esperar unos meses antes de abrir la botella, los aromas de la salvia y el orégano estarán mucho mejor integrados y el licor tendrá un sabor más redondo.

LICOR DE TOMILLO

 




Licor de tomillo


El tomillo, con su aroma intenso y limpio, da lugar a un licor de carácter y muy agradable para tomar después de una comida. Con unas buenas ramas, un poco de limón y paciencia, tenemos una preparación sencilla de las que merece la pena guardar en la despensa.


Ingredientes

1 litro de alcohol de base neutra, como aguardiente de orujo, vodka o una mezcla de vodka y anís dulce

40–50 g de ramas de tomillo fresco, limpio y seco

500 ml de agua

500 g de azúcar blanco

Piel de ½ limón, sin la parte blanca


Preparación

Introducimos las ramas de tomillo y la piel de limón en un frasco de vidrio grande, limpio y con cierre hermético.

Añadimos el aguardiente o el vodka hasta cubrir completamente las hierbas. Cerramos bien y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15–30 días, agitando suavemente el frasco cada dos o tres días.

Pasado el tiempo de maceración, preparamos el almíbar. Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto. Dejamos hervir suavemente durante 5–10 minutos y retiramos del fuego. Dejamos enfriar completamente.

Filtramos el alcohol macerado con un colador fino cubierto con una gasa limpia, un paño o un filtro de papel para retirar todos los restos del tomillo.

Mezclamos el alcohol filtrado con el almíbar frío y removemos bien para integrar ambos líquidos.

Pasamos el licor a botellas de vidrio limpias, cerramos y dejamos reposar en un lugar oscuro durante una o dos semanas antes de consumirlo.

Podemos servirlo bien frío o con hielo.






Consejo de Mapi

No os preocupéis si al principio el licor parece un poco fuerte. Con unos días de reposo los sabores se suavizan y se integran. Y si lo dejamos un poquito más, el tomillo y el limón terminan de darse la mano.

LICOR DE TE VERDE Y ANIS ESTRELLADO

 





Licor de té verde y anís estrellado


Hay licores que entran por el aroma antes que por el paladar, y este es uno de ellos. El té verde aporta su toque fresco y ligeramente vegetal, mientras el anís estrellado deja ese perfume cálido y especiado tan característico. Un licor diferente, delicado y muy agradable para tomar bien frío después de una comida.


Ingredientes

500 ml de alcohol de base, como vodka de 40°

4 bolsitas de té verde o 4 cucharaditas de té verde en hoja

4 o 5 estrellas de anís estrellado

200 ml de agua mineral

150 g de azúcar blanca o morena, según el dulzor que prefieras


Elaboración

En un frasco de vidrio limpio y hermético ponemos el vodka. Añadimos las estrellas de anís estrellado, que podemos romper ligeramente para que liberen mejor su aroma, y el té verde.

Cerramos el frasco y dejamos macerar en un lugar fresco y oscuro durante 2 o 3 días. Es importante no prolongar demasiado la maceración del té verde, ya que podría aportar un sabor excesivamente amargo.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio-alto. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y dejamos hervir durante un par de minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Cuando el almíbar esté frío, lo incorporamos al alcohol macerado y mezclamos suavemente.

Colamos el licor con un colador de malla fina cubierto con un filtro de café o una gasa limpia, para retirar todos los restos de té y anís. Pasamos el licor a una botella de vidrio limpia y cerramos.

Dejamos reposar la botella durante una semana en un lugar oscuro antes de consumirlo, para que los sabores terminen de asentarse.

Servimos bien frío.






Consejo de Mapi

No tengas prisa con este licor: aunque la maceración del té es corta, esa semana de reposo después de embotellarlo hace que el anís, el té y el dulzor queden mucho más redondos.

LICOR DE REGALIZ

 





Licor de regaliz

El regaliz tiene ese sabor profundo, dulce y ligeramente anisado que nos lleva directamente a los licores de antes. En esta receta se acompaña de anís estrellado y un pequeño toque de vainilla, dando como resultado un licor aromático y con mucha personalidad, de esos que se toman despacio y en poca cantidad.


