CHORIZOS ENTERRADOS AL VINO
Esta preparación nació del ingenio de pastores, labradores y familias que, durante los días fríos de invierno y las reuniones alrededor de las hogueras de la matanza, sabían sacar partido a lo que tenían a mano.
Sin grandes utensilios: un buen chorizo, vino, papel y las brasas de la lumbre.
El chorizo se envolvía cuidadosamente en papel mojado con vino y se enterraba entre las cenizas calientes o el rescoldo. De esta manera se cocinaba lentamente, protegido del fuego directo, mientras el calor hacía su trabajo y el vino se mezclaba con los jugos y la grasa del embutido.
Una muestra más de ese ingenio que tenían nuestras abuelas y nuestras gentes de campo para convertir unos pocos ingredientes en un bocado extraordinario.
Y entonces entenderás por qué una receta tan sencilla ha sobrevivido al paso del tiempo.
Ingredientes
Chorizos frescos de la tierra, de herradura o de oreado reciente.
Papel de estraza.
Vino de la tierra, tinto o blanco.
Brasas de leña, preferiblemente de sarmiento, encina o roble.
Elaboración
Envuelve el chorizo con el papel y vuelve a mojarlo con vino.
Repite el proceso unas cuatro o cinco veces, formando una capa gruesa de papel húmedo que proteja el chorizo del contacto directo con las brasas.
Haz un hueco entre las cenizas calientes o junto a las brasas, siempre sin llama viva, y entierra el paquete.
Déjalo cocinar durante unos 10-15 minutos, dependiendo de la intensidad del calor, hasta que el chorizo esté tierno y bien hecho.
Retira el paquete con cuidado, desenvuelve el papel quemado por fuera y sirve el chorizo bien caliente.
Cómo prepararlos hoy en casa
Como hoy no solemos tener una hoguera y un buen rescoldo en casa, podemos adaptar esta antigua forma de cocinar al horno.
Envuelve cada chorizo en papel de horno, previamente empapado en vino tinto o blanco.
Cierra bien el paquete y, después, envuélvelo completamente en papel de aluminio.
El aluminio actuará como una envoltura protectora, reproduciendo en el horno parte del efecto que antiguamente conseguían las brasas y el rescoldo.
Introduce los paquetes en el horno precalentado a 200 ºC y cocina durante unos 20-25 minutos, hasta que el chorizo esté bien hecho y tierno.
Abre los paquetes con cuidado al sacarlos del horno, porque estarán muy calientes y conservarán en su interior los jugos del vino y la grasa del chorizo.
Y así es como se come
Antes se tostaba directamente sobre la lumbre. Hoy podemos hacerlo en la tostadora: lo importante es que quede bien crujiente y caliente.
Una vez tostado, frota el pan con medio diente de ajo y coloca encima el chorizo recién hecho.
Deja que los jugos del vino y la grasa del chorizo empapen ligeramente el pan.
Y entonces entenderás por qué una receta tan sencilla ha sobrevivido al paso del tiempo.
Porque hemos cambiado la lumbre por el horno y las brasas por el papel de aluminio, pero seguimos comiéndolo igual de a gusto.
Consejo de Mapi
Y no escatimes con el pan: una buena hogaza tostada y frotada con ajo es el acompañamiento perfecto.
Consejo de Mapi
Si vas a prepararlos en casa, utiliza un buen chorizo fresco y un vino que también te beberías. En una receta tan sencilla, la calidad de los ingredientes se nota muchísimo.
Y no escatimes con el pan: una buena hogaza tostada y frotada con ajo es el acompañamiento perfecto.




No hay comentarios:
Publicar un comentario