Datos personales

Mi foto
cordoba, andalucia, Spain

jueves, 8 de octubre de 2026

BOLLOS DE ACEITE DE LA ABUELA

 




Bollos de aceite de la abuela

Hay recetas que no necesitan grandes adornos para ser especiales. Estos bollos de aceite son de los que llenan la cocina de ese olor maravilloso a pan recién hecho y que, todavía templados, piden un café o un vaso de leche al lado. Sencillos, tiernos y con ese sabor casero que recuerda a las meriendas de siempre.


Ingredientes

500 g de harina de fuerza

100 g de aceite de oliva virgen extra

100 g de leche entera

200 g de agua tibia

50 g de azúcar blanco, más un poco para decorar

15 g de levadura fresca o 5 g de levadura seca de panadería

1 huevo

10 g de sal

Ralladura de 1 limón

1 cucharadita de agua de azahar o anís, opcional


Preparación

Disolvemos la levadura en la leche tibia junto con una cucharadita del azúcar y dejamos reposar unos minutos, hasta que empiece a formar pequeñas burbujas.

En un bol amplio ponemos la harina, el resto del azúcar, la sal y la ralladura de limón. Añadimos, si queremos aromatizarlos, el agua de azahar o el anís.

Incorporamos el agua tibia, el aceite de oliva y la mezcla de leche y levadura. Trabajamos la masa hasta conseguir una textura elástica y algo pegajosa. Podemos hacerlo a mano o con robot de cocina.

Formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente engrasado. Cubrimos y dejamos reposar en un lugar cálido durante unas 2 o 3 horas, hasta que la masa haya doblado su volumen.

Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo y la desgasificamos suavemente. La dividimos en porciones de unos 80-100 gramos y formamos los bollos, procurando que queden bien redonditos.

Los colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellos. Cubrimos y dejamos reposar de nuevo unos 45-60 minutos.

Precalentamos el horno a 180 ºC. Pintamos los bollos con huevo batido y espolvoreamos generosamente con azúcar.

Horneamos durante unos 20-23 minutos, hasta que estén doraditos. Los dejamos enfriar sobre una rejilla.






Consejo de Mapi

No tengáis prisa con los levados. Una masa bien reposada hará que los bollos queden mucho más tiernos y ligeros. Y si los vais a comer recién hechos, dejad que se templen un poquito: ese primer mordisco con el azúcar todavía crujiente por encima es una maravilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario