CALDO DE PAPAS Y HUEVOS
El caldo de papas es, sin ninguna duda, uno de los grandes pilares de la cocina tradicional canaria. Es el máximo exponente de esa gastronomía humilde y de aprovechamiento que, en tiempos de escasez, sacó de más de un apuro a muchas familias en las islas. Se le conoce por muchos nombres —caldo cilantro, caldo macho o incluso "caldo de alegadoras" por aquello de que se ponía al fuego rápido para poder seguir charlando con las vecinas—, pero todos coinciden en lo mismo: es un plato que reconforta el cuerpo y el alma.
Aunque no soy canaria de nacimiento, he aprendido a valorar este plato por lo que representa: sencillez, tradición y un sabor auténtico que se logra gracias al cilantro, ese ingrediente protagonista que le aporta su personalidad única. Aquí os comparto mi forma de prepararlo, con el cariño que le pongo a todo lo que sale de mis fogones.
PREPARACIÓN:
- Preparativos: Pelamos las papas, las troceamos y las colocamos en un caldero al fuego con un buen chorro de aceite.
- El sofrito base: Picamos muy finita la cebolla, el puerro y el perejil, y los añadimos al caldero.
- Toque de huerta: Pelamos los tomates, los cortamos en cuartos y los incorporamos también.
- Aromas: Añadimos el cilantro picado, el perejil, el pimentón, el azafrán, un punto de sal y los ajos bien majados.
- Rehogado: Cocemos todo a fuego fuerte sin parar de remover. Es importante este paso para que los sabores se integren bien.
- Cocción: Cuando veamos que los ingredientes están ligeramente dorados, cubrimos todo con agua o un buen caldo. Dejamos que se haga a fuego lento hasta que las papas estén tiernas.
- El toque final: Rectificamos de sal si fuera necesario e incorporamos los huevos. Una vez que hayan cuajado a nuestro gusto, retiramos del fuego y servimos inmediatamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario