Guindillas encurtidas caseras
Unas guindillas encurtidas no pueden faltar en una despensa de las de antes. Picantitas, con su punto de vinagre y ese crujido tan agradable, son el acompañamiento perfecto para dar carácter a un plato de legumbres, unas patatas o una buena comida casera. Prepararlas en casa es sencillo, pero conviene respetar las normas de conservación para disfrutarlas con seguridad.
Ingredientes
- 250 g de guindillas frescas, firmes y sin manchas
- 300 ml de vinagre de vino blanco o de manzana, con una acidez del 5 %
- 200 ml de agua
- 5 g de sal
- 4-5 garbanzos crudos, opcionales, como truco tradiciona.
Elaboración
Lava bien las guindillas bajo el grifo y sécalas cuidadosamente con un paño limpio o papel de cocina. Recorta la punta sobrante del rabito, dejando un pequeño trozo para poder sujetarlas al comerlas.
Lava el tarro de cristal y su tapa con agua caliente y jabón, acláralos bien y deja que se sequen. Para esta preparación, que no lleva un proceso de conservación validado para mantenerse a temperatura ambiente, el tarro limpio es suficiente; esterilizarlo por sí solo no garantiza que la conserva sea segura fuera del frigorífico.
Si quieres probar el truco tradicional, coloca unos pocos garbanzos crudos en el fondo del tarro. Introduce las guindillas en posición vertical, acomodándolas sin aplastarlas.
Mezcla el vinagre con el agua y la sal hasta que esta se disuelva. Vierte la mezcla en el tarro hasta cubrir completamente las guindillas. Si flotan, utiliza un pequeño peso apto para alimentos que las mantenga sumergidas.
Cierra el recipiente y etiqueta con la fecha de preparación. Guárdalo en el frigorífico y deja reposar las guindillas durante al menos 2-3 meses para que desarrollen un sabor más intenso. Comprueba que se mantienen cubiertas por el líquido y desecha la preparación si observas moho, olores extraños o cualquier señal de deterioro.
Consejo de Mapi
Estas guindillas son estupendas para acompañar potajes, cocidos, bocadillos y platos de cuchara. Si te gusta el picante, sírvelas enteras para que cada comensal elija la suya. Y recuerda: aunque el vinagre ayuda a conservarlas, con esta proporción casera de agua y vinagre deben mantenerse refrigeradas, no guardarse durante meses en la despensa.



No hay comentarios:
Publicar un comentario