Puches cordobesas
Conocí las puches en Córdoba, donde este dulce tradicional forma parte de las costumbres del Día de Todos los Santos. Cuando llega esa fecha, es habitual prepararlas para la merienda, una manera deliciosa de mantener vivas las tradiciones de siempre alrededor de la mesa.
Su elaboración es sencilla y sus ingredientes humildes: leche, harina, azúcar, aceite de oliva, matalauva y pan frito, con ese aroma tan característico que aportan los cítricos y la canela. Una crema dulce y reconfortante que se sirve con picatostes crujientes y que nos recuerda que muchas de las recetas más queridas nacen de la cocina cotidiana.
Hoy comparto esta receta en La Alacena de MAPI, tal como la conocí en Córdoba, para que este dulce tradicional siga encontrando su lugar en nuestras meriendas
Ingredientes
- 500 ml de leche entera
- 65 g de harina de trigo
- 65 g de aceite de oliva suave
- 50 g de azúcar
- 1 cucharadita de anís en grano (matalauva)
- La piel de una naranja o un limón, sin la parte blanca
- 100 g de pan del día anterior, cortado en dados pequeños
- 1 cucharada de licor de anís (opcional)
- Canela molida para espolvorear
Elaboración
Calentamos el aceite de oliva en una sartén o cazuela a fuego medio-alto y freímos los dados de pan hasta que estén bien dorados y crujientes. Los retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente.
En ese mismo aceite, bajamos un poco el fuego y añadimos la piel del cítrico y el anís en grano. Dejamos que se aromatice durante un par de minutos, vigilando que el anís no se queme. Retiramos del fuego y colamos el aceite para eliminar las pieles y las semillas. Volvemos a poner el aceite aromatizado en la cazuela.
Calentamos de nuevo a fuego medio, incorporamos la harina y removemos constantemente con unas varillas durante uno o dos minutos para que se cocine y pierda el sabor a crudo.
Añadimos la leche poco a poco, preferiblemente tibia o a temperatura ambiente, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos. Incorporamos el azúcar y, si nos gusta, el licor de anís.
Cocinamos a fuego lento durante unos diez minutos, removiendo continuamente, hasta conseguir una crema espesa y fina.
Retiramos del fuego y repartimos las puches en cuencos individuales. Espolvoreamos con canela molida y colocamos por encima los picatostes de pan frito que habíamos reservado.
Podemos servirlas templadas o frías, según nos gusten.
Consejo de Mapi
Añade los picatostes justo antes de servir para que conserven su textura crujiente y contrasten con la suavidad de las puches.


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