Licor de nuez moscada
La nuez moscada tiene un aroma cálido y profundo que convierte este licor en uno de esos sabores para tomar despacio, en una copita pequeña y después de comer. Un licor sencillo, de los que se preparaban dejando que las especias hicieran su trabajo con el paso de los días.
Ingredientes
3 nueces moscadas enteras
1 litro de vodka o aguardiente de sabor neutro
400 g de azúcar
½ litro de agua
1 trocito muy pequeño de corteza de limón, solo la parte amarilla
Elaboración
Rompemos las nueces moscadas enteras con un mortero o dándoles un golpe suave con un rodillo de cocina. No debemos triturarlas hasta convertirlas en polvo; basta con partirlas en trozos medianos para que puedan liberar sus aromas.
Introducimos los trozos de nuez moscada en un frasco de vidrio limpio, con cierre hermético, junto con la corteza de limón. Añadimos el vodka o el aguardiente, cerramos bien y dejamos macerar en un lugar fresco, seco y oscuro durante 15–20 días, agitando suavemente el frasco una vez al día.
Durante la maceración, el alcohol irá adquiriendo un bonito tono dorado o ámbar.
Pasado el tiempo, colamos el alcohol con un colador fino y lo filtramos después con una gasa gruesa o un filtro de papel para café, hasta conseguir un líquido limpio y sin pequeñas partículas de la especia.
Preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Lo llevamos a ebullición a fuego medio y dejamos cocinar durante 3–5 minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto. Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo.
Cuando el almíbar esté frío, lo incorporamos al alcohol aromatizado y mezclamos bien. Embotellamos y dejamos reposar.
Consejo de Mapi
Aunque podemos probarlo enseguida, merece la pena esperar una semana antes de abrir la botella. El reposo suaviza la nuez moscada y hace que el licor quede mucho más redondo. Servido bien frío y en una copita pequeña, es perfecto para terminar una comida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario