Encurtido de brócoli
El brócoli también tiene su sitio en la despensa cuando queremos darle una vuelta diferente. Este encurtido queda crujiente, fresco y con ese punto avinagrado que abre el apetito. Además, podemos aprovechar también los tallos tiernos, que quedan estupendos cortados en bastones.
Ingredientes
1 brócoli mediano, aprovechando las flores y los tallos tiernos.
1 taza de vinagre de manzana o vinagre blanco.
2 tazas de agua.
1 o 2 cucharadas de sal.
1 cucharada de azúcar.
Granos de pimienta negra al gusto.
1 hoja de laurel.
Ajos al gusto.
1 guindilla, opcional.
Preparación
Cortamos el brócoli en ramitos pequeños. Si vamos a utilizar los tallos, retiramos la parte exterior más dura y los cortamos en bastones finos.
Escaldamos el brócoli durante un par de minutos en agua hirviendo y, a continuación, lo pasamos a un recipiente con agua fría y hielo para detener la cocción y conservar su bonito color verde.
En una olla ponemos el agua, el vinagre, la sal, el azúcar y las especias. Calentamos hasta que empiece a burbujear y la sal y el azúcar se hayan disuelto.
Colocamos el brócoli y los ajos en un frasco de cristal limpio y esterilizado. Vertemos por encima el líquido caliente hasta cubrir completamente el brócoli.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente, cerramos el frasco y lo guardamos en el frigorífico durante al menos 24-48 horas antes de consumirlo, para que el brócoli tome bien todos los sabores.
Consejo de Mapi
No cocinéis demasiado el brócoli: el secreto de este encurtido está en que conserve algo de firmeza y quede crujiente. Y si os gusta el picante, una pequeña guindilla le va de maravilla



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