Patatas con bacalao y caracoles al modo de Zaragoza
En la cocina aragonesa, los guisos de cazuela han sabido reunir ingredientes humildes y convertirlos en platos llenos de sabor. Estas patatas con bacalao y caracoles combinan el gusto marinero del bacalao con la personalidad de los caracoles y una salsa ligada por el almidón de las patatas. Un guiso para comer sin prisas, con la cazuela en el centro de la mesa y pan a mano.
Ingredientes
- 400 g de bacalao desalado, desmigado o en trozos pequeños
- 500 g de caracoles purgados, lavados y cocidos
- 4 patatas medianas
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 4 dientes de ajo
- 2 tomates maduros rallados
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 guindilla, opcional
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, con moderacion.
Elaboración
Si utilizas caracoles frescos, deben estar correctamente purgados y limpios. Cuécelos siguiendo un procedimiento seguro hasta que estén tiernos y resérvalos. Puedes guardar parte del caldo de cocción si procede de una preparación adecuada y está limpio.
Pon un buen chorro de aceite de oliva en una cazuela amplia, preferiblemente de barro. Pela y lamina los ajos, pica la cebolla y corta los pimientos en dados. Sofríe las verduras a fuego medio hasta que estén tiernas.
Añade el tomate rallado y la guindilla, si la utilizas. Cocina unos diez minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate haya perdido parte de su agua. Incorpora el pimentón al final y remueve rápidamente para evitar que se queme.
Pela las patatas y córtalas chascándolas: introduce el cuchillo y termina rompiendo cada trozo. Añádelas al sofrito y rehógalas un par de minutos.
Cubre con agua o con caldo de cocción de los caracoles que sea adecuado para utilizar. Cocina tapado, a fuego medio-bajo, durante unos 20–25 minutos, comprobando que las patatas estén casi tiernas.
Incorpora los caracoles cocidos y el bacalao desalado. Mueve la cazuela suavemente para mezclar los ingredientes sin deshacer las patatas. Cocina a fuego bajo durante unos 5–7 minutos, o hasta que el bacalao esté hecho y las patatas tiernas.
Prueba el punto de sal al final, teniendo en cuenta que el bacalao puede aportar bastante. Apaga el fuego y deja reposar el guiso tapado unos cinco minutos antes de servir.
Consejo de Mapi
Chasca las patatas para que suelten parte de su almidón y ayuden a ligar la salsa. Cuando añadas el bacalao, mueve la cazuela con suavidad en lugar de remover con la cuchara: así conservarás los trozos enteros y el guiso quedará más lucido.




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