HUEVOS AL SALMOREJO
Huevos al Salmorrejo: Un viaje a la mesa de mis ancestros
Al hablar de la cocina aragonesa, es imposible no volver la vista atrás a esas recetas de "abuela", platos que nacían de la necesidad y del ingenio, pero que acababan convirtiéndose en banquetes de domingo. Los huevos al salmorrejo son, sin duda, uno de esos tesoros ocultos de nuestro recetario tradicional.
El salmorrejo aragonés —que no debemos confundir con otras creaciones andaluzas— es una salsa humilde de ajo, harina y caldo que ha servido durante generaciones para dignificar los ingredientes de la despensa: un poco de lomo, el jamón de la orza, la longaniza del pueblo y los frutos de la huerta, como los espárragos y los guisantes. Era un plato de aprovechamiento que, al terminar su cocción en el horno con un huevo fresco, se transformaba en un plato de fiesta.
Hoy, en La Alacena de Mapi, rescatamos esta receta tal cual la recuerdo: cocinada despacio, servida en barro y con ese pan tostado imprescindible para mojar en la yema. Porque, al final, la verdadera cocina es aquella que nos hace sentir en casa estemos donde estemos.
Ingredientes (para 4 cazuelitas):
- 4 huevos frescos
•4 filetes de lomo
•longaniza de Aragón cortada en rodajas
•jamon serrano a poder ser de Teruel troceado
•guisantes cocidos una lata
• esparragos trigueros o normales como os gusten ya cocidos
•3-4 dientes de ajo
•una cucharada de harina
Preparación:
- El punto de la huerta: En un cazo con agua y una pizca de sal, cuece los espárragos hasta que estén tiernos. Escurre y reserva. Haz lo mismo con los guisantes si no están ya cocidos.
- La esencia de la carne: Pon una sartén al fuego con un buen chorro de aceite de oliva. Fríe el lomo, dejándolo jugoso, y retira. Haz lo mismo con la longaniza y el jamón. Reserva las carnes.
- El salmorrejo: En el mismo aceite donde has frito las carnes (que guarda todo su aroma), sofríe los ajos picados finamente. Cuando empiecen a dorarse, añade la harina y remueve enérgicamente un par de minutos para que se tueste. Añade el caldo poco a poco, sin parar de remover, para lograr una salsa fina y sin grumos. Deja cocer a fuego lento unos 5 minutos.
- Montaje tradicional: En cuatro cazuelitas de barro, distribuye de forma equitativa el lomo, el jamón, la longaniza, los guisantes y los espárragos. Vierte la salsa de salmorrejo por encima hasta cubrir casi todos los ingredientes. Finalmente, casca un huevo sobre cada cazuela.
- El toque final del horno: Introduce las cazuelitas en el horno precalentado a 180°C. Hornea unos 5 minutos, vigilando que el huevo cuaje pero que la yema se mantenga cremosa.
El consejo de Mapi:
¡No te saltes el paso final! Sirve las cazuelas recién salidas del horno y acompáñalas con unas tiritas de pan tostado rociadas con aceite de oliva virgen extra. El contraste del crujiente del pan con la untuosidad del huevo y la salsa es,pura gloria .








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