Olla de los cortijos
Este es uno de esos platos humildes de la cocina de los cortijos cordobeses, hecho con lo que había en la despensa y en la huerta. Garbanzos, col, tocino y un buen sofrito de ajo y pimentón bastaban para poner en la mesa una comida caliente, sencilla y llena de sabor. De esos guisos de cuchara que saben a cocina antigua y a fuego lento.
Ingredientes
300-400 g de garbanzos
1 col grande
150 g de panceta o tocino fresco
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
50 ml de aceite de oliva virgen extra
Un chorrito de vinagre de vino, opcional
Sal
Preparación
Ponemos los garbanzos en remojo la noche anterior.
Al día siguiente los ponemos en una olla junto con la panceta, la cebolla, los dientes de ajo, el aceite de oliva y un poco de sal. Cubrimos con abundante agua y dejamos cocer a fuego suave durante aproximadamente una hora.
Pasado este tiempo añadimos la col, cortada en trozos grandes, y continuamos la cocción durante una hora o una hora y cuarto más, hasta que los garbanzos estén muy tiernos y la col bien hecha.
Cuando esté todo cocido, sacamos los garbanzos y la col y los dejamos escurrir.
En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y doramos los ajos cortados en láminas. Apartamos la sartén del fuego, añadimos el pimentón y removemos enseguida para que no se queme.
Incorporamos los garbanzos y la col y salteamos todo junto unos minutos, dejando que se impregne bien del sofrito. Si nos gusta, terminamos con un pequeño chorrito de vinagre.
Servimos bien caliente.
Consejo de Mapi
El pimentón es muy delicado y se quema enseguida, así que es mejor apartar la sartén del fuego antes de añadirlo. Y si dejamos reposar la olla unos minutos antes de servir, los sabores se asientan y queda todavía más rica.




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