Conserva de pimientos del piquillo asados
Preparar una buena conserva casera es una manera de guardar los sabores de la huerta para disfrutarlos cuando más apetezcan. Estos pimientos del piquillo, asados lentamente y acompañados de ajos, conservan todo el sabor del pimiento recién hecho y son una auténtica joya para nuestra despensa.
Ingredientes
1 kg de pimientos del piquillo frescos
3-4 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal gruesa
Elaboración
Precalienta el horno a 200 °C. Limpia los pimientos con un paño y colócalos en una bandeja, sin amontonarlos. Riégalos con un chorrito de aceite de oliva y añade un poco de sal gruesa.
Envuelve los dientes de ajo, sin pelar, en papel de aluminio con unas gotas de aceite y colócalos junto a los pimientos.
Hornea durante unos 35-45 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción para que se asen por todos los lados. El tiempo dependerá del tamaño de los pimientos y de cada horno.
Retíralos y ponlos en una fuente tapada durante 20-30 minutos para que suden y la piel se desprenda con facilidad.
Pela los pimientos con cuidado, retira los tallos y las semillas y evita pasarlos por agua para conservar sus jugos y su sabor. Recoge el líquido que suelten al pelarlos y cuélalo. Pela también los ajos asados.
Envasado y conservación
Para guardar los pimientos, utiliza recipientes limpios y aptos para alimentos. Coloca los pimientos y los ajos asados en porciones, añade parte de su jugo y, si lo deseas, un poco de aceite de oliva.
Deja que se enfríen y guárdalos en el frigorífico para consumirlos en los próximos días, o congélalos en porciones para conservarlos durante más tiempo.
Si quieres almacenarlos durante meses en la despensa, debes utilizar una receta de conserva de baja acidez con un procedimiento de esterilización a presión validado para los ingredientes y el tamaño de los frascos. El baño maría convencional no es suficiente para garantizar la seguridad de los pimientos envasados de esta manera. No los guardes a temperatura ambiente basándote únicamente en que la tapa haya hecho vac
Consejo de Mapi
Asa los pimientos hasta que la piel esté ligeramente tostada, pero sin dejar que la carne se reseque. El reposo tapado es fundamental para pelarlos fácilmente y conservar sus jugos. Una vez preparados, podrás disfrutarlos en ensaladas, con pescados, carnes o como parte de un buen aperitivo casero. En la despensa, cada conserva debe tener su método de conservación adecuado para mantener intactos tanto su sabor como su seguridad.



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