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jueves, 16 de julio de 2026

UN VIAJE POR LOS SABORES DE MI TIERRA

ARAGON A FUEGO LENTO EN LA ALACENA  DE MAPI


Aragón AFUEGO lento en la alacena de mapi






​"Ser aragonesa es llevar el paisaje en la sangre, y por eso solo podía empezar este viaje por mi tierra. Acompáñame a recorrer los rincones más profundos de Aragón, desde la inmensidad de nuestras cumbres hasta la calidez de mis recuerdos más queridos. Es un recorrido entre paisajes que quitan el aliento y momentos que guardo en mi alma. ¿Te vienes conmigo?"


HUESCA

"Dos valles, un mismo corazón. La inmensidad de Ordesa y la calma de Benasque son los paisajes que definen mi identidad aragonesa."


Soy de Valcarca, una pequeña aldea de Binaced, en el corazón del Cinca Medio. Allí, donde la vida se vive con las manos en la tierra, gracias al esfuerzo diario de nuestra agricultura y ganadería, es donde aprendí el valor de las cosas hechas con calma. Valcarca es mi hogar, la tierra de mis raíces, y la llevo siempre conmigo como un sello de orgullo.

​Fue precisamente en ese entorno, rodeada de la sencillez y honestidad de nuestra gente, donde descubrí mi pasión por la cocina. Recuerdo que me subían a una silla, con un pequeño delantal cosido por manos de mi abuela; ella me daba una cuchara de madera y me ponía ante aquel plato de cerámica con el borde azul —ese que podéis ver aquí—. Me llenaba el cuenco con trocitos de vegetales y un poco de agua, y en aquel rincón, entre el vapor y el cariño de mi abuela, yo no era una niña: yo era la cocinera más grande del mundo."


"La cocina donde todo empezó. El fogón de leña, el fregadero de piedra y mis primeros pasos como cocinera. Gracias, abuela, por aquel mini delantal y por enseñarme que en esa silla de enea cabían mis sueños más grandes."

Huesca


El susurro de las cumbres y el sabor de la montaña

​Cierra los ojos y aspira. Ese aire puro, casi cortante, es el que te recibe en Huesca. Te invito a que camines conmigo por mis lugares favoritos. Siente cómo te envuelve la inmensidad de Ordesa



​"El otoño en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: un lienzo de ocres, dorados y rojos que parece detenido en el tiempo."

al llegar a Benasque, el alma se te calma entre sus cumbres nevadas. Ese es mi refugio, el lugar al que siempre me escapo para respirar


​"Benasque, el corazón del valle, contemplado desde las alturas bajo la luz del día."

donde la mesa se convierte en un ritual: una tabla de madera cargada con patés de caza, embutidos de ciervo, jabalí y corzo, y esa cecina que sabe a tradición pura.


​"La esencia de la tierra en una tabla: sabores intensos de jabalí, corzo, ciervo y una delicada cecina, pura tradición aragonesa."

 termina en la alta montaña. Si bajamos hacia la sierra, el paisaje cambia y la historia nos sale al encuentro. Imagina la silueta imponente del Castillo de Loarre recortándose contra el cielo, una fortaleza románica que vigila el horizonte como un guardián eterno


"El Castillo de Loarre, testigo de siglos de historia, custodiando desde su atalaya la vida del pueblo a sus pies."

Después, te invito a perderte por las calles empedradas de Aínsa y Alquézar, dos villas medievales que parecen detenidas en el tiempo. Al recorrer sus rincones y asomarte a sus miradores, entenderás por qué estas piedras guardan tantos secretos.

​"Piedra, historia y encanto: el casco antiguo de Aínsa y la villa medieval de Alquézar, dos joyas que definen el alma de nuestra provincia."

​Y cuando el día termina y el frío empieza a apretar, nada como un guiso de carne de caza intenso y profundo, o el calor de unas migas a la pastora. Para cerrar este viaje por los sabores oscenses, deja que el paladar se rinda ante dos joyas: la delicadeza de nuestras castañas de mazapán, un bocado artesano y paciente

  • "Un bocado dulce y artesano: las tradicionales castañas de mazapán de Huesca, con su característico y brillante baño de caramelo."

, y la icónica Trenza de Almudévar, ese hojaldre tierno, crujiente y caramelizado que es, literalmente, un trozo de cielo.





El sabor dulce de nuestra tierra: la inconfundible Trenza de Almudévar, un tesoro gastronómico que es orgullo de Huesca."



Sientes ese aroma? Respira hondo... porque Huesca es solo el principio.


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