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domingo, 25 de octubre de 2026

POLLO AL VINO TINTO

 



Pollo al vino tinto

Hay guisos que se disfrutan desde el momento en que empiezan a cocinarse, cuando el aroma del vino, las verduras y las hierbas llena la cocina. Este pollo al vino tinto es uno de ellos: una cazuela de cocción lenta, con panceta, champiñones y una salsa sabrosa que envuelve cada pieza de carne. Un plato para llevar a la mesa en una comida especial y disfrutar sin prisas, acompañado de un buen pan.


Ingredientes

  • 4 muslos o contramuslos de pollo, con piel y hueso
  • 100 g de panceta cortada en dados
  • 200 g de champiñones limpios y cortados por la mitad
  • 1 cebolla grande picada fina
  • 2 zanahorias cortadas en rodajas
  • 2 dientes de ajo picados
  • 250 ml de vino tinto seco
  • 250 ml de caldo de pollo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra al gusto

Opcional, para espesar la salsa

  • 1 cucharadita de harina o fécula de maíz







Preparación

Seca bien las piezas de pollo con papel absorbente y salpimiéntalas.

Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Dora el pollo por ambos lados hasta que la piel quede bien dorada, unos 5-7 minutos por lado, según el tamaño de las piezas. Retíralo y resérvalo.

En la misma cazuela, cocina la panceta hasta que suelte su grasa y empiece a dorarse. Incorpora los champiñones y saltéalos durante unos 5 minutos, hasta que estén dorados. Retira ambos ingredientes y resérvalos.

Baja el fuego a medio y añade la cebolla, las zanahorias y el ajo. Cocina durante 6-8 minutos, removiendo y aprovechando los jugos adheridos al fondo de la cazuela, hasta que la cebolla esté tierna.

Vierte el vino tinto y sube el fuego. Deja hervir durante 3-4 minutos para que se reduzca ligeramente.

Añade el caldo de pollo, el laurel y el tomillo. Incorpora de nuevo el pollo, la panceta y los champiñones, junto con los jugos que hayan quedado en el plato.

Tapa la cazuela, baja el fuego y deja cocinar suavemente durante 35-40 minutos, hasta que el pollo esté tierno y completamente hecho. Comprueba de vez en cuando que la salsa no se quede demasiado reducida y añade un poco de caldo o agua si fuera necesario.

Si deseas espesar la salsa, disuelve la harina o la fécula de maíz en un poco de agua fría. Incorpórala a la cazuela poco a poco, removiendo suavemente, y cocina unos minutos más hasta conseguir la textura deseada.

Prueba la salsa, rectifica de sal y pimienta y sirve el pollo bien caliente, acompañado de los champiñones, las verduras y su salsa de vino tinto.






Consejo de Mapi

Para conseguir una salsa más sabrosa, dora bien el pollo al principio y no tengas prisa durante la cocción. El vino tinto debe reducirse antes de añadir el caldo, y el guiso necesita cocinarse despacio para que la carne quede tierna y los sabores se integren. Si puedes prepararlo con un poco de antelación, deja reposar la cazuela antes de servir: los sabores tendrán tiempo de asentarse.

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