Patatas ajadas del Bajo Aragón
Esta receta es de las que me gustan a mí: sencilla, humilde y con cuatro cosas que juntas hacen una barbaridad.
Son patatas, sí. Pero espera… porque cuando entran en juego el aceite del Bajo Aragón, el azafrán, el comino, las yemas y esas huevas de bacalao, la cosa cambia.
No hace falta disfrazarlas ni ponerles nombres raros. Son unas patatas de toda la vida, de las que se hacen despacio y con cariño, y cuando llegan a la mesa dices:
Son patatas, sí. Pero espera… porque cuando entran en juego el aceite del Bajo Aragón, el azafrán, el comino, las yemas y esas huevas de bacalao, la cosa cambia.
No hace falta disfrazarlas ni ponerles nombres raros. Son unas patatas de toda la vida, de las que se hacen despacio y con cariño, y cuando llegan a la mesa dices:
«¿Pero cómo puede estar tan bueno esto?»
INGREDIENTES
1,5 kg de patatas
4 dientes de ajo
2 litros de agua
100 ml de aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón
5 yemas de huevo
Unas hebras de azafrán
½ cucharadita de comino molido
1 cucharadita de huevas de bacalao
Sal
ELABORACIÓN
Lavamos bien dos patatas, porque las vamos a utilizar con piel, y las cortamos en rodajas finas.
Ponemos aceite de oliva del Bajo Aragón en una sartén y freímos las patatas hasta que estén doradas. Las retiramos y las reservamos.
Pelamos y troceamos el resto de las patatas.
En una cazuela ponemos el mismo aceite y añadimos las patatas junto con tres dientes de ajo pelados y ligeramente aplastados. Las salteamos hasta que la patata empiece a ablandarse.
Cubrimos con los dos litros de agua y dejamos cocer hasta que las patatas estén tiernas.
Mientras tanto, preparamos el majado. En un mortero ponemos el diente de ajo que nos queda, el comino y las hebras de azafrán. Majamos bien hasta obtener una pasta.
Batimos ligeramente las cinco yemas y las incorporamos al majado.
Cuando las patatas estén tiernas, añadimos el majado con las yemas a la cazuela y dejamos cocer unos minutos, removiendo con cuidado. Hay que retirarlas antes de que las yemas lleguen a cuajarse completamente, para que el caldo quede ligado y cremoso.
PARA SERVIR
Ponemos las patatas en un plato hondo o en una tortera.
Añadimos una cucharadita de huevas de bacalao, regamos con un poquito de aceite de oliva del Bajo Aragón y acompañamos con las patatas que habíamos frito con piel.servimos bien calientes.
Consejo de Mapi
Las yemas son lo último que añadimos y no debemos dejar que hiervan demasiado, porque queremos que liguen el caldo y le den esa textura cremosa, no que se conviertan en huevo cuajado.




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