.LICOR DE CAFÉ
Hay aromas que son capaces de despertar recuerdos con solo abrir un tarro. El café es uno de ellos.
Este licor es intenso, aromático y con un ligero toque de chocolate y cítricos que le aporta una personalidad única. Es perfecto para disfrutar muy frío después de una buena comida o para acompañar una larga sobremesa entre familiares y amigos.
Como todos los buenos licores artesanos, mejora con el tiempo. La paciencia será, una vez más, el ingrediente más importante.
Ingredientes
1 litro de aguardiente de orujo blanco.
150 g de café molido (mezcla o el que más os guste).
500 g de azúcar.
100 ml de agua.
La piel de 1 limón (solo la parte amarilla).
La piel de 1 naranja (solo la parte coloreada).
3 onzas de chocolate negro.
1 rama de canela.
Elaboración
Introducimos el aguardiente de orujo blanco en un tarro de cristal con cierre hermético previamente esterilizado.
un almíbar con el agua y el azúcar. Cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.
Añadimos el almíbar al aguardiente.
Incorporamos el café molido, la piel del limón, la piel de la naranja, la rama de canela y el chocolate negro.
Cerramos el recipiente y dejamos macerar durante 10 días, agitándolo suavemente cada día para favorecer la extracción de todos los aromas.
Pasado este tiempo, filtramos el licor con un colador cubierto con una tela fina o una gasa. Es recomendable realizar este proceso dos veces para obtener un licor limpio y brillante.
Embotellamos y conservamos en un lugar fresco y protegido de la luz.
Consejo de Mapi
Aunque el licor puede consumirse una vez filtrado, os recomiendo dejarlo reposar un año. El café, el chocolate, los cítricos y las especias terminan de integrarse y el resultado es un licor mucho más redondo, suave y aromático. La espera merece la pena.



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