Datos personales

Mi foto
cordoba, andalucia, Spain

viernes, 16 de octubre de 2026

RETACIA LICOR TRADICIONAL DE CALAMOCHA




Retacía, licor tradicional de Calamocha


En el valle del Jiloca, en la provincia de Teruel, se conserva una antigua tradición licorera ligada a las guindas que crecen junto a los cerezos. De esa costumbre nace la retacía, un licor casero muy vinculado a Calamocha y sus alrededores, cuya elaboración se transmite de generación en generación y admite pequeñas variaciones según cada familia.

Las guindas aportan su característico punto ácido y las nueces verdes, la clavelina y la rama de zarza completan una combinación de aromas que evoluciona lentamente durante la maceración. Algunas familias incorporan también unos granos de café o una ramita de canela. La paciencia es fundamental: la retacía tradicional se deja reposar durante un año y, con el tiempo, puede adquirir un color más oscuro y un sabor más redondo. Una receta aragonesa de las que merece la pena conservar para que no se pierdan los sabores de antaño.


Ingredientes

  • 1 litro de anís seco o cazalla
  • 1 litro de anís dulce
  • Un buen puñado de guindas maduras, aproximadamente dos docenas
  • 6 nueces verdes
  • 1 o 2 flores de clavelina
  • Un trozo de rama de zarza de unos dos palmos
  • Unos granos de café (opcional)
  • Un trocito de canela en rama (opcional)

Preparación

Escoge un garrafón de cristal de boca ancha, limpio y con capacidad suficiente para los dos litros de anís y los demás ingredientes.

Lava las guindas con cuidado y déjalas secar bien. Limpia las nueces verdes y córtalas en trozos. Introduce ambas frutas en el recipiente, junto con las flores de clavelina y la rama de zarza. Añade los granos de café y la canela si deseas seguir alguna de las variantes familiares.

Vierte el anís seco y el anís dulce. Cierra bien el garrafón y agítalo suavemente para que los ingredientes queden repartidos.

Deja el recipiente al aire libre durante el verano, en un lugar seguro donde reciba el sol y el fresco de la noche, tal como recoge la tradición de Calamocha. Comprueba de vez en cuando que permanece bien cerrado y protegido.

Al cabo de un año, prueba el licor. Según el gusto y el resultado obtenido, la costumbre permite ajustar el dulzor o el aroma añadiendo algo más de anís, azúcar o una pequeña cantidad de los ingredientes empleados. No todas las familias lo preparan exactamente igual.

Cuando esté a tu gusto, puedes colarlo para retirar las frutas y las hierbas, o conservarlo con ellas si deseas seguir la costumbre de mantener la retacía en el garrafón. Las guindas se reservan y se sirven aparte: son uno de los bocados más apreciados de esta elaboración tradicional.






Consejo de Mapi

La retacía necesita tiempo y paciencia; no conviene apresurarse si queremos respetar su carácter tradicional. Anota la fecha de preparación y deja que transcurra el año de reposo. Utiliza siempre un recipiente apto para alimentos, plantas correctamente identificadas y frutas sanas. Si decides mantener las guindas dentro del licor, recuerda que contienen alcohol y deben consumirse con moderación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario