Truchas a la aragonesa
Aragón es tierra de montañas, ríos y una cocina que sabe sacar partido a los buenos productos de su tierra. La trucha, presente desde antiguo en los ríos aragoneses, forma parte de ese recetario que ha ido pasando de unas cocinas a otras, con distintas preparaciones según la comarca y las costumbres de cada casa.
En esta receta, las truchas se acompañan de jamón de Teruel y se asientan sobre una cama de patatas, cebolla y pimiento verde. El vino blanco, el ajo y el perejil terminan de reunir los sabores en el horno, dando lugar a un plato sabroso y lleno de carácter.
Una manera de disfrutar de la cocina aragonesa, con productos de la tierra y sin necesidad de grandes complicaciones.
Ingredientes
- 4 truchas de ración, limpias, abiertas en libro y sin la espina central
- 8 lonchas de jamón de Teruel
- 4 patatas medianas
- 2 cebollas grandes
- 4 dientes de ajo
- 2 pimientos verdes
- 200 ml de vino blanco, preferiblemente Somontano
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil fresco
Preparación
Pela las patatas y córtalas en rodajas finas, al estilo panadera. Pela las cebollas y córtalas en juliana, al igual que los pimientos verdes.
En una sartén amplia, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Fríe las patatas junto con la cebolla y el pimiento, a fuego suave, hasta que estén tiernos, sin dejar que lleguen a dorarse demasiado. Escurre el exceso de aceite y distribuye las verduras en el fondo de una fuente apta para el horno. Sazona ligeramente.
Salpimenta las truchas por dentro y por fuera, teniendo en cuenta que el jamón aportará sal. Introduce dos lonchas de jamón de Teruel en el interior de cada una y ciérralas. Si fuera necesario, sujétalas con un palillo.
Pasa las truchas ligeramente por harina y sacude el exceso. Retira la mayor parte del aceite de la sartén en la que has preparado las verduras y dóralas a fuego medio durante unos dos minutos por cada lado, lo justo para sellarlas. Colócalas sobre la cama de patatas, cebolla y pimiento.
En un mortero, machaca los dientes de ajo con el perejil fresco y una pizca de sal. Añade el vino blanco y mezcla bien. Reparte este majado sobre las truchas y las verduras.
Con el horno precalentado a 180 °C, con calor arriba y abajo, introduce la fuente y hornea durante 12-15 minutos, dependiendo del tamaño de las truchas, hasta que el pescado esté hecho y las patatas hayan absorbido parte del vino.
Sirve las truchas recién hechas, bien calientes y acompañadas de las patatas y las verduras.
Consejo de Mapi
Prueba las verduras antes de añadir más sal, porque el jamón de Teruel ya aporta su punto de sabor. Y no dejes las truchas más tiempo del necesario en el horno: así quedarán jugosas y conservarán toda su delicadeza.









































