Licor de café y vainilla, estilo Tía María
El café intenso, el dulzor del azúcar y el aroma de la vainilla se unen en este licor casero, de sabor profundo y carácter cálido. El té negro aporta un matiz ligeramente astringente y completa el color oscuro de la preparación. Es una versión casera inspirada en el conocido licor de café, ideal para servir después de una buena comida o para disfrutar en pequeñas copas.
Ingredientes
- 200 ml de ron dorado o añejo
- 150 ml de café espresso o café de filtro muy fuerte
- 3 bolsitas de té negro
- 150 g de azúcar blanco o moreno
- 500 ml de agua
- 1 cucharada (15 ml) de esencia o extracto de vainilla
Elaboración
Pon los 500 ml de agua a calentar. Cuando rompa a hervir, retira el recipiente del fuego, introduce las bolsitas de té negro y deja reposar durante 10 minutos.
Retira las bolsitas y desecha el té. Vierte la infusión en un cazo, añade el azúcar y el café fuerte. Calienta a fuego medio-bajo, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. No es necesario que hierva de nuevo.
Retira del fuego y deja enfriar completamente la mezcla.
Cuando esté fría, incorpora el ron y la esencia o el extracto de vainilla. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.
Filtra el licor con un colador fino o un filtro de café para retirar cualquier residuo y viértelo en una botella de vidrio limpia y apta para uso alimentario.
Cierra la botella y consérvala en el frigorífico. Agita suavemente antes de servir si fuera necesario.
Consejo de Mapi
Utiliza un café de sabor intenso y evita que la infusión de té repose más tiempo del indicado, para que su amargor no domine el conjunto. Si empleas azúcar moreno, obtendrás un matiz más acaramelado. Al llevar café preparado y agua, conserva este licor refrigerado y prepara cantidades moderadas; no debe considerarse estable a temperatura ambiente sin una formulación y un proceso de conservación validados.



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