Patatas con bacalao
Hay platos sencillos que, cuando llegan a una mesa de fiesta, se convierten en algo especial. Estas patatas con bacalao son uno de ellos.
Un guiso de los de siempre, con buenos ingredientes, un sofrito hecho con mimo y ese sabor casero que hace que una comida tenga alma.
Porque también con las recetas sencillas se puede vestir una mesa y hacer de un día especial un día para recordar.
Ingredientes
700 g de patatas
500 g de bacalao desalado y sin espinas
500-600 ml de caldo de pescado o de verduras
2 huevos cocidos
1 cebolla
1 pimiento verde italiano
2 dientes de ajo
2 cucharadas de tomate triturado
½ vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
1 guindilla
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco
Preparación
Cortamos el bacalao en trozos de bocado y comprobamos bien que no tenga espinas.
Ponemos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y, cuando esté caliente, doramos ligeramente los trozos de bacalao por ambos lados. Los sacamos y reservamos.
En la misma cazuela añadimos un poquito más de aceite si fuera necesario. Incorporamos la cebolla y los ajos muy picados, con una pizca de sal, y dejamos que se hagan despacio. Añadimos el pimiento verde cortado pequeño y la guindilla, y seguimos cocinando a fuego medio, procurando que nada se queme.
Cuando las verduras estén tiernas, echamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.
Añadimos entonces el tomate triturado y dejamos que reduzca bien el sofrito, hasta que quede concentrado y sabroso.
Pelamos las patatas y las chascamos, rompiendo el corte al final para que suelten parte de su almidón. Las incorporamos a la cazuela y las rehogamos durante aproximadamente un minuto.
Añadimos el caldo, sin ponerlo todo de golpe, y las hojas de laurel. Tapamos y dejamos cocinar hasta que las patatas estén tiernas, unos 20 minutos aproximadamente, dependiendo del tamaño de los trozos.
Cuando las patatas estén hechas, incorporamos de nuevo el bacalao y añadimos los huevos cocidos, previamente picados. Dejamos cocinar todo junto durante un par de minutos más.
Probamos y rectificamos de sal. Si el guiso ha quedado demasiado espeso, añadimos un poco más de caldo hasta conseguir la consistencia que nos guste.
Servimos bien caliente, con perejil fresco picado por encima.
Consejo de Mapi
No pongáis todo el caldo de una vez. Es mejor ir añadiendo según lo necesite el guiso, porque las patatas van soltando su almidón y el caldo puede espesar bastante. Y el bacalao, al final y solo unos minutos: así queda jugoso y no se nos seca.




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