Pastas de almendra
Hay dulces que parecen hechos para acompañar el café de sobremesa, y estas pastas son precisamente de esas. Sencillas, con ese sabor tan rico de la almendra y un toque de limón, quedan doraditas por fuera y tiernas por dentro. De las que se hacen sin complicaciones y siempre encuentran quien repita.
Ingredientes
70 g de harina de almendras
55 g de harina de trigo
60 g de azúcar glas
1 huevo
50 g de manteca de cerdo
½ cucharadita de levadura en polvo
Ralladura de 1 limón
1 pellizco de sal
Unas gotas de extracto de vainilla
Para decorar
1 huevo
Un puñado de almendras laminadas crudas
Preparación
Batimos la manteca de cerdo con el azúcar glas hasta conseguir una mezcla uniforme.
Añadimos el huevo y seguimos batiendo hasta integrarlo bien.
Tamizamos la harina de trigo y la incorporamos junto con la almendra molida, la ralladura de limón, la levadura, la sal y el extracto de vainilla.
Mezclamos todo hasta obtener una masa homogénea y algo pegajosa.
Tapamos el cuenco con film y dejamos reposar la masa en el frigorífico durante una hora.
Pasado el reposo, formamos pequeñas bolas con la masa y las colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellas. Las aplastamos ligeramente.
Batimos el huevo y pintamos las pastas. Colocamos por encima unas láminas de almendra.
Horneamos a 170 ºC durante unos 20 minutos, hasta que estén ligeramente doradas.
Las sacamos con cuidado y dejamos enfriar antes de servir.
Consejo de Mapi
La masa es bastante pegajosa, así que el reposo en frío es importante para poder trabajarla mejor. Y no esperéis a que estén demasiado oscuras para sacarlas: cuando los bordes empiecen a dorarse estarán en su punto y, al enfriarse, terminarán de tomar cuerpo.



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