Ingredientes

750 ml de aguardiente de orujo

250 ml de agua

40 g de regaliz en rama, triturado

4 cucharadas de azúcar integral de caña

2 o 3 estrellas de anís

1 cucharadita de extracto de vainilla


Elaboración

Ponemos el agua y el azúcar integral de caña en un cazo y calentamos hasta que comience a hervir.

Añadimos el regaliz triturado y las estrellas de anís. Bajamos el fuego y dejamos hervir suavemente durante unos 15 minutos, para que el agua vaya tomando todo el aroma y sabor del regaliz y las especias.

Retiramos del fuego y dejamos que la infusión se temple por completo.

Cuando esté templada, incorporamos el aguardiente de orujo y el extracto de vainilla. Calentamos todo a fuego muy suave durante unos 10 minutos, sin dejar que llegue a hervir.

Apagamos el fuego y dejamos enfriar completamente.

Pasamos la preparación a un tarro de cristal limpio, cerramos bien y dejamos reposar en un lugar oscuro durante 2 o 3 semanas.

Una vez transcurrido ese tiempo, filtramos el licor con un colador fino o un filtro de tela y lo embotellamos.






Consejo de Mapi

Este es de los que agradecen un poquito de paciencia. Después del filtrado, déjalo reposar unos días más en la botella antes de probarlo: el regaliz, el anís y la vainilla terminarán de integrarse y el licor quedará mucho más redondo.

 




Licor de pensamientos

Los pensamientos, con sus pequeñas flores de colores y su delicado aroma, también pueden convertirse en un licor muy especial. Es una preparación de las que piden paciencia y mimo, porque durante la maceración la flor va dejando poco a poco su esencia en el alcohol. El resultado es un licor suave, floral y muy agradable, perfecto para servir bien frío al terminar una comida.


Ingredientes

250 g de pétalos de pensamientos frescos, de cultivo ecológico y aptos para el consumo

500 ml de vodka o aguardiente blanco neutro

250 ml de agua

250 g de azúcar blanco

1 tira pequeña de corteza de limón, sin la parte blanca


Elaboración

Limpiamos los pensamientos con mucho cuidado utilizando un paño seco o un cepillo suave, para retirar el polvo o cualquier pequeño insecto. Evitamos lavarlos bajo el agua para conservar mejor sus aromas y propiedades.

Introducimos los pétalos y la corteza de limón en un frasco de vidrio limpio y hermético. Vertemos el vodka o aguardiente hasta cubrir completamente las flores.

Cerramos el frasco y lo dejamos reposar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15 o 20 días. Lo agitamos suavemente una vez al día o cada dos días para favorecer que los aromas y pigmentos de las flores pasen al alcohol.

Transcurrido el tiempo de maceración, colamos el líquido para retirar los pétalos y hacemos un segundo filtrado utilizando un filtro de café de papel o una gasa limpia, hasta obtener un licor lo más limpio y brillante posible.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y obtengamos un almíbar transparente, sin dejarlo hervir demasiado. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Cuando el almíbar esté frío, lo incorporamos poco a poco al alcohol filtrado y mezclamos suavemente.

Con ayuda de un embudo, pasamos el licor a una botella de vidrio limpia y la cerramos bien.

Dejamos reposar al menos una semana en un lugar oscuro antes de consumirlo, para que los aromas florales y el dulzor terminen de integrarse.

Servimos muy frío o con hielo.






Consejo de Mapi

En los licores de flores merece la pena no tener prisa. Después de una semana de reposo el sabor se vuelve más suave y armonioso, y el delicado aroma de los pensamientos queda mucho mejor integrado.

LICOR DE DIENTE DE LEON

 




Licor de diente de león

El diente de león, con sus flores amarillas de campo, también puede convertirse en un licor delicado y aromático. La miel le aporta un dulzor suave y el limón pone ese toque fresco que ayuda a equilibrar el sabor de la flor. Un licor sencillo, de los que se preparan con calma y se dejan reposar hasta que todos sus aromas encuentran su sitio.


