Alcachofas con jamón
La cocina tradicional sabe sacar lo mejor de los productos de temporada, y las alcachofas son un buen ejemplo. Tiernas, delicadas y llenas de sabor, encuentran en el jamón un compañero perfecto. En esta versión, el jamón de Teruel aporta su aroma y su carácter, mientras la cebolla, el ajo y un poco de vino blanco dan forma a una salsa ligera que recoge todo el sabor de los ingredientes.
Es un plato sencillo, de los que se preparan sin grandes complicaciones y que demuestran que, cuando la materia prima es buena, no hace falta mucho más para disfrutar de una comida sabrosa. Las alcachofas se cuecen hasta quedar tiernas y terminan de cocinarse junto al sofrito, para impregnarse de sus aromas y quedar envueltas en una salsa suave.
Una receta de temporada, humilde y sabrosa, que lleva a la mesa el gusto por la cocina hecha en casa.
Ingredientes
- 12-16 alcachofas frescas de temporada o corazones de alcachofa de calidad
- 150 g de jamón de Teruel, o jamón serrano, cortado en tacos pequeños
- 1 cebolla mediana, picada muy fina
- 2 dientes de ajo, picados o laminados
- 1 cucharada rasa de harina de trigo
- ½ vaso de vino blanco seco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
- 1 limón o unas ramas de perejil fresco, para evitar que las alcachofas se oxiden
Elaboración
Prepara un bol grande con agua fría y añade el zumo de medio limón o unas ramas de perejil ligeramente estrujadas.
Retira las hojas exteriores más duras de las alcachofas hasta llegar a las hojas tiernas. Corta la punta, aproximadamente el tercio superior, y pela los tallos para eliminar la parte exterior fibrosa.
Corta las alcachofas por la mitad o en cuartos y sumérgelas inmediatamente en el agua preparada para evitar que se oscurezcan.
Pon abundante agua con una pizca de sal en una olla. Cuando rompa a hervir, escurre las alcachofas y cuécelas durante unos 15-20 minutos, hasta que el corazón esté tierno al pincharlo con un cuchillo.
Escúrrelas y reserva una taza grande del agua de cocción.
En una sartén amplia o cazuela de barro, calienta un buen chorro de aceite de oliva. Añade el ajo y la cebolla con una pizca pequeña de sal y pocha a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente y blanda.
Incorpora los tacos de jamón y rehógalos durante aproximadamente un minuto, para que desprendan su aroma sin endurecerse.
Espolvorea la harina y remueve durante un minuto para que se tueste ligeramente. Vierte el vino blanco y deja que hierva a fuego vivo durante un minuto.
Añade poco a poco el agua de cocción reservada, removiendo hasta obtener una salsa suave y ligeramente ligada.
Incorpora las alcachofas cocidas y cocina todo junto a fuego suave durante unos cinco minutos, para que absorban el sabor del sofrito y la salsa alcance la consistencia deseada.
Prueba y rectifica de sal si es necesario, teniendo en cuenta que el jamón ya aporta bastante. Añade un poco de pimienta negra recién molida y sirve bien caliente.
Consejo de Mapi
No tires el agua de cocción de las alcachofas: es la que dará sabor a la salsa. Añádela poco a poco para controlar el espesor y conseguir que quede ligada, pero sin tapar el delicado sabor de las alcachofas.




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