Tortilla de bacalao de mi abuela
En Semana Santa, mi abuela solía preparar esta tortilla de bacalao y todavía recuerdo lo rica que nos sabía. Entonces el bacalao tenía un sabor que parecía llenar todo el plato; era de esos ingredientes que, con solo acercarse a la cocina, ya anunciaban que se estaba preparando algo especial.
Las patatas, la cebolla y los pimientos se pochaban lentamente en aceite de oliva, hasta quedar tiernos y llenos de sabor. Después se unían al bacalao y a los huevos, formando una tortilla jugosa y sabrosa que disfrutábamos como solo se disfrutan las comidas que forman parte de nuestros recuerdos.
Para mí, esta tortilla es uno de esos platos de Semana Santa que merece la pena conservar, porque en ella se reúnen el sabor de la cocina de mi abuela y el recuerdo de aquellos bacalaos de antes que tanto nos gustaban.
Ingredientes
- 150 g de bacalao desalado y desmigado
- 3 patatas medianas (unos 500 g), cortadas en lascas finas
- 6 huevos camperos
- 1 cebolla mediana, picada fina
- 100 g de pimiento rojo, cortado en dados pequeños
- 100 g de pimiento verde, cortado en dados pequeños
- 2 dientes de ajo, laminados
- Aceite de oliva virgen extra, preferiblemente del Bajo Aragón
- Sal y pimienta blanca al gusto
Elaboración
En una sartén amplia con abundante aceite de oliva, ponemos las patatas cortadas en lascas finas junto con la cebolla y los pimientos. Cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 15-20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente doradas. Escurrimos bien el exceso de aceite y lo reservamos.
En otra sartén pequeña, calentamos un chorrito de aceite de oliva y doramos los ajos laminados. Añadimos el bacalao bien seco y lo salteamos a fuego vivo durante unos dos minutos, procurando que conserve su jugosidad. Retiramos del fuego.
Batimos los huevos en un bol grande y salpimentamos con cuidado, teniendo en cuenta que el bacalao ya aporta su punto de sal. Incorporamos las patatas con las verduras pochadas y el bacalao salteado con los ajos. Mezclamos bien y dejamos reposar un par de minutos para que se integren los sabores.
Calentamos una sartén antiadherente con un par de cucharadas del aceite reservado. Cuando esté caliente, vertemos la mezcla y cocinamos a fuego medio-fuerte al principio, moviendo suavemente los bordes con una espátula.
Cuando la base y los bordes estén cuajados, pero el interior siga jugoso, colocamos un plato llano sobre la sartén y damos la vuelta a la tortilla con cuidado. La deslizamos de nuevo en la sartén y cocinamos por el otro lado durante dos o tres minutos más, ajustando el tiempo al punto de cuajado que nos guste.
Retiramos del fuego y servimos caliente o templada.
Consejo de Mapi
La clave está en pochar las patatas y las verduras sin prisas, para que queden tiernas y llenas de sabor. Y recuerda salar con moderación: el bacalao debe aportar su propio carácter sin que la tortilla quede demasiado salada.


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