Vermut casero
Preparar vermut en casa es jugar con los aromas del vino, los cítricos, las especias y las hierbas que le dan su personalidad. El ajenjo aporta el característico fondo amargo, mientras que la naranja, el limón, la canela y el resto de los botánicos construyen un conjunto aromático que se completa con el dulzor del caramelo y un toque de alcohol.
Ingredientes
- 1 litro de vino blanco seco, tipo Pinot Grigio, Airén o Macabeo
- 100 ml de brandy, ginebra o vodka
- 1cucharadita de ajenjo seco
- La cascara de 1 naranja
- La cáscara de 1 limón
- ½ ramita de canela
- 2 estrellas de anís
- 4 vainas de cardamomo, ligeramente machacadas
- 4 clavos de olor
- ½ cucharadita de manzanilla seca
- 1 pellizco de romero seco
- Unas bayas de enebro
- 3 cucharadas soperas de azúcar blanco
Elaboración
Introduce el ajenjo, las cáscaras de naranja y limón, las especias y las hierbas en una bolsa de gasa apta para uso alimentario o en un filtro grande adecuado para la maceración.
Coloca la bolsa en un recipiente de cristal limpio y hermético, vierte el vino blanco y cierra bien. Guarda el recipiente en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Deja macerar entre 15 y 30 días, agitando suavemente cada dos o tres días.
Transcurrido el tiempo, retira la bolsa de botánicos y filtra el vino con un filtro de café o una tela fina apta para uso alimentario, hasta eliminar los restos sólidos.
Para preparar el caramelo, pon el azúcar en una sartén a fuego medio, sin añadir agua. Deja que se funda y adquiera un tono dorado oscuro, vigilándolo para evitar que se queme. Retira la sartén del fuego y deja que baje ligeramente la temperatura antes de incorporar, con mucha precaución y en pequeñas cantidades, un poco del vino macerado. El caramelo puede salpicar y producir quemaduras; añade el líquido despacio y sin acercar la cara.
Remueve hasta disolver el caramelo y deja que la mezcla se enfríe. Incorpórala al vino filtrado y añade los 100 ml de brandy, ginebra o vodka. Mezcla bien y vierte el vermut en una botella limpia, cerrándola herméticamente.
Déjalo reposar tapado en la nevera durante una semana para que los aromas se integren. Sírvelo bien frío, con un cubito de hielo, una rodaja de naranja y, si te gusta el contraste, una aceituna rellena.
Consejo de Mapi
El secreto de un buen vermut está en el equilibrio: ningún aroma debería imponerse sobre los demás. Conviene ser especialmente prudente con el ajenjo, ya que una cantidad medida por volumen no permite conocer con exactitud la tuyona que contiene. Para una receta destinada a conservarse y compartirse, es preferible utilizar una formulación de botánicos alimentarios con cantidades verificadas y mantener el vermut refrigerado.



No hay comentarios:
Publicar un comentario