FIDEOS A LA CAZUELA RECETA TRADICIONAL
No hay máquina del tiempo más poderosa que el olor de un buen sofrito. Para mí, los fideos a la cazuela no son solo una receta; son el recuerdo vivo de aquellos domingos en familia, cuando mi abuela encendía la cocina de leña y llenaba la casa de una magia que solo ella sabía crear. Cocinados a fuego lento, con el toque ahumado de la madera y el cariño que solo una abuela sabe poner en cada cucharada, estos fideos quedaban con ese punto meloso y esa costra dorada tan irresistible. Preparar este plato hoy es rendir homenaje a sus manos, a sus tiempos sin prisas y a esos sabores de la infancia que se quedan grabados en el alma para siempre.
Ingredientes
- 500 g de costilla de cerdo
- 2 cucharadas de aceite de oliva vitgen
- 1 cebolla
- 1/2 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 2 cucharadas de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 100 ml de vino blanco
- 1 L de caldo de pollo
- 350 g de fideos gruesos (tipo codos)
Elaboración
- Sellar la carne con sal y pimienta. Dorar en la cazuela y reservar.
- Hacer el sofrito con la cebolla, el pimiento verde y el pimiento rojo en el mismo aceite.
- Añadir el tomate y el pimentón, volver a poner la costilla y regar con vino blanco. Evaporar.
- Verter el caldo y cocinar a fuego lento 30 minutos hasta que la carne esté tierna.
- Incorporar los fideos y cocinar segun indicaciones del paquete.
CONSEJO DE MAPI
Cuando estén listos, retira la cazuela del fuego y deja reposar los fideos durante 5 minutos antes de servir. Esto permitirá que los sabores se asienten por completo y que la textura quede perfecta. Lleva la cazuela directamente a la mesa y disfruta de este plato reconfortante y lleno de tradición.


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