Ingredientes

1 taza de pétalos amarillos de diente de león, bien limpios y sin las partes verdes

750 ml de vodka u otro destilado blanco neutro

1/4 de taza de miel clara

La piel de 1 limón, sin la parte blanca

Elaboración

Limpiamos bien los pétalos de diente de león y retiramos todas las partes verdes, ya que pueden aportar un sabor amargo.

Ponemos los pétalos y la piel de limón en un frasco de vidrio limpio. Añadimos el vodka hasta cubrir completamente las flores.

Cerramos el frasco y dejamos macerar en un lugar fresco y oscuro durante 2 o 3 semanas. Agitamos suavemente cada pocos días para que los aromas se vayan integrando.

Transcurrido el tiempo de maceración, colamos el líquido con un colador de malla fina o un filtro de café, retirando todos los restos de flores.

Añadimos la miel al líquido ya filtrado y removemos hasta que se disuelva por completo.

Dejamos reposar unos días antes de servir, para que el sabor de la miel, el limón y el diente de león terminen de integrarse.

Servimos bien frío.







Consejo de Mapi

Si la miel está muy espesa, puedes templarla ligeramente antes de incorporarla, pero sin calentarla demasiado. Así se disolverá mejor y conservará todo su sabor.

LICOR DE CACAO

 




Licor de cacao



Ingredientes

 750 ml de leche entera

 250 ml de nata liquida (crema para batir sin azúcar)

 250 g de azúcar blanco

 100 g de cacao amargo en polvo 

 100 g de chocolate negro mínimo 70 % de cacao

150 ml  de ron


 preparación

Coloca la leche, la nata líquida y el azúcar en una olla mediana a fuego medio.

Remueve de forma constante con unas varillas hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Añade el cacao amargo en polvo previamente tamizado para evitar la formación de grumos.

Agrega el chocolate negro troceado y remueve hasta que se funda e integre con la mezcla.

Deja que hierva de manera suave durante dos minutos sin dejar de remover para que tome cuerpo y espesor.

Retira la olla del fuego y deja enfriar por completo a temperatura ambiente; este paso es vital para que el alcohol no se evapore al añadirlo

Vierte  el ron y mezcla con energía para integrar todos los líquidos.

Embotella el licor en recipientes de vidrio limpios y herméticos, y guárdalo en la nevera o el congelador.

Deja reposar la botella entre 15 y 20 días antes de consumir para que el sabor se estabilice y gane cremosidad.






Consejo de MAPI

este licor debe servirse muy frío o puede utilizarse para aromatizar batidos helados o tartas de chocolate.


LICOR DE ALMENDRA

 



Licor de almendra

La almendra siempre ha tenido un lugar especial en los licores caseros, y cuando se encuentra con un poquito de brandy y un toque de vainilla, el resultado es de esos que huelen a despensa antigua y a sobremesa tranquila. Un licor aromático, suave y con ese sabor profundo de la almendra que invita a tomarlo despacio.


Ingredientes

200 g de almendras crudas sin piel

300 ml de vodka

50 ml de brandy o coñac

300 g de azúcar blanco

100 ml de agua

Unas gotas de esencia de vainilla


Elaboración

Podemos utilizar las almendras crudas directamente o tostarlas ligeramente en una sartén, sin aceite, para intensificar su aroma. Si las tostamos, dejamos que se enfríen completamente antes de continuar.

Ponemos las almendras en un tarro de cristal limpio y hermético. Añadimos el vodka y el brandy o coñac. Cerramos bien y dejamos macerar en un lugar fresco, oscuro y alejado de fuentes de calor durante 3 o 4 semanas.

Agitamos suavemente el frasco cada dos o tres días para favorecer la extracción de los aromas y aceites de la almendra.

Pasado el tiempo de maceración, colamos el líquido para retirar las almendras. Para conseguir un licor limpio y sin sedimentos, lo filtramos lentamente con ayuda de un embudo y un filtro de café.

Preparamos el almíbar calentando el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y el almíbar espese ligeramente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.

Cuando el almíbar esté frío, lo mezclamos con el alcohol filtrado y añadimos unas gotas de esencia de vainilla. Removemos suavemente hasta que todo quede bien integrado.

