La cocina sencilla no es aburrida, es honesta. Esta tortilla de borrajas es uno de esos platos que saben a huerta, a campo y a tradición. Pero lo que de verdad la hace especial no es solo la tortilla, sino un secreto que aprendí de mi abuela Josefa. Ella tenía el don de transformar lo cotidiano en algo bello y lleno de sabor: siempre servía la tortilla acompañada de una ensaladica de escarola y, como adorno final, unas flores de borraja que mantenía frescas en un bol con agua, hielo y limón. Un bocado humilde, pero cargado de alma.
Ingredientes
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Para la tortilla:
- Hojas de borraja (bien frescas): 300 gramos.
- Huevos camperos: 4 unidades.
- Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas.
- Sal: al gusto.
- Un diente de ajo picado muy fino (para el sofrito de las borrajas).
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Para el acompañamiento de la abuela:
- Flores de borraja recién cortadas.
- Escarola fresca: 1 planta pequeña.
- Agua helada y zumo de medio limón.
- 1 diente de ajo machacado (para el aliño).
El Truco de Mapi para una Tortilla Jugosa
Después de hervir ligeramente la borraja, escúrrela muy bien. El secreto está en coger puñados de la verdura con las manos y apretar con todas tus fuerzas sobre el fregadero para eliminar todo el agua residual. Esto evitará que la tortilla se aguadumbre y el huevo quede en su punto.
- El toque del alma (La técnica de la abuela):
- Mientras la tortilla reposa un instante, prepara un bol con agua muy fría, cubitos de hielo y el zumo de medio limón.
- Sumerge las flores de borraja en esta agua para que se mantengan tersas, brillantes y perfectas hasta el momento de servir.
- Prepara una ensaladica de escarola aliñada con el ajo machacado, que le dará ese punto rústico y delicioso
- Emplatado: Sirve la tortilla recién hecha (cálida y dorada) y acompáñala con la ensaladica de escarola, decorándola con las flores de borraja que habías reservado en el agua helada.




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