LICOR DE CARDAMOMO Y VAINILLA
Hay licores que no necesitan grandes adornos para hacerse especiales. Basta con elegir buenos aromas y dejar que el tiempo haga su trabajo.
Este licor de cardamomo y vainilla es uno de ellos. El cardamomo aporta un perfume fresco, intenso y ligeramente especiado, mientras que la vainilla envuelve el conjunto con su aroma dulce, cálido y delicado.
Una elaboración sencilla, de esas que empiezan preparando una maceración y terminan convirtiéndose en una pequeña joya para nuestra bodega.
Porque hacer un licor en casa también tiene algo de paciencia: abrir el frasco, esperar y dejar que los aromas se mezclen poco a poco hasta encontrar su equilibrio.
Ingredientes
700 ml de vodka o alcohol neutro al 40 %
2 cucharadas de semillas de cardamomo verde, ligeramente machacadas
1 vaina de vainilla entera
350 g de azúcar blanco
250 ml de agua mineral
La vaina de vainilla puede sustituirse por 1 cucharada de extracto de vainilla natural de buena calidad.
Elaboración
Preparamos los aromas. Abrimos la vaina de vainilla longitudinalmente con un cuchillo y raspamos las semillas de su interior.
Ponemos en un frasco de vidrio las semillas de vainilla junto con la vaina abierta y las semillas de cardamomo ligeramente machacadas.
Vertemos el vodka y cerramos bien el frasco.
Maceramos. Guardamos el frasco en un lugar fresco y oscuro durante 15 días, agitándolo suavemente cada dos días.
Es importante respetar este tiempo para que la vainilla pueda liberar todo su aroma y se integre con el cardamomo.
Preparamos el almíbar. Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva.
Dejamos hervir durante 2 minutos, retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.
Filtramos. Pasamos el alcohol aromatizado por un colador de tela o un filtro de café.
Si hemos utilizado la vaina de vainilla, es normal que puedan quedar pequeños puntos negros correspondientes a sus semillas.
Si queremos obtener un licor completamente cristalino, podemos realizar un segundo filtrado utilizando un filtro de papel grueso.
Mezclamos. Cuando el almíbar esté completamente frío, lo incorporamos al alcohol aromatizado y mezclamos bien.
Embotellamos el licor en una botella de vidrio limpia.
Dejamos reposar. Aunque ya estará preparado, es recomendable dejarlo reposar durante 7 días antes de consumirlo. Durante este tiempo los sabores terminarán de asentarse y el licor ganará equilibrio.
Consejo de Mapi
Como ocurre con todos los licores caseros, no tengas prisapor probarlo. Esos días de reposo después de mezclar la maceración con el almíbar hacen que los aromas se integren mucho mejor.
Y si utilizas la vaina de vainilla, no te preocupes si aparecen pequeños puntitos negros en el licor: son las semillas de la propia vainilla y forman parte de su encanto.



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