Sopas de Ajo al Perolico
Esta receta me la enseñó en persona Luisa, la madre de un buen amigo de Teruel. Me emocionó verla contar cómo, después de tantos años, todavía cena muchas noches estas sencillas sopas de ajo hechas en su perolico de barro. Mientras me explicaba la receta comprendí que no solo me estaba regalando una forma de cocinar, sino también un pedazo de la tradición de su casa. Hoy la comparto con el mismo cariño con el que ella la ha conservado toda la vida.
Ingredientes
Pan duro o de hogaza del día anterior.
2 o 3 dientes de ajo, cortados en láminas finas.
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Agua.
Un pellizco de sal.
1 huevo por persona.
Elaboración
Pon el agua a hervir en una cacerola con un pellizco de sal.
Mientras tanto, coloca en un perolico de barro el pan cortado en sopas finas, los ajos laminados y la cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Cuando el agua rompa a hervir, viértela directamente sobre el pan.
Remueve suavemente y deja reposar unos cinco minutos para que el pan absorba el caldo y adquiera toda su textura.
Si lo deseas, casca un huevo dentro del perolico antes del reposo para que se cuaje con el calor del caldo y haga el plato todavía más completo.
Consejo de Mapi
Estas sopas demuestran que la mejor cocina no siempre necesita grandes ingredientes. Un buen pan, un buen aceite de oliva y el cariño de quien las prepara son suficientes para convertir un plato humilde en un recuerdo inolvidable.


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