LICOR DE GRANADA CASERO
Hay frutas que, además de comerse, saben guardar dentro de ellas un pequeño tesoro. La granada es una de ellas: hermosa por fuera, llena de pequeños granos rojos por dentro y con un sabor que resulta perfecto para preparar un licor casero.
Este licor de granada se hace sin prisas, dejando que el zumo de la fruta se mezcle con el vodka y que la canela, el cardamomo y la piel de naranja vayan aportando poco a poco sus aromas.
Después solo queda esperar. Unas semanas de reposo en la despensa y tendremos una botella llena de color y de sabor, perfecta para disfrutar tranquilamente después de una comida o para guardar y compartir en una ocasión especial.
INGREDIENTES
2 granadas grandes
700 ml de vodka
1 palito de canela
La piel de ½ naranja
2 semillas de cardamomo
100 g de azúcar blanco
ELABORACIÓN
Para comenzar necesitamos un cazo grande, un colador y el mazo del mortero.
Con la punta de un cuchillo bien afilado retiramos los extremos de las granadas y practicamos dos cortes verticales paralelos entre sí para poder abrirlas con facilidad.
Con paciencia vamos sacando todos los granos y los colocamos en un plato o bol. Aquí no hay más secreto que tomárselo con calma… y, si hace falta, ponerse música para que la tarea resulte más entretenida.
Colocamos el colador sobre el cazo y vamos poniendo dentro los granos de granada. Con el mazo del mortero los majamos con mucha delicadeza, presionando para extraer todo su zumo y dejando la pulpa en el colador.
Consejo: la granada mancha muchísimo, así que más vale ponerse un delantal antes de empezar. Después cuesta bastante quitar esas manchas de la ropa.
Una vez obtenido todo el zumo, añadimos al cazo el azúcar, el palito de canela, las semillas de cardamomo y la piel de naranja. Ponemos al fuego y dejamos cocinar durante unos cinco minutos, sin que llegue a hervir. De esta manera infusionamos la preparación y conseguimos que las especias y la naranja aporten todo su aroma.
Retiramos del fuego y dejamos templar ligeramente.
Pasado ese tiempo, vertemos el zumo de granada en una botella de aproximadamente un litro de capacidad, previamente esterilizada. Añadimos el palito de canela y las semillas de cardamomo y completamos la botella con el vodka hasta arriba.
Tapamos bien y dejamos reposar en un lugar oscuro y fresco de la despensa durante unas cuatro semanas aproximadamente.
Transcurrido ese tiempo, nuestro licor estará listo para disfrutar.
CONSEJO DE MAPI
Los licores caseros necesitan paciencia. No tengamos prisa por abrir la botella: esas semanas de reposo son las que hacen que los aromas se integren y el resultado sea mucho más redondo.
Y, sobre todo, no tiréis la piel de naranja a lo loco: utilizad solamente la parte exterior, evitando la parte blanca, porque puede aportar demasiado amargor.



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