Pasamos el licor a una botella de vidrio limpia, cerramos y dejamos reposar una semana más antes de consumirlo.

Lo conservamos en un lugar fresco y oscuro.







Consejo de Mapi

Si tuestas ligeramente las almendras, hazlo con cuidado, sin que lleguen a dorarse demasiado. Un tostado suave basta para conseguir un aroma más intenso sin que el licor adquiera un sabor amargo.

LICOR DE VAINILLA

 





Licor de vainilla

La vainilla, con su aroma dulce, cálido y envolvente, es suficiente para convertir un buen aguardiente en un licor de sobremesa lleno de perfume. Esta receta necesita pocos ingredientes y bastante paciencia: el secreto está en dejar que las vainas trabajen despacio durante la maceración y después darle unos días de reposo al licor ya terminado.


Ingredientes

4 vainas de vainilla naturales

400 ml de vodka

300 g de azúcar blanco

300 ml de agua


Elaboración

Abrimos las vainas de vainilla a lo largo para extraer las semillas y las cortamos en trozos pequeños.

Introducimos las semillas y los trozos de vainilla en un frasco o botella de vidrio limpia. Añadimos el vodka y cerramos bien.

Dejamos macerar durante 25 días en un lugar fresco, seco y oscuro, agitando suavemente el recipiente de vez en cuando.

Transcurrido el tiempo de maceración, filtramos el líquido con un filtro de papel o una tela fina para retirar los restos de vainilla.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio. Removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y retiramos del fuego. Dejamos enfriar completamente a temperatura ambiente.

Mezclamos el alcohol de vainilla ya filtrado con el almíbar frío y removemos suavemente hasta que quede bien integrado.

Embotellamos el licor en una botella de vidrio limpia, cerramos bien y dejamos reposar durante 10 días antes de consumirlo, para que los sabores terminen de asentarse.








Consejo de Mapi

La vainilla necesita tiempo para dar todo su aroma. No te saltes los días de maceración ni el reposo final: cuanto más tranquilo esté el licor, más redondo y perfumado quedará.

LICOR DE BAILEYS CASERO

 




Licor de Baileys casero

Hay licores que parecen hechos para alargar una sobremesa, y este es uno de ellos. Cremoso, dulce y con ese sabor inconfundible a café, cacao y vainilla, es una versión casera muy sencilla de preparar y perfecta para servir bien fría en una copa pequeña.


Ingredientes

400 g de leche condensada

250 ml de whisky

200 ml de nata para montar o crema de leche

200 ml de leche entera

100 ml de café soluble preparado y frío

1 cucharada de cacao amargo en polvo

1 cucharadita de esencia de vainilla


Elaboración

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de una batidora o procesadora.

Batimos a velocidad media durante unos 15 o 30 segundos, hasta obtener una mezcla completamente homogénea y sin grumos.

Vertemos el licor en una botella de cristal limpia, ayudándonos de un embudo, y cerramos bien.

Guardamos en el frigorífico durante unas horas antes de consumirlo, para que esté bien frío y adquiera una textura más agradable.

Agitamos suavemente la botella antes de servir.







Consejo de Mapi

Este licor se disfruta mejor bien frío y en pequeñas copas. Guárdalo siempre en el frigorífico y agítalo suavemente antes de servir para que vuelva a quedar bien ligado.

CREMA DE ORUJO


 



Crema de orujo

La crema de orujo es uno de esos licores que saben a sobremesa tranquila, a café terminado y a conversación que todavía no quiere acabar. Con pocos ingredientes conseguimos una crema suave, dulce y con el toque profundo del café y el cacao. Una receta sencilla para tener preparada y servir bien fría.


Ingredientes

200 ml de aguardiente de orujo

370 g de leche condensada

50 ml de café fuerte, ya frío, o 1 cucharada de café soluble

1 cucharadita de cacao puro en polvo

1 cucharadita de vainilla líquida, opcional


Elaboración

Preparamos un café fuerte y dejamos que se enfríe completamente antes de utilizarlo.

Ponemos la leche condensada y el aguardiente de orujo en el vaso de una batidora.

