Galletas de pueblo
Cada pueblo tiene sus dulces sencillos, esos que se hacen con lo que hay en casa y que, precisamente por eso, terminan convirtiéndose en los que más se recuerdan. Estas galletas son de las de toda la vida: una masa sencilla, un vaso para darles forma y un tenedor para dejarles ese dibujo tan casero que las hace inconfundibles.
Ingredientes
1 huevo
100 g de azúcar
70 ml de aceite suave
1 papelillo de gaseosa o 1 sobre de levadura en polvo
200 g de harina
Elaboración
En un cuenco amplio batimos el huevo junto con el azúcar hasta que el azúcar quede bien integrado.
Añadimos el aceite y seguimos mezclando hasta incorporarlo.
Mezclamos la levadura con la harina y la vamos añadiendo poco a poco. Trabajamos la masa con las manos hasta obtener una masa uniforme y manejable.
Precalentamos el horno a 180 ºC.
Formamos pequeñas bolitas con la masa y las colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellas.
Con la base de un vaso aplastamos cada bolita para darle forma de galleta. Después, con un tenedor, hacemos unos dibujos en la superficie.
Horneamos durante unos 15 minutos, aproximadamente, hasta que comiencen a dorarse.
Sacamos las galletas del horno y dejamos enfriar. Repetimos el proceso hasta terminar toda la masa.
Consejo de Mapi
No hace falta que queden todas exactamente iguales. Ese es precisamente el encanto de las galletas caseras. El vaso y el tenedor hacen el trabajo y cada una queda con su pequeña personalidad, como las que se hacían antiguamente en casa.



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