Fideuá de ternasco
Cuando pensamos en el ternasco de Aragón, solemos imaginar una buena cazuela o un asado tradicional, pero esta carne también admite preparaciones diferentes, llenas de sabor y con ese punto casero que tanto nos gusta.
En esta fideuá, el ternasco se dora primero para conservar todo su sabor y después se une a un sofrito de cebolla, ajo y pimiento rojo. Los guisantes aportan un toque suave y el azafrán perfuma el conjunto, mientras los fideos absorben poco a poco el gusto de la carne y las verduras.
Una receta sabrosa y diferente, con ingredientes de nuestra tierra y el espíritu de la cocina hecha sin prisas.
Ingredientes
- 500 g de falda de ternasco troceada
- 360 g de fideos gruesos para fideuá
- ½ pimiento rojo
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 100 g de guisantes frescos, cocidos previamente
- Aceite de oliva virgen extra
- Agua
- Sal
- Unas hebras de azafrán
Preparación
En una paellera ponemos cuatro cucharadas de aceite de oliva y lo calentamos. Incorporamos los trozos de ternasco y los sofreímos hasta que estén bien dorados por todos los lados. Los retiramos y reservamos.
En el mismo aceite añadimos el pimiento rojo, los ajos y la cebolla, todo cortado en dados pequeños. Sofreímos durante unos minutos, hasta que las verduras estén blanditas y la cebolla comience a tomar color.
Incorporamos los guisantes previamente cocidos, mezclamos con el sofrito y dejamos cocinar durante unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando.
Volvemos a poner el ternasco en la paellera y mezclamos bien todos los ingredientes. Añadimos los fideos y los sofreímos durante unos minutos, removiendo para que se impregnen del aceite y de los jugos de la carne.
Vertemos el agua, utilizando como referencia dos partes y media de agua por cada parte de fideos. Rectificamos de sal y añadimos las hebras de azafrán previamente picadas.
Cocinamos a fuego vivo hasta que los fideos absorban el líquido y el agua se evapore. Cuando estén en su punto, retiramos la paellera del fuego y dejamos reposar durante diez minutos antes de servir.
Consejo de Mapi
Dorar bien el ternasco al principio es importante para que aporte todo su sabor al conjunto. El sofrito debe hacerse con calma, dejando que las verduras se ablanden antes de incorporar la carne y los fideos.
La cantidad de agua es orientativa y puede variar según el tipo de fideo y la intensidad del fuego. Conviene vigilar la cocción para que la pasta quede tierna, pero sin exceso de líquido.
El reposo final ayuda a que los sabores se asienten y la fideuá llegue a la mesa en su punto.




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