Zanahorias en escabeche
Hay sabores que merece la pena tener siempre a mano en la despensa, y unas buenas zanahorias en escabeche son uno de ellos. Con su punto de vinagre, el aroma del laurel y el toque del ajo y el orégano, esta conserva casera aporta alegría a cualquier comida y nos recuerda el valor de preparar nuestros propios acompañamientos.
Ingredientes
1 kg de zanahorias, peladas y cortadas en rodajas diagonales de unos ½ cm
1 cebolla mediana, cortada en juliana 3-4 dientes de ajo, ligeramente machacados
1½ tazas de agua
1½ tazas de vinagre blanco o de manzana, con acidez del 5 %
¼ de taza de aceite de oliva
2 hojas de laurel
1 cucharadita de orégano seco
½ cucharadita de pimienta negra en grano
1 cucharada de sal gruesa
Elaboración
Lava bien los frascos y las tapas. Puedes lavarlos con agua caliente y jabón y utilizar un ciclo de lavavajillas de alta temperatura, si son aptos. Mantén los frascos calientes hasta el momento de llenarlos. La limpieza de los recipientes es importante, pero, por sí sola, no convierte esta preparación en una conserva estable a temperatura ambiente.
En una cazuela amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade los ajos y la cebolla, y sofríelos durante 2-3 minutos, hasta que la cebolla comience a ablandarse sin llegar a dorarse.
Incorpora las zanahorias y cocina durante unos 5 minutos, removiendo para que se impregnen del aceite y los aromas.
Añade el laurel, el orégano, los granos de pimienta y la sal. Vierte el vinagre y el agua, y lleva la mezcla a ebullición.Cuando hierva, baja el fuego y cocina durante unos 10-12 minutos, hasta que las zanahorias estén cocidas, pero todavía firmes.
Retira la cazuela del fuego y deja que la preparación se temple. Pásala a recipientes limpios, ciérralos y guárdalos en el frigorífico. Procura que las zanahorias queden cubiertas por el líquido y deja reposar al menos 24 horas antes de consumirlas para que se integren los sabores.
Consejo de Mapi
Estas zanahorias quedan estupendas como aperitivo, junto a carnes asadas, en ensaladas o acompañando un plato de arroz blanco. Si te gustan con un punto más intenso, déjalas reposar un par de días en el frigorífico antes de servirlas. Al llevar una preparación casera sin un proceso de conservación validado, mantenlas siempre refrigeradas y consúmelas en un plazo prudente.



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