Negrito dulce cordobés
Entre los dulces tradicionales de Córdoba hay uno que guarda el sabor de la bollería de toda la vida: el negrito. Bajo su cobertura de chocolate esconde un bollo tierno y un relleno de crema de agua, una preparación humilde que se hacía con ingredientes económicos y sin huevo ni leche, cuando la conservación de los alimentos era mucho más complicada. Con el paso del tiempo han aparecido versiones con otros rellenos, pero esta receta recupera la elaboración clásica, la de la crema amarilla que asoma por los bordes y contrasta con el chocolate.
Ingredientes
Para la masa de los bollos
- 250 g de harina de fuerza
- 25 g de levadura fresca de panadería
- ¼ de vaso de leche templada
- ¼ de vaso de azúcar
- ¼ de vaso de aceite de oliva virgen extra de sabor suave
- 2 cucharadas de agua templada
- Ralladura de ½ limón
- 1 pizca de sal
- 1 huevo batido para pintar la masa
Para la crema de agua
- 500 ml de agua
- 350 g de azúcar
- 100 g de harina común
- Unas gotas de colorante alimentario amarillo
- Una pizca de vainilla o canela, opcional
Para la cobertura de chocolate
- 1 tableta de chocolate para postres, de unos 200-250 g
- 2 cucharadas de aceite de oliva suave o mantequilla
Elaboración
Disuelve la levadura fresca en las dos cucharadas de agua templada.
En un bol amplio, mezcla la harina de fuerza, el azúcar, el aceite de oliva, la leche templada, la ralladura de limón, la sal y la levadura disuelta. Amasa durante unos 10 minutos, a mano o con robot, hasta conseguir una masa lisa, elástica y algo firme.
Cubre el bol con un paño limpio o film transparente y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que la masa doble su volumen.
Divide la masa en dos porciones iguales y forma dos bollos grandes, redondos o ligeramente alargados. Colócalos en una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellos. Tápalos y déjalos levar otros 30-45 minutos.
Pinta la superficie con huevo batido y hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 10-15 minutos, hasta que estén dorados. Retira los bollos y déjalos enfriar por completo sobre una rejilla.
Prepara la crema de agua. Mezcla en un cazo la harina y el azúcar. Añade el agua poco a poco, batiendo con unas varillas para evitar que se formen grumos. Incorpora el colorante amarillo y, si lo deseas, una pizca de vainilla o canela.
Lleva el cazo a fuego medio-bajo y remueve constantemente. Cuando la mezcla comience a hervir, espesará rápidamente. Cocina durante un par de minutos más, sin dejar de remover, para que la harina quede bien cocida.
Retira del fuego y cubre la crema con film transparente en contacto directo con su superficie, para evitar que se forme una costra. Déjala enfriar por completo antes de utilizarla.
Monta los negritos. Abre los bollos fríos por la mitad con un cuchillo de sierra. Reparte generosamente la crema de agua en el interior, dejando que asome ligeramente por los bordes, como en la elaboración tradicional.
Trocea el chocolate y fúndelo junto con el aceite o la mantequilla, en el microondas en tandas cortas de 30 segundos o al baño María. Remueve hasta obtener una cobertura lisa y brillante.
Cubre los bollos con el chocolate fundido, tanto por la parte superior como por la inferior, según esta versión de la receta. Déjalos reposar hasta que la cobertura se endurezca antes de servir.
Consejo de Mapi
La crema debe estar completamente fría antes de rellenar los bollos, y estos también deben haberse enfriado por completo antes de cubrirlos con chocolate. Así el relleno mantiene su consistencia y la cobertura queda lisa y brillante.