Tomate frito casero
El tomate frito casero es de esas cosas que merece la pena preparar cuando los tomates están buenos. Con unos tomates maduros, cebolla, ajo y un buen aceite de oliva tenemos una salsa sencilla, pero con un sabor que no tiene nada que ver con la comprada.
A mí me gusta hacerlo con los tomates enteros, con su piel y sus pepitas. Después lo pasamos por el chino y queda una salsa fina, aprovechando todo el sabor del tomate.
Es una de esas preparaciones que lleva un ratito, pero cuando tienes varios botes preparados en la despensa sabes que tienes una buena base para muchos platos
Ingredientes
1 kg de tomates maduros
1 cebolla
1 diente de ajo
70 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar, aunque esta cantidad puede variar dependiendo de la acidez de los tomates
Preparación
Lavamos y troceamos los tomates.
A mí me gusta freírlos con la piel y las pepitas, aunque después tendremos que pasarlos por el chino para retirarlas y conseguir una salsa más fina.
Si prefieres cocinarlo sin piel ni pepitas, escaldamos primero los tomates. Les hacemos una cruz en la base y los metemos en agua hirviendo durante unos segundos. Después los pasamos a un bol con agua fría. La piel saldrá fácilmente. Los abrimos, retiramos las pepitas y troceamos la pulpa.
Calentamos el aceite de oliva en una paellera grande y añadimos el ajo. Cuando comience a dorarse incorporamos la cebolla y dejamos cocinar hasta que quede transparente.
Añadimos los tomates troceados y dejamos cocinar a fuego alto al principio, para que vayan evaporando el agua y consigamos una salsa más concentrada.
Cuando la piel se haya desprendido de la pulpa y el tomate haya reducido aproximadamente un tercio, lo trituramos con la batidora. Antes se hacía con el pasapurés, pero hoy la batidora nos facilita mucho el trabajo.
Añadimos la sal y el azúcar y seguimos cocinando hasta que veamos que el aceite comienza a aparecer en la superficie y el tomate se ha reducido aproximadamente a la mitad.
Cuando la salsa esté lista, apagamos el fuego.
Colocamos el chino sobre un bol y vamos echando la salsa poco a poco. Para hacerlo mucho más rápido, metemos la batidora dentro del chino, a velocidad baja, y la accionamos. Verás qué fácil y rápido eliminamos todas las pieles y pepitas.
Para conservarlo
Lavamos bien los botes y las tapaderas con agua y jabón, los enjuagamos y los ponemos a cocer en una cazuela durante unos 15 minutos.
Los sacamos con unas pinzas y los dejamos enfriar sobre un paño limpio.
Llenamos los botes con el tomate frito, los tapamos y los cocemos en la olla a presión durante 20 minutos. En una olla a presión normal, contamos el tiempo desde que la válvula comienza a dar vueltas.
Es conveniente colocar un paño entre los botes para evitar que se golpeen entre ellos durante la cocción y pueda romperse alguno.
Pasado el tiempo, retiramos la válvula, dejamos salir el vapor y abrimos la olla. No sacamos todavía los botes; los dejamos enfriar dentro.
Cuando estén fríos, los limpiamos con un paño, los etiquetamos y los guardamos en la despensa.
Consejo de Mapi
Si los tomates están buenos, no hace falta añadir muchas cosas. Un buen aceite de oliva, un poco de cebolla y ajo y dejar que el tomate se cocine despacio hacen el resto.



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