Añadimos el café frío, el cacao puro y la vainilla, si hemos decidido utilizarla.

Batimos a velocidad media hasta conseguir una mezcla completamente homogénea, suave y sin grumos.

Vertemos la crema en una botella de vidrio limpia, cerramos bien y dejamos reposar en el frigorífico durante al menos un par de horas antes de servir.

Servimos bien fría.







Consejo de Mapi

Un buen reposo en frío hace que la crema gane cuerpo y que el café, el cacao y el orujo queden mejor integrados. Guárdala siempre en el frigorífico y agita suavemente la botella antes de servir.


LICOR DE JAZMIN

 




Licor de jazmín

El jazmín tiene un aroma tan delicado que basta con unas cuantas flores para perfumar una preparación entera. En este licor queda recogido su perfume floral, acompañado por la dulzura del almíbar y un pequeño toque de vainilla. Un licor elegante pero sencillo, de los que se sirven en poca cantidad y bien frío para disfrutar despacio de su aroma.


Ingredientes

30 a 50 flores de jazmín frescas, limpias y sin pesticidas

750 ml a 1 litro de aguardiente blanco, vodka o anís seco

500 g de azúcar

500 ml de agua

1/2 vaina de vainilla


Elaboración

Limpiamos las flores de jazmín con cuidado y retiramos los tallos verdes para evitar que puedan aportar amargor.

Ponemos las flores en un frasco de vidrio limpio y esterilizado. Añadimos el alcohol elegido hasta cubrirlas completamente.

Cerramos el frasco y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 2 o 3 semanas, agitando suavemente de vez en cuando.

Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo a fuego lento. Dejamos hervir suavemente durante unos 5 minutos, hasta obtener un jarabe transparente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo.

Filtramos el alcohol macerado con un colador fino o un filtro de tela para retirar todos los restos de flores.

Añadimos el almíbar completamente frío al alcohol aromatizado y mezclamos suavemente.

Pasamos el licor a una botella de vidrio limpia, cerramos bien y dejamos reposar durante una semana más en un lugar oscuro antes de servirlo.

Servimos bien frío.






Consejo de Mapi

Con el jazmín conviene no pasarse de maceración: queremos conservar su perfume delicado, no convertirlo en un sabor demasiado intenso. Y ese reposo final en botella es el que termina de redondear el licor.

martes, 6 de octubre de 2026

LOS REMEDIOS DE LA COCINA

 




Carne semicongelada para cortar mejor 🥩

 Para conseguir filetes muy finos y lonchas perfectas para salteados o bocadillos, mete la carne media hora en el congelador antes de cortarla. Así quedará más firme y el corte será más limpio.


Rallar mantequilla dura 🧈

 ¿La mantequilla está congelada y necesitas utilizarla ya? Pásala por un rallador, como si fuera queso, y podrás extenderla fácilmente sobre una tostada.


Congelar queso para rallar 🧀

 Si tienes un queso blando o semiblando y vas a rallarlo, mételo media hora en el congelador antes. Evitarás que se deshaga y podrás rallarlo con mayor facilidad.


Uvas heladas para enfriar el vino 🍇

Una manera elegante y deliciosa de mantener frío un vino blanco sin aguarlo es añadir unas uvas totalmente congeladas a la copa.


Enfriar bebidas en 2 minutos 🍾

En una ensaladera, pon agua con dos cucharadas de sal y abundantes cubitos de hielo y remueve un poco. Introduce las latas o botellas y espera un par de minutos. ¡Listas para beber! La sal favorece que el hielo se derrita y la mezcla absorba calor de las bebidas, enfriándolas rápidamente.


Conservar la lechuga fresca 🥬

Para evitar que la lechuga se seque y conseguir que dure hasta una semana, coloca un papel de cocina ligeramente húmedo sobre ella y después guárdala bien cerrada. Así se conservará fresca durante más tiempo.


 Truco de MAPI 🧅

Si al cortar cebolla se te quedan las manos con olor, frota los dedos con un poco de limón y después lávate las manos con agua y jabón. El olor desaparece mucho más rápido.