Sopa de pan canaria, el sabor humilde de nuestras cocinas
En las cocinas de antes no se desperdiciaba nada. Un poco de pan asentado, un buen caldo y unas hierbas aromáticas bastaban para preparar una sopa sencilla, de las que alimentaban a la familia y calentaban el cuerpo. La hierbabuena le aporta ese perfume tan especial que hace de esta versión un plato lleno de sabor.
Ingredientes
- 300-400 g de pan asentado, de dos o tres días, cortado en rebanadas finas
- 1,5 litros de caldo de pollo, gallina o carne de vacuno
- 1 cebolla picada fina
- 4-5 dientes de ajo laminados
- 1 ramita de hierbabuena fresca
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de tomillo, seco o fresco
- 2-3 huevos, cocidos o batidos, según la opción elegida
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y una pizca de pimienta al gusto
Preparación
Corta el pan en rebanadas finas. Si quieres darle un poco más de consistencia, tuéstalas ligeramente en el horno a 200 °C, hasta que empiecen a tomar color.
Calienta unas tres cucharadas de aceite de oliva en un caldero hondo. Dora los ajos laminados a fuego medio, vigilando que no se quemen, y retíralos para reservarlos.
En el mismo aceite, pocha la cebolla a fuego suave con una pizca de sal, hasta que esté tierna y transparente.
Incorpora el pan, el tomillo y una pizca de pimienta. Añade el pimentón y remueve durante unos segundos para que desprenda su aroma sin quemarse. Devuelve los ajos al caldero.
Vierte el caldo caliente y añade la ramita de hierbabuena. Cuando comience a hervir, baja el fuego y deja cocinar suavemente durante unos 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando para que el pan se ablande y la sopa adquiera cuerpo. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario.
Para terminar, puedes elegir entre dos opciones: añadir los huevos cocidos y picados al servir, o batirlos y verterlos poco a poco en la sopa caliente, en forma de hilo, removiendo para que cuajen.
Sirve bien caliente, en cuencos hondos o cazuelas de barro, y termina con unas hojas frescas de hierbabuena.
Consejo de Mapi
El secreto de esta sopa está en el pan y en un buen caldo. Si el pan está muy seco, necesitará algo más de tiempo para ablandarse; si es más tierno, se deshará antes. Añade la hierbabuena sin excederte para que perfume la sopa sin ocultar el sabor del caldo. Es una receta sencilla, pero cuando se prepara con cariño, no necesita nada más.




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