CANELONES DE FIESTA
En mi casa, cuando había canelones, sabíamos que aquel día era especial. No se hacían cualquier domingo, sino en las fiestas y en las reuniones familiares. Eran de esos platos que gustaban a todo el mundo y de los que nunca sobraba nada. El olor del rustido llenaba la cocina y nos hacía esperar con impaciencia la hora de sentarnos todos juntos a la mesa.
Ingredientes
Para el rustido
1 kg de pollo troceado (preferiblemente muslos y contramuslos)
2 cebollas grandes
4 tomates maduros
½ cabeza de ajos
100 ml de vino blanco
50 ml de coñac
1 ramita de canela o de tomillo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Para los canelones
16 placas de canelones
40 g de mantequilla
40 g de harina
600 ml de leche
Nuez moscada
Sal
100 g de queso rallado
Preparación
El rustido
Colocamos el pollo en una fuente de horno junto con las cebollas cortadas en cuartos, los tomates también cortados en cuartos y la media cabeza de ajos. Regamos con un buen chorro de aceite de oliva, sazonamos y añadimos la ramita de canela o de tomillo.
Horneamos hasta que el pollo empiece a tomar color. A mitad de la cocción incorporamos el vino blanco y el coñac, dejando que el alcohol se evapore mientras el pollo termina de rustirse lentamente. Debe quedar bien dorado, pero sin llegar a quemarse.
Sacamos la fuente del horno y dejamos templar.
Deshuesamos el pollo y picamos la carne junto con las verduras del rustido. Mezclamos el conjunto con un par de cucharadas de bechamel para obtener un relleno jugoso.
Montaje y gratinado
Cocemos las placas de canelón siguiendo las instrucciones del fabricante.
Rellenamos cada placa con la farsa de pollo y las enrollamos.
Colocamos una fina capa de bechamel en el fondo de una fuente de horno, distribuimos los canelones encima y cubrimos con el resto de la salsa.
Espolvoreamos el queso rallado y gratinamos a 200 °C hasta que la superficie esté bien dorada.
El consejo de Mapi
El secreto de unos buenos canelones está en el rustido. No tengas prisa. Deja que el pollo y las verduras se cocinen lentamente hasta concentrar todo su sabor. Ese es el aroma que hace que, al sacar la fuente del horno, toda la casa sepa que hoy es día de fiesta.




No hay comentarios:
Publicar un comentario