Higos en almíbar
Los higos en almíbar son una forma sencilla de conservar esta fruta y disfrutarla cuando ya no estamos en temporada. Cocinados despacio con azúcar, limón y un poco de canela, quedan tiernos, jugosos y con ese almíbar ligero que los hace tan buenos.
Se pueden comer solos, acompañar un postre o servir junto a un poco de queso. Una receta sencilla para aprovechar los higos cuando están buenos y guardarlos para disfrutarlos después.
Ingredientes
1 kg de higos frescos
700 g de azúcar
750 ml de agua
15 ml de zumo de limón
1 rama de canela
Preparación
Lavamos bien los higos con cuidado para no dañarlos.
Retiramos suavemente el tallito si es demasiado largo, procurando mantener los higos enteros.
Si queremos que absorban mejor el almíbar, podemos pinchar cada higo una o dos veces con un palillo.
Ponemos el agua, el azúcar, el zumo de limón y la rama de canela en una olla amplia. Llevamos a fuego medio y removemos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.
Cuando el almíbar comience a hervir suavemente, incorporamos los higos con cuidado.
Bajamos el fuego y dejamos cocinar entre 35 y 50 minutos, moviendo la olla suavemente de vez en cuando para no romper la fruta.
Durante la cocción los higos irán tomando brillo y el almíbar se irá espesando ligeramente. Si aparece espuma en la superficie, la retiramos con una cuchara.
El punto estará listo cuando los higos estén tiernos pero enteros y el almíbar tenga una textura ligera y brillante.
Retiramos la rama de canela y dejamos reposar los higos dentro del almíbar durante 15-20 minutos para que se asienten los sabores.
Vertemos la preparación todavía caliente en frascos de vidrio limpios y secos.
Dejamos enfriar completamente antes de tapar y conservamos los frascos en el frigorífico. Lo recomendable es consumirlos en un plazo de 2-3 semanas.
Si queremos conservarlos durante más tiempo, podemos esterilizar los tarros y realizar un proceso de conservación adecuado al vacío.
Consejo de Mapi
Estos higos quedan estupendos solos, pero también hacen muy buena pareja con un buen queso. El contraste entre el dulce del almíbar y el punto salado del queso es una combinación que merece la pena probar.



No hay comentarios:
Publicar un comentario